Millones de pequeños agricultores de todo el mundo dependen del cacao y del café para su subsistencia. Sin embargo, se enfrentan a importantes limitaciones a causa del cambio climático, la degradación del suelo, las plagas y enfermedades, y un acceso inadecuado a materiales de siembra y otros insumos agrícolas. A menudo, son ellos los que fijan los precios sin acceso fácil a la información del mercado ni a la financiación. La producción de cacao y café sigue siendo un factor de deforestación. Aunque se comercializan en gran medida como productos básicos, existe un creciente interés por el cacao y el café de calidad superior, diferenciados y producidos de forma sostenible, que además proporcionan ingresos dignos a los agricultores.
