Blog Ciencia en contextos frágiles: replantear el apoyo de la Alianza en entornos de fragilidad y crisis

Science in Fragile Settings: Reimagining the Alliance’s Support

Mientras los conflictos y el cambio climático modifican los alimentos, la tierra y el agua, los líderes de la Alianza de Bioversity International y el CIAT se reunieron en su Semana de la Ciencia anual para repensar cómo la ciencia puede servir mejor a las regiones afectadas por la fragilidad y la crisis.

En la Semana de la Ciencia de la Alianza 2025, el equipo de Seguridad Climática del Lever de Acción Climática convocó una sesión paralela de alto nivel para reexaminar el papel de la organización en entornos frágiles y afectados por conflictos. Bajo el título "Construcción de una agenda inclusiva para la consolidación de la paz y el apoyo humanitario en los sistemas alimentarios, terrestres y acuáticos", el evento reunió al equipo directivo, a los directores de investigación y a un pequeño número de investigadores sénior para construir una visión compartida sobre cómo la Alianza puede fortalecer la consolidación de la paz y el apoyo humanitario a través de la gestión sostenible de los sistemas alimentarios, terrestres y acuáticos en entornos frágiles y afectados por crisis.

Los conflictos y el cambio climático están reconfigurando los sistemas alimentarios, terrestres y acuáticos, no solo en los focos más evidentes, sino también en regiones tradicionalmente consideradas estables. En todo el sur global, el trabajo de la Alianza se cruza cada vez más con las necesidades humanitarias, los vacíos de gobernanza y las tensiones sociales.

"La paz no es solo la ausencia de conflicto. Es la presencia de sistemas que la sostienen. Una paz duradera necesita sistemas resilientes, y eso significa que nuestra ciencia ya no puede limitarse al ámbito del desarrollo puro".

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Esta cita, presentada durante el discurso de apertura por Grazia Pacillo, codirectora de Seguridad Climática de CGIAR, marcó el tono de una enérgica conversación de 90 minutos. Luego, se llevaron a cabo dos discusiones de alto nivel en rápida sucesión: la primera con los directores de investigación y la segunda con el equipo directivo de la Alianza. A continuación, se presenta un resumen de las conversaciones.

La ciencia de la Alianza en primera línea frente a la fragilidad

En una rápida ronda, los investigadores sénior y los directores de investigación de las diferentes áreas de la Alianza compartieron cómo algunos de sus trabajos ya están contribuyendo a la consolidación de la paz y a los resultados humanitarios, incluso cuando ese no era el objetivo inicial. La sesión reveló un patrón prometedor: la investigación concebida para el desarrollo se pone a prueba cada vez más en contextos de disrupción y, en muchos casos, responde con éxito a esos desafíos.

La propiedad comunitaria como infraestructura de paz: Carlo Fadda, director de Agrobiodiversidad, relató cómo los bancos de semillas comunitarios de la región etíope de Tigray, creados previamente por la Alianza, fueron protegidos por las comunidades locales durante la guerra.

"En Etiopía, los bancos de semillas comunitarios se crearon antes de la guerra como herramienta de desarrollo. Durante el conflicto, se convirtieron en centros de resiliencia. La población local los protegió tan ferozmente que incluso el ejército no los tocó. Al ver esto, otras organizaciones empezaron a utilizar los bancos de semillas como puntos de entrada para apoyar a las comunidades afectadas".

Estos bancos de semillas no solo salvaguardaron la biodiversidad, sino que se convirtieron en anclas de la recuperación, reforzando la idea de que cuando las comunidades se apropian realmente de las intervenciones científicas, esos sistemas perduran incluso en los conflictos.

Repensar las causas de los conflictos: Jacob Van Etten, director de investigación de Inclusión Digital, abogó por una comprensión más matizada de los conflictos, que vaya más allá de los desencadenantes climáticos y analice las narrativas sociales e históricas subyacentes:

"La mayoría de los conflictos están determinados por factores complejos y con múltiples capas. La buena noticia es que ahora podemos rastrear las disputas cotidianas, muchas de las cuales son indicadores tempranos de tensiones mayores".

Hizo un llamado a utilizar large language models (LLM), datos de prensa y registros judiciales para detectar patrones de tensión mucho antes de que escalen, promoviendo un enfoque más matizado, predictivo y localizado para la prevención de conflictos.

Mapeando futuros focos de conflicto: desde el equipo de PISA, Chun Song compartió un análisis espacial sobre cómo los conflictos por el agua relacionados con la sequía suelen surgir en regiones fronterizas con una gobernanza débil.

"A primera vista, la lógica parece intuitiva: la sequía conduce a la escasez de agua, y la escasez de agua puede conducir a conflictos por este recurso. Pero la verdadera pregunta es: ¿dónde influye más esta dinámica? Nuestras conclusiones muestran que es más probable que estos conflictos se produzcan cerca de las fronteras nacionales".

Su equipo ya está utilizando esta investigación para pronosticar dónde pueden surgir conflictos en el futuro, y en dónde las inversiones inteligentes en gobernanza y políticas podrían reducir esos riesgos. Este tipo de visión espacial y política es un ejemplo de cómo anticiparse a los conflictos provocados por el clima y no solo responder a ellos.

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Redes de innovación para la paz: Carolina González, líder temática de Prospectiva y Economía Aplicada para la Evaluación de Impacto, hizo hincapié en que ningún cultivo por sí solo impulsa la resiliencia, sino que lo importante es el ecosistema de innovación y compromiso comunitario. Como ejemplo, destacó los fríjoles que se introdujeron en una región conflictiva del Cauca (Colombia), que ayudaron a mejorar la nutrición y los medios de vida, al tiempo que crearon estructuras de empoderamiento comunitario que perduraron más allá de los ciclos de conflicto.

"Los fríjoles sirvieron de puerta de entrada para la participación y el empoderamiento de la comunidad. Estos fríjoles también ayudan a combatir la malnutrición en poblaciones vulnerables, debido a su mayor contenido en hierro, y ofrecen beneficios colaterales para el medio ambiente, como el mejoramiento de la salud del suelo. Esta red de innovaciones crea el entorno propicio para la paz".

La resiliencia como necesidad estratégica: el asesor sénior de políticas, Chris Béné, animó a la Alianza a ampliar su lente de investigación y explorar y documentar cómo funcionan los sistemas alimentarios en el contexto de los conflictos armados, no solo en periodos de estabilidad. Ilustró este enfoque a través de una reciente investigación llevada a cabo conjuntamente con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el CIRAD en el norte de Burkina Faso:

"Examinamos cómo los diferentes actores del sistema alimentario desarrollaban estrategias específicas para mantener sus negocios en funcionamiento, y qué impacto tenía eso en las poblaciones desplazadas internamente. Creemos que merece la pena seguir explorando esto".

Estas historias y ejemplos demuestran que, aunque tradicionalmente se han centrado en contextos de desarrollo, la investigación de la Alianza es cada vez más relevante en contextos frágiles, de desplazamiento y conflicto, donde los sistemas alimentarios, terrestres y acuáticos están sometidos a una gran presión.

Grandes apuestas, grandes sueños – Apostar por el futuro

La segunda sesión pasó de la reflexión a la estrategia. Moderada como una discusión orientada al futuro, se invitó a cuatro líderes a proponer apuestas estratégicas que la Alianza podría impulsar para apoyar la paz y los resultados humanitarios de forma más deliberada.

Ser más explícitos y basarnos en evidencia: Marcela Quintero, directora general asociada de la Alianza, comenzó su intervención pidiendo más claridad y realismo en torno a las ambiciones de la Alianza en contextos humanitarios y de paz. Señaló tres áreas prioritarias:

  • Comprender los vínculos entre conflicto y resiliencia en los sistemas alimentarios.
  • Definir lo que significa desplegar la ciencia junto con la ayuda humanitaria.
  • Revisar la base de evidencia en torno a la inseguridad climática y los conflictos.

Marcela también retó a la Alianza a no limitarse a desplegar herramientas climáticas donde sea fácil, sino a desplegarlas donde se necesiten con más urgencia.

"Dimos prioridad a los países que son más estables porque están más preparados... Pero, ¿y si gestionar mejor el riesgo climático en contextos inestables puede reducir los conflictos?"

Seamos audaces, seamos estratégicos: Wanjiru Kamau-Rutenberg, directora general para África, cuestionó la cautela del sector del desarrollo ante la complejidad y la política, y pidió a la Alianza ser más audaz a la hora de dar forma al diálogo continental.

"Seguimos siendo demasiado tímidos. Es la naturaleza de la academia, tal vez, pero si queremos tener un impacto, tenemos que al menos poner nuestro pensamiento ahí fuera para la discusión".

Abogó por el desarrollo de herramientas más sólidas de apoyo a la toma de decisiones para anticipar los trade-offs de la expansión agrícola, especialmente en zonas de tensión ecológica entre agricultores y pastores. Su visión es que la Alianza influya no solo en la política nacional, sino también en organismos como la IGAD, la Unión Africana y el Banco Africano de Desarrollo (AfDB).

Creación de empleo y soluciones combinadas: Maya Rajasekharan, directora general para América Latina y el Caribe, instó a la Alianza a enmarcar su labor de consolidación de la paz y resiliencia en torno a la creación de empleo y las soluciones combinadas:

"Una de mis apuestas sería enmarcar nuestro trabajo en torno a la creación de empleo, porque ese es un motor primordial en ALC. Mucha gente se marcha porque no encuentra trabajo. Si nos guiamos por esa óptica, podemos seguir aportando nuestros datos sobre paz y conflicto, pero también introducir soluciones que ya tenemos dentro de la Alianza".

También hizo hincapié en la participación de instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial, especialmente a medida que los donantes bilaterales se retiran de la región.

En contextos frágiles, hay que entrar con humildad: Stephan Weise, director general para Asia, destacó la necesidad de que la Alianza comprenda la complejidad política antes de ofrecer soluciones, sobre todo en el Sudeste Asiático.

"En el Sudeste Asiático y en Asia en general, el contexto político suele ser muy delicado. Por tanto, tenemos que entrar en esos espacios con humildad. Tenemos que tomarnos el tiempo necesario para entender el panorama antes de sugerir cómo podemos contribuir".

Hizo un llamado a establecer puntos de entrada liderados por los socios y a asegurar apropiación a múltiples niveles antes de avanzar en contextos frágiles.

En conjunto, estas sesiones sentaron las bases de una postura más clara y segura para la Alianza. El creciente compromiso de la Alianza en entornos frágiles y afectados por conflictos pone de manifiesto el reconocimiento de nuestra ventaja comparativa y una respuesta a la demanda del mundo real.

Nuestra investigación basada en sistemas alimentarios, terrestres y acuáticos ha demostrado ser relevante más allá de los retos del desarrollo, para las complejas realidades de los conflictos, los desplazamientos y la recuperación.

Con una experiencia cada vez mayor en todos nuestros Levers, estamos preparados para contribuir de forma significativa, desde informar la programación humanitaria y los sistemas de alerta temprana hasta crear alianzas a nivel nacional para la resiliencia. A corto plazo, nuestro objetivo es perfeccionar nuestras normas de compromiso científico, desarrollar las capacidades de los actores de la paz y codiseñar intervenciones con las comunidades e instituciones en primera línea.

Pero para lograr una contribución creíble y duradera, debemos aprender de quienes ya trabajan en los espacios humanitarios, de desarrollo y de paz. Por ello, invitamos a socios de todo el nexo humanitario-desarrollo-paz para que nos ayuden a definir un papel creíble y estratégico para la ciencia en contextos frágiles:


¿Qué brechas observa y dónde podemos contribuir más? Nos encantaría conocer su opinión.