Research Articles El largo y duro camino hacia la carne vacuna sostenible en Colombia
Las prácticas sostenibles no son solo una responsabilidad medioambiental, sino también una oportunidad económica que podría abrir nuevos mercados. Al centrarse en la reducción de las emisiones del transporte, Colombia tiene la oportunidad de proteger sus ricos paisajes naturales y, al mismo tiempo, mantener su papel clave en el mercado mundial de la carne vacuna.
La producción ganadera en Colombia ha sido durante mucho tiempo un pilar de la economía del país, proporcionando medios de vida a las comunidades rurales y garantizando un suministro constante de carne vacuna a los mercados nacionales e internacionales. Sin embargo, a medida que se intensifica el cambio climático y aumenta la demanda de prácticas más sostenibles, esta industria, como muchas otras, debe hacer frente a su impacto medioambiental. Uno de los principales factores que contribuyen a la huella de carbono de la ganadería es el transporte de la carne vacuna, un factor que a menudo se pasa por alto cuando se debaten las repercusiones medioambientales de la producción ganadera.
Nuestro reciente artículo "La huella de carbono del transporte de carne vacuna en Colombia: conexiones de mercado y redes de distribución" puso de relieve las emisiones del transporte de carne de res, destacando la necesidad de una logística más sostenible en la cadena de suministro de este tipo de carne en Colombia. Los hallazgos revelan que si bien las emisiones del transporte de carne vacuna pueden no ser el mayor contribuyente a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la cadena de producción ganadera, aún representan importantes desafíos ambientales que deben ser abordados.
Comprender el impacto
Transportar carne vacuna por Colombia no es tarea fácil. La diversidad del paisaje – que va desde terrenos montañosos a regiones costeras – complica la logística y aumenta el consumo de combustible. Según el estudio, el transporte de carne de res genera aproximadamente 0,055330 kg de CO₂ equivalente por tonelada por kilómetro, una cifra que, si bien es inferior a las emisiones del transporte de pollo, sigue siendo considerable si se tiene en cuenta toda la industria de la carne vacuna. Dada la vasta geografía de Colombia y las distancias entre los lugares de producción, las instalaciones de procesamiento y los mercados de consumo, las emisiones de GEI relacionadas con el transporte se acumulan rápidamente.
Además, el estudio señala que la infraestructura del sistema de transporte colombiano agrava el problema. Las carreteras suelen estar en mal estado, especialmente en las zonas rurales, donde se encuentran muchas fincas ganaderas, lo que conlleva tiempos de viaje más largos y un mayor consumo de combustible. Esto no solo encarece los costos para los ganaderos y distribuidores, sino que también aumenta el impacto medioambiental del transporte de la carne de res al mercado.
Por qué es importante
Aunque gran parte de la conversación sobre el impacto medioambiental de la producción de carne vacuna se ha centrado en las emisiones de metano y la deforestación, las emisiones del transporte son una parte importante del rompecabezas. Además, las emisiones relacionadas con el transporte tienden a pasarse por alto en las estrategias climáticas nacionales, a pesar de su impacto acumulativo tanto en la calidad del aire como en los niveles globales de GEI. Abordar estas emisiones es fundamental para que cualquier país reduzca su huella de carbono, sobre todo a medida que sigue creciendo la demanda mundial de prácticas sostenibles.
Para Colombia, esto es especialmente importante. El país no solo es un actor importante en el mercado de la carne vacuna, sino que también alberga algunos de los ecosistemas más biodiversos del mundo, como la selva amazónica, que están amenazados por el cambio climático y la deforestación. Cualquier reducción de las emisiones – ya sea del metano del ganado o del transporte – puede ayudar a preservar estos ecosistemas vitales.
Metodología de cuatro pasos para analizar las emisiones de GEI y la huella de carbono (CF, por sus siglas en inglés) del transporte de carne de res.
Hacia un futuro más sostenible
La buena noticia es que las soluciones para reducir las emisiones del transporte de carne vacuna están al alcance de la mano. Una de las formas más eficaces de reducir las emisiones es mejorar las infraestructuras. Invirtiendo en mejores carreteras y redes de transporte, Colombia puede reducir el consumo de combustible necesario para transportar la carne. Actualmente, los alimentos se transportan especialmente en camiones de dos ejes, que son menos eficientes para largas distancias. El cambio a camiones más grandes y eficientes, combinado con la optimización de las cadenas de suministro y la reducción de las distancias que debe recorrer la carne vacuna desde la finca hasta la mesa, podría reducir significativamente las emisiones y mejorar la eficiencia logística.
Un camión de ganado de la zona rural de Villavicencio, Colombia. Crédito: El Espectador.
Otra solución prometedora reside en la tecnología. Los vehículos de transporte eléctricos e híbridos son cada vez más accesibles y podrían cambiar las reglas del juego para reducir las emisiones en el sector logístico. Aunque estas tecnologías aún se encuentran en una fase inicial en muchas partes del mundo, la inversión con visión de futuro en logística verde podría situar a Colombia a la cabeza de la producción sostenible de carne vacuna.
Además, estrategias como la producción regionalizada – en la que la carne de vacuno se procesa y consume más cerca de su lugar de producción – pueden minimizar la necesidad de transporte de larga distancia. Acortar las cadenas de suministro no solo podría reducir las emisiones, sino también beneficiar a las economías locales al mantener el valor dentro de los mercados regionales.
Un llamado a la acción
A medida que la industria de la carne de res en Colombia siga creciendo, se intensificará la presión para adoptar prácticas sostenibles. Nuestro estudio resalta que abordar el impacto medioambiental del transporte de carne vacuna es un paso fundamental hacia un futuro más sostenible para la producción ganadera. Pero esta transición exigirá esfuerzos coordinados del gobierno, las partes interesadas de la industria agrícola y el sector del transporte para orientar las inversiones y aplicar políticas y prácticas que den prioridad a la sostenibilidad. Es hora de que la industria dé un paso al frente y adopte las medidas necesarias que garanticen un futuro más ecológico tanto para el planeta como para la economía.
Agradecimientos
Este trabajo se realizó como parte de las Iniciativas One CGIAR "Políticas y Estrategias Nacionales" y "Ganadería y Clima" (L&C, por sus siglas en inglés). En el marco de la Iniciativa de Políticas y Estrategias Nacionales, contribuye especialmente a PlaSA Colombia, que integra información sobre los sistemas alimentarios de Colombia. Agradecemos a todos los donantes que apoyan globalmente nuestro trabajo a través de sus contribuciones al Sistema CGIAR. El CGIAR es una asociación mundial de investigación para un futuro con seguridad alimentaria. Sus actividades científicas son llevadas a cabo por 15 centros de investigación en estrecha colaboración con cientos de socios en todo el mundo.
- Medición del impacto de la pandemia de COVID-19 en la cadena de valor de la carne de bovino y los productos lácteos en Colombia
- Castillo, J.M.; González, C.E.; Bravo, A.; Flórez, J.F.; Triana-Ángel, N.; Lienert, A.; Burkart, S. (2023). La huella de carbono del transporte de carne bovina en Colombia: conexiones de mercado y redes de distribución. Póster preparado para Tropentag 2023 - Vías competitivas para la transformación equitativa de los sistemas alimentarios: compensaciones y sinergias. Berlín (Alemania), 20–22 de septiembre de 2023. Cali (Colombia): Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). 1 p. https://hdl.handle.net/10568/132214