Blog Del aula al laboratorio: 25 años acercando la ciencia a jóvenes del Valle del Cauca
Una pasantía de seis estudiantes revela el alcance de una alianza educativa que ha llegado a casi tres mil jóvenes y docentes de instituciones públicas.
Frente a un área de investigación en virología del campus de Palmira, Saray Melisa Ariza empezó a formular nuevas preguntas sobre la relación entre los virus, las plantas y la agricultura. Hasta entonces, varios de esos conceptos habían sido parte de sus clases; durante la pasantía pudo ver cómo se convierten en preguntas de investigación y en trabajo científico cotidiano.
Saray fue una de seis estudiantes de colegios públicos del programa CASD-Cali seleccionados por su desempeño académico para una pasantía de un mes en la Alianza de Bioversity International y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). Junto con Keidy Parada, Angélica Quevedo, Zabdiel Eduardo Iriarte, Samuel Martínez y Juan José Poloche, recorrió áreas de biotecnología, microbiología, virología y tecnologías de la información, con acercamientos a la agricultura digital, el uso de sensores en gases de efecto invernadero y cámaras respirométricas, y a los cultivos biofortificados (NQL). Conversó con investigadores y conoció cómo distintos equipos estudian retos relacionados con la agricultura, la biodiversidad y la seguridad alimentaria.
“Fue una experiencia totalmente diferente porque ya no era solo teoría; era aprender directamente de investigadores.” — Juan José Poloche, estudiante participante
Una alianza construida durante más de dos décadas
La pasantía forma parte de La Biotecnología en el Salón de Clase, iniciativa educativa desarrollada desde el año 2000 por la Alianza, antes CIAT, junto con el Centro Auxiliar de Servicios Docentes (CASD). El CASD ofrece formación complementaria a estudiantes de grados décimo y undécimo de instituciones educativas oficiales de Cali, donde se incluye entre otras la Especialidad de Ciencias Naturales–Biotecnología.
La colaboración comenzó con la formación de docentes y la incorporación de contenidos de cultivo de tejidos y biología molecular al currículo escolar. Con el tiempo se amplió a jornadas de Casa Abierta, visitas al campus, semilleros de investigación, proyectos escolares y pasantías para estudiantes destacados. Los equipos de la Alianza han abierto espacios de aprendizaje en áreas como biotecnología, programas de arroz, fríjol, yuca, forrajes tropicales, semillas, suelos y otras líneas de investigación agrícola.
Los registros disponibles muestran una escala que va mucho más allá de la cohorte actual. Una reconstrucción publicada en 2023 estimó que, entre 2005 y ese año, cerca de 2.880 estudiantes y 60 docentes de ciencias naturales han participado en la iniciativa. Entre el 2005-2026 han participado del programa de pasantía 100 jóvenes algunos de los cuales han elegido carreras científicas. En 2023, más de 180 estudiantes participaron en una jornada en el campus; en mayo de 2025, otros 125 estudiantes del CASD conocieron actividades sobre biotecnología, biodiversidad del Pacífico, agricultura con drones, sostenibilidad y ciencia aplicada.
Estas cifras describen cobertura; las historias de los estudiantes permiten ver el efecto a más largo plazo. Los proyectos derivados de la iniciativa son gestionados por los propios docentes en sus instituciones educativas, principalmente en la sede Santo Tomás del CASD: en la más reciente visita, realizada durante la Semana de la COP-19, los estudiantes habían construido un túnel y camas de cultivo para proyectos de agricultura urbana y compostaje. La Alianza y el CASD, junto con un colectivo de Cali, trabajan actualmente en una publicación conjunta que documente esas trayectorias de manera sistemática.
Una experiencia que orienta decisiones
Para Saray, la visita al área de virología abrió un campo que no había considerado y le ayudó a definir mejor sus intereses académicos. Samuel reafirmó su decisión de estudiar biología y proyectarse hacia la investigación. Juan José confirmó que quiere conectar la ingeniería química con una carrera investigativa. Las experiencias fueron distintas, pero compartieron un resultado: los jóvenes pudieron contrastar sus intereses con el trabajo real de científicos, técnicos y otros profesionales.
“Cuando vienen aquí, el mundo se les abre. Descubren que la ciencia no es solo para personas extraordinarias, sino una posibilidad para cualquier joven que quiera aprender.” — Ana del Socorro Ordóñez, docente de Biología, Química y Biotecnología en la Sede Santo Tomas-CASD
Roosevelt Escobar, investigador de la Alianza y líder de la iniciativa, explica que la pasantía es solo una etapa de un proceso que empieza en el aula. El trabajo de docentes como Ana del Socorro Ordóñez permite que los contenidos y experiencias del campus regresen a las instituciones educativas y se multipliquen mediante clases, semilleros y proyectos escolares.
La Beca Geoffrey Hawtin y la continuidad del programa
Este programa cuenta con el apoyo de la Beca proveniente del Dr. Geoffrey Hawtin, expresidente de la Junta Directiva del CIAT, quien destinó el Premio Mundial de la Alimentación 2024, para apoyar la continuidad de estas experiencias. La coordinación de esta II cohorte estuvo a cargo de Kelly Sofía Bueno, asistente de investigación.
Para Saray, Samuel, Juan José, Keidy, Angélica y Zabdiel, el mes en el campus terminó con planes más concretos sobre sus estudios. Para la Alianza y el CASD, su experiencia se suma a una colaboración de más de 25 años cuyo desafío ahora es seguir abriendo las puertas de la ciencia y medir, con mayor precisión, hasta dónde llegan sus efectos.
