La piñata de los perdedores: Reflexiones sobre el efecto fundador en recursos fitogenéticos
La introducción de germoplasma vegetal libre de plagas y enfermedades en la ecología apropiada ha sido a menudo la vía más directa al desarrollo agrícola y fuente de riqueza. Los ejemplos son numerosos: la caña de azúcar en Haití en 1494, la vid en Chile en 1583, la papa en Irlanda en 1600, el café en Colombia en 1758, la soya en EE.-UU. en 1765, el cacao en Ghana en 1878, o el caucho en Malasia en 1884. Las características de la introducción misma ocasionaron una drástica reducción de la variabilidad (efecto fundador), y una vulnerabilidad de los cultivos, reforzada por la propia biología o el manejo de estos. La falta de precauciones fitosanitarias en el movimiento de germoplasma hizo perder en varios casos la bonanza de estas introducciones. Vemos hoy las consecuencias demográficas, sociales y económicas de las bonanzas pasadas como las en suspenso. La lección sería en estudios sobre la co-evolución en la zona de origen de los cultivos introducidos, a los cuales muchos se han resistido mientras dure la piñata!