From the Field Ninguna innovación escala sola: aprendizajes de la Semana del Escalamiento en América Latina y el Caribe 2026

¿Cómo lograr que innovaciones y soluciones amplíen su impacto y contribuyan a sistemas alimentarios más resilientes en América Latina y el Caribe? Durante tres días, la segunda edición de la Semana del Escalamiento reunió experiencias desde la ciencia, la práctica, la política pública y los territorios para reflexionar sobre una respuesta: escalar responsablemente requiere evidencia, estrategias adaptadas al contexto, una comprensión real de la demanda y actores capaces de hacerlo colectivamente.

América Latina y el Caribe enfrenta desafíos como el cambio climático, la degradación de los recursos naturales, la inseguridad alimentaria y las desigualdades territoriales. Aunque cuenta con innovaciones con potencial para contribuir a sistemas agroalimentarios más resilientes, sostenibles e inclusivos, muchas permanecen en fases piloto o no alcanzan el impacto esperado. El desafío no es solo generar soluciones, sino escalarlas responsablemente y sostener su impacto según las condiciones de cada contexto.

Con este reto como punto de partida, del 19 al 21 de agosto de 2026 se realizó la segunda edición de la Semana del Escalamiento en América Latina y el Caribe, un espacio virtual de intercambio, aprendizaje y construcción colectiva para fortalecer capacidades y conectar actores y experiencias alrededor del escalamiento responsable de innovaciones y soluciones que contribuyan a fortalecer la resiliencia de los sistemas alimentarios de la región.

Durante tres jornadas, la agenda avanzó desde qué sabemos sobre escalamiento, hacia cómo llevarlo a la práctica y qué tiene sentido escalar y con quién hacerlo posible, abordando la Ciencia del Escalamiento, la Práctica del Escalamiento y el Análisis de la Demanda y Redes para el Escalamiento.

Más que una Semana: fortalecer una comunidad regional para el escalamiento responsable

La Semana forma parte de las acciones del Hub Regional de Escalamiento para América Latina y el Caribe, impulsado en el marco del programa de ciencia CGIAR Scaling for Impact. El Hub busca conectar organizaciones, redes y actores, promoviendo el intercambio de conocimientos y experiencias, el fortalecimiento de capacidades y la cocreación alrededor del escalamiento responsable.

A través de la Semana se busca fortalecer esta comunidad regional de escalamiento responsable y generar conexiones que continúen más allá del evento, promoviendo oportunidades de colaboración y fortaleciendo la capacidad colectiva para escalar innovaciones y soluciones que contribuyan a sistemas agroalimentarios más resilientes, sostenibles e inclusivos.

Los participantes identificaron oportunidades concretas para avanzar en esta dirección: conectar con financiadores y usuarios finales, promover alianzas público-privadas y cooperación Sur-Sur, crear consorcios y comunidades de práctica, fortalecer capacidades y generar redes regionales.
 

Día 1 | Ciencia del Escalamiento: escalar es más que llegar a más personas

La primera jornada abordó la Ciencia del Escalamiento y la evidencia sobre cómo ampliar responsablemente el impacto de las innovaciones. La sesión fue conducida por Juan Sebastián Rivas, asociado de investigación de Acción Climática de la Alianza de Bioversity International y el CIAT, y contextualizada por la Dra. Deissy Martínez-Barón, líder regional de Acción Climática para América Latina y el Caribe de la Alianza y líder en el programa CGIAR Scaling for Impact. Su intervención destacó la necesidad de considerar el contexto, los actores, los posibles efectos y las condiciones para sostener los resultados del escalamiento.

La Dra. Katharina J. F. Schiller, científica del CIMMYT, presentó el Árbol de Escalamiento Responsable, un marco que muestra que escalar va más allá de expandir una innovación: implica generar aprendizajes y cambios, integrarla en instituciones y políticas, y anticipar y responder a sus posibles efectos.

Carlos Eduardo Navarro-Racines, investigador de la Alianza de Bioversity International y el CIAT, presentó la experiencia de las Mesas Técnicas Agroclimáticas y el Diseño Centrado en las Personas, mostrando que producir información climática técnicamente sólida no garantiza su uso: esta debe responder a las necesidades de los agricultores y adaptarse a sus contextos y decisiones.

Por su parte, Ediner Fuentes-Campos, Subdirector de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico de SENACYT Panamá, abordó la incorporación del escalamiento de impacto en políticas de ciencia, tecnología e innovación y la importancia de fortalecer las capacidades institucionales para acompañar las innovaciones más allá de su financiamiento inicial.

La jornada cerró con un panel moderado por Deissy Martínez-Barón, junto con Katharina Schiller, Carlos Navarro-Racines y Ediner Fuentes-Campos, sobre lo que la ciencia ha enseñado acerca del escalamiento de innovaciones para fortalecer la resiliencia de los sistemas agroalimentarios.

¿Qué nos dejó el Día 1? Escalar responsablemente innovaciones y soluciones va más allá de ampliar su cobertura: requiere comprender para quién funcionan, bajo qué condiciones, qué efectos pueden generar y qué capacidades e instituciones son necesarias para sostener su impacto.

Día 2 | Práctica del Escalamiento: distintas rutas para llevar el escalamiento a la acción

La segunda jornada se concentró en la Práctica del Escalamiento y en cómo traducir principios y evidencia en acciones concretas. Andrea Castellanos, especialista de investigación de la Alianza de Bioversity International y el CIAT e investigadora de CGIAR Scaling for Impact, introdujo la sesión destacando el reto de lograr que las soluciones funcionen a escala y respondan a contextos específicos.

Desde Chile, la Dra. Magdalena Jensen y Karen Muñoz Beltrán, de la Universidad de Concepción, presentaron su análisis de los Circuitos Cortos de Comercialización y Agricultura Familiar Campesina en la Región del Biobío. La experiencia mostró que escalar también puede significar fortalecer dinámicas existentes y abordar los cuellos de botella que limitan su alcance.

José Ángel Cruz Pereira y Fabiola Dubón Archila, del proyecto Agua y Suelo para la Agricultura 2 (ASA2) de Catholic Relief Services (CRS), compartieron un modelo que combina Escuelas de Campo y herramientas digitales para apoyar el escalamiento de la agricultura regenerativa. La experiencia destacó el potencial de la tecnología para ampliar el acompañamiento sin reemplazar las dinámicas presenciales, junto con la importancia de la institucionalización, la articulación y la adaptación.

Finalmente, Sergio Villamil Sánchez, de la Alianza de Bioversity International y el CIAT, presentó la Accelerate for Impact Platform (A4IP) y Research and Market Pathways (RAMP). Su intervención mostró que una innovación científicamente sólida no necesariamente está preparada para escalar y resaltó la importancia de comprender su madurez, usuarios, propuesta de valor y oportunidades de mercado.

El panel “¿Cómo convertir las estrategias de escalamiento en acciones que generen impacto sostenible?” fue moderado por la Dra. Ana Carolina Rodríguez, investigadora de NABU (Nature and Biodiversity Conservation Union).

¿Qué nos dejó el Día 2? Que no existe una única ruta para escalar responsablemente innovaciones y soluciones: se requieren estrategias y herramientas, rigor metodológico, articulación institucional y territorial, y capacidad de adaptación a diferentes contextos.

Día 3 | Demanda y Redes: qué escalar, para quién y con quién

La tercera jornada abordó el Análisis de la Demanda y Redes para el Escalamiento. Andrea Castellanos introdujo la discusión a partir de dos preguntas: ¿qué se necesita y qué tiene sentido escalar? y ¿con quién hacemos posible el escalamiento? La demanda permite comprender necesidades y prioridades, mientras que las redes conectan actores, capacidades y recursos para lograr procesos más pertinentes y sostenibles.

La Dra. Deissy Martínez-Barón presentó “De señales de demanda a decisiones de investigación y escalamiento”, destacando que una necesidad no constituye automáticamente una demanda. Su intervención mostró cómo la articulación, señalización y elicitación permiten comprenderla y traducirla en decisiones de investigación y escalamiento.

Jesús David Martínez, especialista de investigación de la Alianza de Bioversity International y el CIAT, presentó el papel de los Sistemas de Conocimiento e Innovación Agrícola (AKIS). Este enfoque promueve la articulación entre productores, investigadores, extensionistas, universidades, instituciones públicas, sector privado y otros actores, y permite analizar brechas y conexiones estratégicas para fortalecer el escalamiento de soluciones orientadas por la demanda.

Finalmente, José Stefan Van Oosten, director ejecutivo del Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego (FLAR), presentó la experiencia de una red de más de 30 entidades de 15 países. El caso mostró que el escalamiento también puede partir de una red que identifica colectivamente qué vale la pena investigar y escalar, apoyándose en gobernanza compartida, financiamiento conjunto, aprendizaje entre pares y representación local.

El panel final, moderado por Andrea Castellanos, reunió a Deissy Martínez-Barón, Jesús David Martínez y José Stefan Van Oosten para discutir cómo generar las condiciones necesarias para ampliar el impacto de las innovaciones.

¿Qué nos dejó el Día 3? Escalar responsablemente requiere comprender qué tiene sentido escalar, para quién y con quién. Las innovaciones y soluciones necesitan responder a necesidades reales y conectarse con actores, capacidades y alianzas que permitan ampliar y sostener su impacto.

Tres aprendizajes para seguir escalando responsablemente en América Latina y el Caribe

Después de tres jornadas, las experiencias compartidas conectaron ciencia, práctica, demanda y redes alrededor de un mismo propósito: ampliar responsablemente el impacto de innovaciones y soluciones que contribuyan a fortalecer la resiliencia de los sistemas alimentarios de América Latina y el Caribe.

1. Escalar responsablemente requiere evidencia. Comprender qué funciona, para quién y bajo qué condiciones, y anticipar posibles efectos permite tomar mejores decisiones para ampliar el impacto. 
2. Escalar requiere práctica y adaptación. No existe una única ruta: las estrategias deben responder a los usuarios, territorios, capacidades e instituciones, y ajustarse a diferentes condiciones. 
3. La demanda y las redes son fundamentales. Comprender las necesidades permite identificar qué tiene sentido escalar, mientras que las redes conectan actores, capacidades, recursos y alianzas para hacerlo posible y sostenible. 

Estos aprendizajes convergen en uno de los principales mensajes de la Semana: “ninguna innovación escala sola”. Como destacó Deissy Martínez-Barón, el escalamiento responsable se construye colectivamente, con evidencia, confianza y compromisos que van más allá de los proyectos, tomando como brújula las necesidades reales de los territorios, las comunidades y los actores. 

Tres días no son suficientes para resolver los grandes desafíos que enfrenta la región, pero sí pueden ser suficientes para sembrar lo que viene: conexiones y alianzas que puedan traducirse en acciones conjuntas.

Esta conversación continuará en la Scaling Week 2026, que se realizará de manera presencial en Nairobi, Kenia, como una nueva oportunidad para conectar experiencias, aprendizajes y actores alrededor del escalamiento responsable.

Así, la Semana del Escalamiento en América Latina y el Caribe cerró dejando abierta una invitación: fortalecer las conexiones generadas y avanzar hacia acciones conjuntas para el escalamiento responsable de innovaciones y soluciones en la región.