Research Articles Un enfoque en seis pasos: equilibrar los objetivos de bajas emisiones con el desarrollo sostenible
A medida que se intensifica el cambio climático, un nuevo enfoque de seis pasos ayuda a los países a escalar las innovaciones de los sistemas alimentarios con bajas emisiones, a la vez que se alinean con objetivos de desarrollo como la nutrición, la construcción de paz y la sostenibilidad.
A medida que el mundo se enfrenta a los crecientes efectos del cambio climático, especialmente en países en desarrollo, el reto de equilibrar el desarrollo económico con bajas emisiones es cada vez más complejo. Mientras los gobiernos se esfuerzan por cumplir los compromisos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, como el Acuerdo de París, la necesidad de equilibrar múltiples prioridades, desde la nutrición y la seguridad alimentaria hasta la consolidación de la paz, es cada vez más urgente.
"Este enfoque pretende ayudar a los países a identificar incentivos y sortear realidades como políticas, normativas y barreras relacionadas con la cadena de valor", explica George Amahnui Amenchwi, experto en medición y estimación de emisiones de gases de efecto invernadero en sistemas agrícolas de la Alianza de Bioversity International y el CIAT, con sede en Colombia.
El enfoque de seis pasos, desarrollado para complementar las herramientas de escalado existentes en la literatura, sirve como guía para crear un entorno propicio para escalar innovaciones que logren tanto reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero como cobeneficios de desarrollo sostenible dentro del sistema alimentario. Reconociendo que la transformación del sistema alimentario requiere cambios significativos y con propósito para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y cumplir otros Objetivos de Desarrollo Sostenible, este enfoque proporciona a los responsables políticos, investigadores y profesionales ideas esenciales para fomentar dicho entorno.
Enfoque de seis pasos para generar un entorno propicio que permita escalar innovaciones para sistemas alimentarios de bajas emisiones. Adaptado de Bonatti et al. (2021).
Primer paso: conocer las fuentes de emisión y sus causas
El primer paso de este enfoque consiste en identificar las causas de las emisiones de gases de efecto invernadero en el sistema alimentario. Entender de dónde proceden las emisiones permite realizar intervenciones específicas.
"Esto nos ayuda a comprender las fuentes de emisión y dónde están las emisiones más altas, lo que nos permite priorizar nuestros esfuerzos para reducirlas", afirma Amahnui.
Segundo paso: conocer las prioridades del gobierno
El segundo paso consiste en comprender las prioridades gubernamentales y alinear las prioridades de desarrollo con las oportunidades para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
"Nos fijamos en las zonas geográficas en las que los gobiernos dan prioridad a cuestiones como la nutrición, e intentamos ver si podemos solapar nuestros objetivos de mitigación en esa geografía para alcanzar ambas metas", explica Amahnui.
Al trabajar junto con las comunidades locales, los gobiernos y todos los implicados en el proceso de desarrollo, el enfoque fomenta el apoyo político y social para introducir prácticas sostenibles.
Tercera etapa: incorporar a los agricultores al debate
El tercer paso del planteamiento tiene por objeto evaluar el potencial de adopción de prácticas específicas en las tierras agrícolas.
"Para esta fase, la participación de los agricultores es fundamental", afirma Amahnui. "Tenemos que preguntar a las personas que aplicarán las innovaciones cuáles son sus prioridades. Al comprender los incentivos de los agricultores para adoptar una determinada innovación, el equipo puede diseñar soluciones sostenibles que resulten viables y pertinentes para que los agricultores las utilicen en circunstancias prácticas".
Cuarto paso: superar los obstáculos de la cadena de valor
Pero, en ocasiones, pueden existir otros cuellos de botella para adoptar una práctica más allá del nivel de finca.
"Entendemos que puede haber barreras dentro de la cadena de valor que, directa o indirectamente, impidan a los agricultores adoptar innovaciones, incluso cuando están dispuestos a hacerlo", señala Amahnui.
Por lo tanto, el cuarto paso se centra en desarrollar estrategias de mejoramiento de la cadena de valor, con el fin de superar las barreras que existen a nivel de la cadena.
Quinto paso: evaluación de los mecanismos financieros y diseño de modelos de negocio para ampliar las innovaciones
El quinto paso consiste en explorar los mecanismos financieros y los modelos de negocio necesarios para ampliar las prácticas sostenibles.
"Una vez reunidas suficientes pruebas en los pasos anteriores, este paso consiste en encontrar las mejores formas de financiar estos enfoques para que puedan aplicarse de forma sostenible", explica Amahnui.
Este paso se centra en evaluar los mecanismos financieros y crear modelos de negocio inclusivos que garanticen cadenas de valor alimentarias sostenibles.
Sexto paso: medir la acción climática y desarrollar beneficios colaterales
Por último, el sexto paso consiste en medir los beneficios de la mitigación del cambio climático y los resultados en materia de desarrollo sostenible.
"Cuantificamos el impacto climático de las innovaciones que estamos aplicando, como la medición de los efectos en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y el aumento de la captura de carbono. Este paso también mide los beneficios colaterales del desarrollo sostenible", afirma Amahnui, y evalúa los efectos no deseados del escalamiento de innovaciones sobre otros componentes medioambientales y sistemas sociales, garantizando que el enfoque siga siendo sostenible.
Lecciones aprendidas de un caso en Colombia
Este enfoque de seis pasos no es solo teórico; ha sido probado con éxito en Colombia a través de proyectos dirigidos a escalar sistemas silvopastoriles ganaderos en la región amazónica por la Alianza de Bioversity International y el CIAT. El objetivo es equilibrar la acción de mitigación climática y la construcción de la paz.
"Estamos creando sinergias para lograr tanto el desarrollo como la mitigación, algo que a menudo se pasa por alto. Integrando estos dos objetivos, podemos encontrar soluciones más sostenibles que beneficien a todos los implicados", señala Amahnui.
Por ejemplo, los sistemas silvopastoriles ganaderos son una forma de agrosilvicultura ganadera en la que las plantas forrajeras, como gramíneas y leguminosas rastreras, se integran con arbustos y árboles para alimentación animal y otros fines complementarios. Al formar parte de una estrategia más amplia de conservación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos a escala del paisaje, se redujeron los efectos negativos de tales actividades sobre el medio ambiente, como la deforestación.
"En Colombia, el Gobierno estaba dando prioridad a la consolidación de la paz debido a un tratado que ponía fin a un conflicto de larga duración", recuerda Amahnui. "Analizar los factores subyacentes de la deforestación era crucial para comprender las causas profundas de las emisiones que las intervenciones tratarían de abordar. Estudiamos cómo podíamos promover la mitigación junto con la consolidación de la paz, ayudando a las comunidades a mejorar sus medios de vida y garantizando al mismo tiempo que no se produjeran consecuencias negativas".
El estudio silvopastoril demuestra que es fundamental comprender los factores directos y subyacentes de las emisiones del sistema alimentario. Después, esas intervenciones deben ajustarse a las prioridades de desarrollo de los gobiernos y enmarcarse en un entorno estructurado y propicio para ampliar las soluciones de bajas emisiones. Animado por el éxito en Colombia, el equipo está trasladando ahora su atención a África, concretamente a Kenia, donde pretenden aplicar los mismos principios a la gestión de pastizales, con el objetivo de aumentar simultáneamente la coexistencia pacífica y la mitigación climática en estos ecosistemas.