Blog Forrajes tropicales en África: una solución integrada para el almacenamiento de carbono en el suelo, la productividad ganadera y la mejora de los medios de vida rurales

Tropical forages in Africa: an integrated solution for soil carbon storage, livestock productivity, and improved rural livelihoods

En África Oriental, particularmente en Kenia, Etiopía, Ruanda, Uganda y Tanzania, equipos científicos están llevando a cabo investigaciones orientadas a identificar especies de forrajes tropicales con potencial para mejorar la nutrición animal, aumentar el secuestro de carbono en el suelo y fortalecer la productividad agrícola. Estas iniciativas buscan apoyar la adaptación de los pequeños productores al cambio climático y contribuir al desarrollo de sistemas agrícolas más sostenibles.

En África Oriental, particularmente en Kenia, Etiopía, Ruanda, Uganda y Tanzania, equipos científicos están llevando a cabo investigaciones orientadas a identificar especies de forrajes tropicales con potencial para mejorar la nutrición animal, aumentar el secuestro de carbono en el suelo y fortalecer la productividad agrícola. Estas iniciativas buscan apoyar la adaptación de los pequeños productores al cambio climático y contribuir al desarrollo de sistemas agrícolas más sostenibles.

El trabajo también está conectado con esfuerzos de investigación más amplios en África Austral, incluyendo Zambia y Malawi, y en África Occidental, especialmente Senegal, Ghana y Mali, donde investigadores exploran cómo los forrajes tropicales pueden fortalecer los sistemas agropecuarios bajo diferentes condiciones agroecológicas.

En muchas regiones de África, las familias dependen de sistemas integrados de cultivos y ganadería para la generación de ingresos y la seguridad alimentaria, lo que convierte la calidad del suelo y la disponibilidad de forraje en factores críticos. Sin embargo, el aumento en la frecuencia de las sequías, la mayor variabilidad de las lluvias y la degradación de la tierra han intensificado la necesidad de soluciones que aborden simultáneamente la productividad, la resiliencia y la sostenibilidad.

Durante décadas, gran parte de la evidencia sobre los beneficios de los forrajes tropicales mejorados se ha generado en América Latina, principalmente en sistemas extensivos de producción ganadera. Sin embargo, las condiciones de producción en África difieren significativamente: predominan las pequeñas fincas, donde los cultivos y el ganado comparten espacio, recursos y funciones. Esto resalta la necesidad de generar evidencia local para diseñar estrategias adaptadas a los contextos regionales.

Como explica Sylvia Nyawira, investigadora de la Alianza de Bioversity International y CIAT especializada en suelos y carbono agrícola:

“Aunque existe evidencia valiosa de otras regiones tropicales, África necesita soluciones construidas a partir de sus propias realidades productivas. En muchas zonas predominan las pequeñas fincas, donde los agricultores deben distribuir cuidadosamente la tierra y los recursos entre cultivos alimentarios, alimentación animal y generación de ingresos, lo que requiere enfoques específicos para cada contexto”.

Con esta perspectiva, la Alianza de Bioversity International y CIAT lidera investigaciones para evaluar cómo diferentes gramíneas forrajeras pueden contribuir al secuestro de carbono en el suelo, mejorar la productividad ganadera y fortalecer la resiliencia de los sistemas agrícolas frente al aumento de la variabilidad climática.

Como punto de partida, una de las fases iniciales del estudio consistió en comparar parcelas de gramíneas forrajeras con parcelas de maíz utilizando diseños pareados bajo condiciones agroecológicas similares. Los resultados preliminares indicaron que no existen diferencias significativas en el almacenamiento de carbono orgánico del suelo (a una profundidad de 0–100 cm) entre ambos sistemas.

Más que representar un retroceso, este hallazgo destacó un factor clave: el manejo agronómico puede ser tan influyente como la especie cultivada en la dinámica del carbono del suelo.

“El manejo del sistema es fundamental para el secuestro de carbono en el suelo”, enfatiza Nyawira.

En muchos casos, los agricultores con sistemas mixtos de cultivos y ganadería priorizan el maíz, aplicando fertilizantes y estiércol debido a su importancia para la seguridad alimentaria del hogar. En contraste, las gramíneas forrajeras suelen recibir menor inversión y una menor intensidad de manejo.

Para comprender mejor estas dinámicas y generar resultados más precisos, la Alianza estableció cuatro ensayos experimentales de largo plazo en Kenia. Estos ensayos comparan especies de Brachiaria y Panicum con diferentes sistemas radiculares, junto con el pasto Napier, ampliamente utilizado por los agricultores locales.

Los sitios fueron seleccionados estratégicamente para representar diversos contextos agroecológicos, incluyendo suelos arenosos y arcillosos, zonas húmedas y subhúmedas, distintos niveles de precipitación y diferentes sistemas productivos.

El objetivo es identificar qué especies forrajeras tienen mejor desempeño en cada entorno y cuáles ofrecen beneficios simultáneos para el almacenamiento de carbono en el suelo, la productividad ganadera y la generación de ingresos para los agricultores.

Sin embargo, el secuestro de carbono por sí solo no garantiza la adopción de tecnologías de forrajes mejorados en el campo. La investigación parte de una premisa clave: la innovación en forrajes solo será sostenible si mejora los medios de vida productivos de las familias rurales.

Por esta razón, además del almacenamiento de carbono en el suelo, el estudio también evalúa variables clave que orientan la toma de decisiones en las fincas.

“No se trata solo del almacenamiento de carbono en el suelo; también debemos considerar los beneficios adicionales asociados a los forrajes”, afirma Nyawira.

Estos beneficios incluyen:

  • Mayor producción de biomasa forrajera
  • Mejor calidad del alimento para el ganado
  • Mayor resistencia a la sequía y al estrés climático
  • Mayor capacidad de amortiguación frente a déficits estacionales de alimento
  • Mayor estabilidad en la disponibilidad de alimento y en la productividad ganadera a lo largo de las estaciones
  • Mayor rentabilidad para los hogares rurales

En otras palabras, el desafío no es únicamente identificar especies forrajeras que capturen carbono en el suelo, sino también aquellas que fortalezcan los medios de vida rurales.

En regiones donde los sistemas agrícolas y ganaderos están estrechamente interconectados, las gramíneas forrajeras pueden convertirse en una herramienta clave para transformar los sistemas productivos. Una mejor nutrición animal puede traducirse en una mayor producción de leche o carne; sistemas radiculares más fuertes y profundos pueden mejorar no solo el almacenamiento de carbono en el suelo, sino también la salud general del suelo; y una mayor resiliencia climática puede reducir las pérdidas productivas durante temporadas adversas.

Equipo