From the Field Augusto Castro se une al IPCC como autor principal del séptimo informe de evaluación

El cambio climático es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo, y la ciencia juega un papel fundamental para orientar las decisiones que definirán el futuro del planeta. En este contexto, la designación de Augusto Castro-Núñez, científico senior de la Alianza de Bioversity International y el CIAT, como autor líder del Séptimo Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), representa un hito significativo tanto para la institución como para la región latinoamericana.

Castro formará parte del Grupo de Trabajo III, enfocado en la mitigación del cambio climático, y contribuirá específicamente al capítulo XIII sobre Agricultura, Silvicultura y Otros Usos del Suelo (AFOLU), un sector clave para reducir emisiones y alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.

Para Augusto Castro, esta designación es más que un reconocimiento: “Es un honor enorme y también una gran responsabilidad. Haber sido seleccionado significa el reconocimiento a dos décadas de trabajo en la intersección de ciencia, política y desarrollo, y una oportunidad para aportar desde mi experiencia en el desarrollo de propuestas para la mitigación del cambio climático en sistemas agroalimentarios, así como en el desarrollo de enfoques innovadores como la vinculación entre cambio climático y construcción de paz”, afirma.

Su motivación para aceptar la nominación está alineada con su experticia y propósito profesional: traducir evidencia científica en políticas públicas efectivas. “Me motivó la posibilidad de contribuir con evidencia sólida que pueda orientar políticas públicas en un momento decisivo. El IPCC es la plataforma global más influyente para traducir esa evidencia en acción climática”, explica.

¿Por qué es importante el Grupo de Trabajo III y el capítulo AFOLU?

El Grupo de Trabajo III del IPCC es crucial porque analiza las opciones, costos y beneficios para reducir emisiones, y cómo estas decisiones interactúan con el desarrollo sostenible. En otras palabras, proporciona la base técnica para pasar del diagnóstico a la acción.

El capítulo AFOLU es particularmente relevante porque este sector concentra una parte significativa de las emisiones globales, pero también ofrece soluciones costo-efectivas con múltiples beneficios colaterales, como seguridad alimentaria, conservación de biodiversidad, cohesión social y desarrollo rural. En un contexto donde el mundo busca cumplir el Acuerdo de París sin comprometer los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el AFOLU se convierte en un pilar estratégico.

Como autor líder, Castro trabajará junto con un equipo diverso de expertos para sintetizar el estado del arte, garantizar la calidad y el equilibrio del capítulo, y mantener la independencia científica. Además, subraya la importancia de incluir perspectivas regionales y de países en desarrollo, asegurando que las soluciones sean globales pero también contextualizadas.

Sus expectativas para este ciclo del IPCC son claras: mayor inclusión del Sur Global, Integración de distintas disciplinas, y traducción efectiva de hallazgos en recomendaciones para políticas y financiamiento. “De esta manera se facilita la acción climática en países en desarrollo”, señala.

La Agricultura, Silvicultura y Otros Usos del Suelo (AFOLU) es un sector clave para reducir emisiones y alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. Foto: ICRAF

Más allá de la mitigación: innovación y paz

Uno de los aportes que Castro quiere llevar a la mesa es la perspectiva de sistemas alimentarios de bajas emisiones como puente entre mitigación, desarrollo y paz. También busca resaltar innovaciones en financiamiento climático, cadenas de valor libres de deforestación, y mecanismos de gobernanza local. Estos enfoques no solo reducen emisiones, sino que generan beneficios amplios para las comunidades, fortaleciendo la resiliencia y la cohesión social.

El trabajo del IPCC no se limita a la comunidad científica. Sus informes son la base para negociaciones internacionales, diseño de políticas públicas y movilización de financiamiento climático, con políticas más ambiciosas y basadas en evidencia; mayor comprensión pública del cambio climático, y una acción climática acelerada en países en desarrollo. Como afirma Castro: “La comprensión pública también es esencial porque moviliza presión social y legitimidad política para tomar decisiones ambiciosas”.

Un logro para la región y la Alianza

La participación de Augusto Castro en el IPCC refuerza el compromiso de la Alianza Bioversity International y el CIAT con la ciencia de excelencia y la acción climática global. También visibiliza el papel de América Latina en la generación de conocimiento y soluciones para enfrentar el cambio climático. Castro se une a un selecto grupo de 13 científicos de los centros del CGIAR, incluyendo 4 más de la Alianza que fueron nominados para participar en este informe.

Este nombramiento cobra aún más importancia en el contexto de la Conferencia de las Partes (COP30) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), que se celebrará en Belém do Pará, Brasil, en 2025. Esta cumbre será decisiva para evaluar el progreso global hacia los compromisos del Acuerdo de París y definir nuevas metas de mitigación y financiamiento climático. La Amazonía, epicentro de la COP30, es también un territorio crítico para el sector AFOLU, donde convergen desafíos y soluciones para la reducción de emisiones, la conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible. En un momento decisivo para el planeta, contar con voces que integren ciencia, política y desarrollo sostenible es fundamental. Y este nombramiento es una muestra clara de cómo la experiencia regional puede contribuir a los desafíos globales.