From the Field Especies olvidadas y subutilizadas por la extensión y la investigación, pero de mucho valor para todo el mundo: descubrimientos del Resguardo Indígena de Cumbal, Colombia

En el Resguardo Indígena de Cumbal, en el departamento de Nariño – al sur de Colombia –, existe una diversidad de árboles y plantas cultivadas y silvestres impresionante, entre ellas muchas especies olvidadas y subutilizadas. Sin embargo, esta diversidad es frágil. En una o más de las veredas se han identificado especies y variedades desaparecidas. La Alianza y sus socios están desarrollando varias estrategias para hacer frente a este desafío.

¿Conoce usted?

¿Conoce Ud. la arracha blanca, la haba alpargata, el maíz capio, la papa ratona o la quinua negra? Reconoce Ud. el arrayán, el cedrón, el íwilan o el pumamake? O tal vez el chilacuán, la suelda consuelda, el mortiño o el tauso?

Durante miles de años las comunidades agrícolas-indígenas en América Latina han conservado especies llamadas olvidadas y subutilizadas como parte de los sistemas alimentarios locales. Estas especies (mencionadas arriba), tanto cultivadas como silvestres, son importantes para la alimentación y la nutrición, uso forrajero y medicinal. También son parte de las tradiciones socioculturales y contribuyen a la generación de ingresos. Su diversidad actualmente disponible se puede atribuir en gran medida a los esfuerzos de conservación y uso sostenible de los pueblos Latinoamericanos.

Sin embargo, estas especies se encuentran cada vez más desplazadas debido al crecimiento demográfico, la expansión de las tierras dedicadas a cultivos básicos y comerciales, la ganadería, y la disminución de las poblaciones de polinizadores y dispersores (Foto 1). Otros factores agravantes son la falta de disponibilidad de semillas de buena calidad, la migración de las generaciones de jóvenes a las ciudades, los cambios en las preferencias y hábitos alimentarios y la escasa atención por la investigación, extensión, educación y las políticas sobre estas especies. 

Foto 1: Gran parte de la zona alta del Resguardo Indígena de Cumbal fue convertida de páramo a pasturas. Foto: Bioversity/R Vernooy.  

Foto 2: Encuentro en La Boyera, sector Las Playas. Foto: Bioversity/R Vernooy.

En los meses de agosto y setiembre 2025 se realizó un diagnóstico de las especies olvidadas y subutilizadas en el Resguardo Indígena de Cumbal en el departamento de Nariño, en el sur de Colombia. El diagnóstico es parte del proyecto “La biodiversidad para ecosistemas resilientes en paisajes agrícolas,” que la Alianza Bioversity & CIAT junto a socios internacionales y nacionales llevan a cabo Colombia, Kenia, y el Perú con apoyo financiero del gobierno de Canadá.

Los métodos utilizados fueron visitas a las veredas, observaciones en el campo y consultas con agricultores, profesores, estudiantes y otros actores sociales de la región (Foto 2). En los encuentros se identificaron y caracterizaron los usos de las especies olvidadas y subutilizadas, se determinó el estado actual de su distribución local y se evaluaron los múltiples valores actuales y potenciales como adaptación, potencial comercial y nutricional.

Diversidad impresionante pero frágil 

 En todo el Resguardo se han identificado 18 cultivos más 12 vegetales usados como alimentos, y producidos mayormente en pequeñas parcelas destinados en gran parte para el autoconsumo, reflejando las condiciones agroecológicas muy locales. Por ejemplo, en la zona alta (la más fría) se encuentran menos especies de alimentos cultivados, mientras que en las zonas más bajas (más calientes) se cultivan más especies. Además, se identificaron unas 30 especies de árboles, arbustos y plantas frutales, cultivados y silvestres, presentes en cantidades limitadas, y unas 90 especies de plantas aromáticas y medicinales (Foto 3).

La mayoría de las familias mantienen varias de estas especies en su “shagra” (un sistema de cultivo ancestral propio de la región) o las cosechan de forma silvestre (Foto 4). En todo el Resguardo se identificaron muchas especies silvestres que son aprovechadas por sus múltiples usos, y que son de gran importancia para la cultura, nutrición y salud de la población. Entre estas especies silvestres hay especies cultivadas, originalmente introducidas por los colonizadores, que “escaparon” de los campos al medio ambiente circundante. En la zona alta se encuentran menos especies silvestres que en las zonas más bajas, pero allá son de naturaleza puramente silvestre y nativas (como mortiño y piñuela).

Foto 4: Shagra en vereda La Boyera, resguardo indígena de Cumbal, Colombia. Foto: Bioversity/R Vernooy.

Con una diversidad impresionante pero frágil. En una o más de las veredas se han identificado especies y variedades desaparecidas, a saber, majúa, maíz, papa carriza, papa negra, papa roja, quinua blanca, quina común, quina negra, quina morada, cebada y trigo. En los encuentros en las veredas los participantes mostraron preocupación por esta pérdida pidiendo su rescate y reintroducción, y en el caso de cultivos comerciales, la reapertura de mercados.  

Bancos comunitarios de semillas nodos

En los encuentros no solamente se abordaron la identificación y caracterización de los usos de las especies olvidadas y subutilizadas sino también la conservación y el uso sostenible de ellas. Un tema de mucho interés es el desarrollo de cadenas de valor sostenibles, por ejemplo, mercados nicho, venta directa a los consumidores, venta al sector de agroturismo y suministro directo a centros e instituciones educativas. Los profesores entrevistados en las instituciones educativas de Cumbal tienen mucho interés en diversificar y mejorar los menús del restaurante escolar. Una profesora comentó: “Por qué no introducir la quinua en vez de comer pasta?” 

Foto 5: Germoplasma almacenado en el Banco Comunitario de Semillas “Yar Pue Cumbe” en Cumbal, Colombia. Foto: Bioversity/R Vernooy.

En los encuentros se discutió una propuesta muy concreta para el establecimiento de bancos comunitarios nodos de semillas en todo el Resguardo. Estos “banquitos” comunitarios se vincularán con el banco comunitario de semillas ya establecido en el Instituto Educativo Técnico Agropecuario Indígena Cumbe (Instituto Cumbe), vereda La Boyera, en el casco urbano de Cumbal (Foto 5). Este banco comunitario de semillas llamado “Yar Pue Cumbe” está al servicio de todo el Resguardo y jugará un papel coordinador.  Los nodos recibirán el apoyo técnico y organizativo del Instituto. De esta forma se va formando una red regional de bancos comunitarios de semillas. Es seguro que las especies olvidadas y subutilizadas del Resguardo ocuparán un lugar central.

Próximos pasos

Los resultados del diagnóstico se van a usar para enfocar las colectas de semillas para el banco “Yar Pue Cumbe” y el establecimiento de huertos escolares en los bancos de semillas nodos. Además, guiarán los concursos ReSCA (Retribuciones por servicios de conservación de la agrobiodiversidad), con la idea de rescatar algunos de los cultivos y variedades desaparecidos; y las competencias gastronómicas a realizarse en el territorio próximamente. Así se va promoviendo de manera integrada el rescate y la utilización de las especies olvidadas y subutilizadas.