From the Field Los Territorios Sostenibles Adaptados al Clima - TeSAC de Guatemala y Honduras como plataforma de innovación local para el escalamiento de la Adaptación Basada en Ecosistemas
Los municipios de Santa Rita (departamento de Copán, Honduras) y Olopa (departamento de Chiquimula, Guatemala), se encuentran en la región del Corredor Seco Centroamericano, caracterizada por lluvias irregulares, alta susceptibilidad a la variabilidad climática y según los modelos del IPCC muy vulnerable al cambio climático. Lo anterior es y será crítico para los agricultores debido a los efectos que el clima tiene sobre cultivos comerciales como el café (Bunn, Castro y Lundy, 2018), fundamentales para la economía de la región, así como para los cultivos de autoconsumo como el maíz y el frijol (Eitzinger et al., 2017).
En dichos territorios, la recurrencia de eventos como las sequías, ha impulsado a los agricultores a explotar intensivamente los recursos ambientales para mantener o aumentar sus ingresos y seguridad alimentaria. Sin embargo, esto ha resultado en un círculo vicioso donde el uso ineficiente de los recursos ambientales reduce progresivamente la resiliencia climática de los sistemas agroalimentarios y, por lo tanto, disminuye los ingresos de los agricultores, impidiéndoles mejorar sus medios de vida.
Por lo anterior, tanto en Santa Rita como en Olopa, desde el 2015 se ha establecido el enfoque de Territorios Sostenibles Adaptados al Clima - TeSAC para ayudar a reducir la vulnerabilidad climática de las comunidades rurales.
El enfoque TeSAC, fue desarrollado en América Latina entre 2014 y 2021 por el Programa de Investigación del CGIAR en Cambio Climatico, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS por sus siglas en inglés) con implementaciones piloto en Colombia, Nicaragua, Honduras y Guatemala. Los TeSAC fueron concebidos como espacios donde la comunidad e investigadores identifican las opciones más adecuadas de Agricultura Sostenible Adaptada al Clima1 (ASAC) para su territorio. Estas opciones incluyen tecnologías, servicios de información climática, medidas de reducción de emisiones y planes de desarrollo adaptados a las necesidades propias de las familias y de las comunidades, a través de un proceso participativo e inclusivo.
A partir del 2022, en los TeSAC de Honduras y Guatemala se comenzaron a incorporar elementos del enfoque de Adaptación basada en Ecosistemas2 (AbE) a través del proyecto “Poniendo los ecosistemas como eje de la adaptación a través del enfoque TeSAC, financiado por el Fondo global de Adaptación Basada en Ecosistemas (Global EbA Fund por sus siglas en ingles), con el objetivo de ampliar el abordaje y las soluciones para los desafíos relacionados con el cambio y la variabilidad climática en estos países, mientras se consolida y escala el enfoque TeSAC.
El proyecto
El proyecto “Poniendo los ecosistemas como eje de la adaptación a través del enfoque TeSAC”, se implementó entre marzo de 2022 y agosto de 2024, junto con la Asociación Regional Campesina Cho’rti’ (ASORECH) en Guatemala y la Comisión de Acción Social Menonita (CASM) en Honduras, ambas organizaciones con presencia en los territorios desde hace más de 20 años, y un amplio portafolio de proyectos de desarrollo agropecuario con el potencial de escalar los principales hallazgos del proyecto.
Figura 1. Resumen de las actividades desarrolladas en el proyecto
El principal objetivo del proyecto fue reducir las vulnerabilidades ambientales relacionadas con los impactos del cambio climático en parcelas y comunidades rurales, a través de la implementación de prácticas AbE/ASAC para recuperar los agroecosistemas, las cuales se promovieron a través de metodologías participativas de priorización que incluyeron el uso de información agroclimática.
El proyecto se focalizo en trabajar con hogares de subsistencia o infrasubsistencia dedicados a la agricultura y con baja capacidad de adaptación al cambio climático, y se concentró principalmente en trabajar con mujeres (75% en Santa Rita y 87 % en Olopa).
Las actividades principales del proyecto se desarrollaron alrededor de cinco aspectos, los cuales se pueden observar en la Figura 1.
Principales resultados
Fortalecimiento de capacidades a los agricultores
Dado que el centro del enfoque TeSAC, es el empoderamiento de los agricultores en el acceso, interpretación y uso de información agroclimática para mejorar la toma de decisiones para sus parcelas y cultivos, en el proyecto los agricultores se capacitaron a través de la metodología “Servicios Integrados Participativos de Clima para la Agricultura” (PICSA por sus siglas en ingles). Durante el proyecto se realizaron más de 80 capacitaciones de PICSA y otros temas relacionados con el uso de información agroclimática tanto en Santa Rita como en Olopa, y se obtuvieron resultados satisfactorios, ya que más del 80% de los capacitados demostraron cambios en su conocimiento climático.
Fortalecimiento de capacidades a técnicos
Otro de los aspectos importantes durante el proyecto fueron espacios de socialización de alcances y resultados, así como los espacios de capacitación a profesionales y extensionistas. Con base en lo anterior, vale la pena resaltar la realización de un diplomado sobre “Extensionismo innovador para una agricultura sustentable”, el cual fue desarrollado en Guatemala junto con la Universidad San Carlos de Guatemala en el Centro Universitario de Oriente (CUNORI) con la colaboración de instituciones internacionales como el IICA, CGIAR y CIMMYT. En este diplomado se capacitaron 27 personas pertenecientes a 10 instituciones. En general a lo largo del proyecto se capacitaron más de 100 profesionales de 30 instituciones.
Foto 1. Mujer aprendiendo a interpretar la información de un pluviómetro (comunidad La Casita, Honduras)
Portafolios de prácticas EbA/ASAC
A lo largo del proyecto se trabajó en el empoderamiento participativo de los agricultores en cuanto al acceso, interpretación y uso de información climática para mejorar la toma de decisiones a nivel del agroecosistema. Como resultado del proceso anterior, en los TeSAC de Santa Rita y Olopa se implementaron prácticas tanto en las parcelas productivas como en los patios de las viviendas. Las primeras más enfocadas en mejorar las condiciones de las áreas productivas comerciales y las segundas en la seguridad alimentaria de las familias. A continuación, se describen las prácticas implementadas tanto en Honduras como en Guatemala:
Prácticas de finca
1. Barreras vivas
Son estructuras hechas con plantas (arbustos y árboles principalmente) sembradas en hileras para reducir la erosión del suelo, retener sedimentos y mejorar la infiltración del agua. Además, aportan biodiversidad y recursos a las familias.
2. Barreras muertas
Son estructuras construidas en hileras con materiales como piedras y se utilizan principalmente para frenar la erosión, controlar el flujo del agua de lluvia, retener sedimentos y conservar la humedad del suelo.
3. Acequias
Son pequeños canales o zanjas construidos para conducir, distribuir y aprovechar eficientemente el agua de lluvia o riego agrícola. Ayudan a gestionar el recurso hídrico y evitan pérdidas por escorrentía. Adicionalmente, ayudan a colectar sedimentos y materia orgánica.
4. Terrazas
Son estructuras construidas en laderas o terrenos inclinados, formando escalones planos (donde se cultiva), para reducir la erosión, favorecer la infiltración del agua y facilitar las actividades agrícolas.
Agricultores haciendo curvas de nivel para implementación de barreras vivas, barreras muertas, acequias o terrazas (TeSAC Honduras)
5. Reservorios en finca
Son depósitos o estanques artificiales construidos para almacenar agua de lluvia o escorrentía dentro de la finca. Sirven para asegurar la disponibilidad de agua durante períodos secos y optimizar el uso del recurso hídrico en la producción agrícola.
6. Abonera orgánica
Es una estructura o espacio dedicado a producir abono orgánico mediante el proceso de compostaje, utilizando residuos agrícolas, estiércol animal y otros desechos orgánicos. Este abono mejora la fertilidad, estructura y calidad del suelo, promoviendo una agricultura más sostenible.
Capacitación a agricultores para la elaboración de aboneras (TeSAC Honduras)
7. Injertos
Los injertos son una técnica agrícola que consiste en unir partes de dos plantas distintas para formar una sola, combinando características favorables de ambas. Esta práctica permite obtener plantas con mayor resistencia a condiciones climáticas adversas, mejorar la producción y acelerar el crecimiento.
Prácticas de patio
1. Cosecha de agua de lluvia
Esta práctica consiste en recolectar, almacenar y utilizar agua proveniente de lluvias mediante técnicas como techos canalizados, cisternas, estanques o zanjas. Su objetivo es aprovechar el agua de lluvia durante los periodos secos para regar cultivos y en algunos casos garantizar la disponibilidad para el consumo doméstico.
2. Reservorio de agua para la producción de peces
Son estanques o depósitos diseñados especialmente para almacenar agua con fines acuícolas, es decir, para criar peces. Estos reservorios permiten el aprovechamiento integral del agua al combinar la producción de alimentos (peces) con la conservación y manejo eficiente del recurso hídrico.
Cosecha de agua y estanque con peces (TeSAC Guatemala)
3. Huertos de hortalizas
Son pequeñas áreas dedicadas al cultivo intensivo de verduras, legumbres y otras plantas comestibles. Se establecen cerca de las viviendas para facilitar su manejo, proveer alimentos frescos, mejorar la nutrición familiar y generar ingresos adicionales.
Huertas de hortalizas con diversificación de especies cultivadas (TeSAC Guatemala)
Investigación participativa
Una de las actividades más importantes del proceso de los TeSAC fue la investigación participativa, que se realizó tanto de Santa Rita como de Olopa (tres ensayos distintos en cada país), con el objetivo de responder preguntas sobre el cultivo de frijol, el cual es importante en ambos sitios.
Los principales aportes en conocimiento del cultivo de frijol a las comunidades de Honduras fueron:
1. El cultivo de frijol bajo fertilización química y orgánica pueden obtener similares, lo que sugiere que ambas pueden ser opciones viables según la disponibilidad de insumos y condiciones del suelo.
2. De las variedades probadas (Honduras nutritivo, Lenca Precoz, Paraisito Mejorado y SEF 70), la variedad SEF 70 (del DICTA) es la que mejor desempeño productivo tiene en la zona, con un promedio superior a 2,742 kg/ha que es 340% mayor al promedio nacional.
3. La siembra bajo recomendaciones técnicas puede tener rendimientos hasta 40% superiores a la siembra tradicional, destacando la importancia de programas de extensionismo que enfaticen la importancia en la planificación y técnicas agronómicas mejoradas.
4. Las variedades biofortificadas y resistentes a sequía como SEF 70 y Honduras Nutritivo muestran mayor adaptabilidad a las condiciones del corredor seco de Honduras.
Los principales aportes en conocimiento del cultivo de frijol a las comunidades de Guatemala fueron:
1. Tanto la fertilización orgánica como la química mejoran significativamente los rendimientos en comparación a los sitios donde no se fertiliza (muy común en Olopa). Sin embargo, no se encuentran diferencias estadísticamente significativas entre ambos tipos de fertilización, lo que sugiere que el abono orgánico es una alternativa viable y sostenible para esta zona.
2. De las variedades probadas (Patriarca, Chortí y SMN97), la variedad ICTA Patriarca mostró los mayores rendimientos en la mayoría de los ensayos. Esta variedad destaca por su tolerancia al estrés hídrico y porque en todos los ensayos se superó el promedio nacional de productividad del frijol hasta en un 250%.
3. Todas las variedades usadas presentan una buena adaptabilidad a las condiciones climáticas de la región, con un desarrollo agronómico óptimo y ausencia significativa de enfermedades o plagas, lo que es deseable para poder desarrollar una agricultura reducida en el uso de agroquímicos.
Monitoreo participativo en temas productivos, climáticos y ambientales
Durante el proyecto se hizo un monitoreo en cada país, en el que participaron agricultores y técnicos, con el objetivo de determinar cambios en la humedad y materia orgánica del suelo, así como cambios en producción y productividad, biodiversidad, entre otros aspectos.
En el caso del TeSAC de Honduras, donde más del 80% de los agricultores adoptaron prácticas AbE/ASAC como barreras vivas, rotación de cultivos, sistemas agroforestales y reservorios de agua, se encontró que hubo un aumento de hasta el 36% en la materia orgánica del suelo, mejorando la fertilidad y la retención de agua, así como una reducción de emisiones de CO2 eq de hasta el 76% en cultivos de maíz y un 31% en café, al tiempo que mejoraron significativamente la retención de humedad del suelo y aumentaron notablemente la diversificación productiva.
En cuanto al TeSAC de Guatemala, las prácticas AbE/ASAC aumentaron el contenido de materia orgánica en suelos entre un 0.52% y un 1.98% y, además, se redujeron un 38% las emisiones de CO2 eq en sistemas cafetaleros. Las combinaciones de barreras vivas y aboneras incrementaron hasta cinco veces la productividad del café, mientras que acequias y barreras muertas elevaron más del 300% la producción de maíz y frijol. La retención de humedad mejoró significativamente (más del 10% en promedio) gracias a prácticas como barreras vivas, terrazas y acequias, aumentando además en un 25% la diversificación agrícola en las fincas. En la Figura 2, se observa la gráfica de retención de humedad en suelos con y sin acequias en el TeSAC de Guatemala durante la época más seca (noviembre a marzo) de los años 2022, 2023 y 2024.
Figura 2. Indicador de humedad del suelo calculado con higrómetros análogos en sitios con y sin acequias durante 2022, 2023 y 2024.
Monitoreo socioeconómico y de la percepción de riego climático con enfoque de género
En el proyecto también se hizo un monitoreo para determinar cambios en el empoderamiento de los productores (con un énfasis en las mujeres) en cuanto a la toma de decisiones, administración de recursos, implementación de prácticas, entre otros aspectos.
Dentro de los hallazgos del monitoreo realizado a las comunidades de Honduras está el aumento significativo del empoderamiento de las mujeres, elevando su participación en decisiones sobre gasto agrícola del 17% al 67%. De igual forma, mejoró la seguridad alimentaria, con un 80% de participantes que obtienen la mayoría de sus alimentos directamente de sus fincas, comparado con el 70% en el grupo control. También, tanto mujeres como hombres incrementaron su capacidad de ahorro (25% mujeres y 35% hombres). Finalmente, hasta un 80% de los agricultores accedieron y utilizaron eficazmente la información climática, resultando en que el 60% perciba menor vulnerabilidad climática y un 80% haya realizado cambios agrícolas para adaptarse al clima.
Por otro lado, dentro de los hallazgos del monitoreo realizado a las comunidades de Guatemala está el incrementó notablemente en el empoderamiento económico de las mujeres, ya que se elevó su participación en decisiones económicas del 35% al 67%, y en gastos agrícolas del 55% al 75%. Además, se evidencio una mejora en la seguridad alimentaria, con el 62% de las mujeres obteniendo alimentos principalmente de sus fincas, en comparación al 40% del grupo control, y el incremento en su acceso a ingresos agrícolas del 20% al 50%, así como la capacidad de ahorro del 18% al 50%. También, el acceso a información climática alcanzó hasta el 80% de agricultores, fortaleciendo la resiliencia climática, ya que el 70% perciben menor vulnerabilidad y el 80% implementó cambios informados, aumentando en un 25% la diversificación productiva con cultivos variados.
Uso de información por múltiples actores
Dentro del proyecto se realizaron una serie de talleres tanto en Guatemala como en Honduras con el objetivo de socializar los resultados obtenidos para fortalecer capacidades locales y nacionales frente a los retos del cambio climático en el sector rural con base en las experiencias de adaptación comunitaria encontradas en cada TeSAC.
En el caso de Honduras, a nivel regional en el municipio de Santa Rita se encontró que el 64% de los participantes ya estaban aplicando los enfoques AbE y ASAC, con prácticas como reservorios de agua lluvia, manejo integrado de plagas, bancos comunitarios de granos básicos y variedades resistentes a la sequía. También, que cerca de 775 personas han recibido información climática valiosa para mejorar sus prácticas agrícolas. De igual forma, se identificaron oportunidades futuras en el marco del enfoque TeSAC para fortalecer la producción avícola, el emprendimiento y la asociatividad comunitaria. Con respecto al taller nacional, realizado en Tegucigalpa, todos los asistentes demostraron conocer los enfoques AbE y ASAC, destacándose a su criterio la implementación de prácticas como agricultura orgánica, agroecología y sistemas agroforestales. Se resaltó también los alcances del enfoque TeSAC dada la importancia de fortalecer la soberanía alimentaria y considerar elementos económicos y culturales en los proyectos. Las innovaciones más relevantes del proyecto que fueron mencionadas corresponden a los sistemas de monitoreo climático y la adaptación agrícola a las condiciones climáticas locales.
En cuanto a Guatemala, a nivel regional en el municipio de Chiquimula, un 73% de los asistentes ya conocía los AbE y ASAC. De igual forma manifestaron estar impulsando prácticas como la diversificación de cultivos, conservación de suelos, biofábricas y variedades resistentes a la sequía. Además, se estimó que cerca de 6,000 personas tuvieron acceso a información agroclimática de la MTA y de las prácticas del proyecto, mejorando significativamente las decisiones locales. Por otro lado, con respecto al taller nacional realizado en Ciudad de Guatemala, el conocimiento sobre estos enfoques fue aún mayor (90%), destacándose especialmente la identificación con prácticas con los sistemas agroforestales y la gestión integrada de cuencas, lo que ha permitido enriquecer políticas nacionales sobre adaptación climática y seguridad alimentaria. Las innovaciones más destacadas del proyecto incluyeron la gestión participativa de información climática y la creación masiva de reservorios de agua.
Taller regional de socialización de resultados (Chiquimula, Guatemala)
Recomendaciones de políticas
Con base en los resultados más relevantes del proyecto, se elaboraron dos documentos de política, uno para cada país, en donde se sintetiza la información del proyecto que puede ser útil para tomar decisiones tanto a nivel nacional como municipal y local.
En el caso de Honduras las principales recomendaciones de política de forma general son:
1. Para lograr un desarrollo agropecuario resiliente, se requiere coordinación entre gobiernos y cooperación internacional mediante enfoques integrados como AbE y ASAC.
2. La implementación de prácticas sostenibles como agroforestería, rotación de cultivos y variedades resistentes, con base en el conocimiento agroclimático, fortalece la resiliencia climática y la seguridad alimentaria.
3. El acceso equitativo a recursos productivos, financiamiento accesible y capacitación inclusiva son clave para fortalecer la resiliencia y autosuficiencia de comunidades vulnerables.
4. Integrar tecnologías digitales a los procesos de desarrollo permite colectar y difundir información en tiempo real, ayudando a fortalecer espacios como las Mesas Agroclimáticas Participativas.
5. Políticas públicas con enfoque de género aseguran una participación equitativa y fortalecen la sostenibilidad del desarrollo rural.
En el caso de Guatemala, las principales recomendaciones de política de forma general son:
1. Un desarrollo agropecuario integral requiere la coordinación efectiva entre gobiernos y cooperación internacional, integrando enfoques complementarios como ASAC y AbE.
2. Facilitar el desarrollo rural implica fortalecer prácticas AbE/ASAC mediante financiamiento accesible, fomento de alternativas de bajo costo y sistemas efectivos de monitoreo.
3. Mejorar la resiliencia climática regional y local depende del fortalecimiento de las Mesas Técnicas Agroclimáticas y redes comunitarias que permitan el empoderamiento en el uso de la info0rmacion agroclimática.
4. El uso efectivo de información climática y prácticas sostenibles requiere programas de formación técnica con enfoque de género y énfasis en prácticas resilientes.
5. Actualizar políticas climáticas como PANCC y NDC es esencial para reforzar la conservación de suelos, biodiversidad y acceso a información climática de calidad.