Blog ¿Qué es El Niño? Causas, efectos y qué hacer

What is El Niño? Causes, effects & what to do 

El pasado 4 de julio de 2023 la Organización Meteorológica Mundial – OMM, organismo técnico de las Naciones Unidas y autoridad en la materia, anunció que las condiciones están dadas para el fenómeno del Niño [1]. Ha habido expectativa por la llegada de El Niño, ocupando los principales titulares de las noticias y generando a su alrededor una sensación de incertidumbre por el rápido aumento de las posibilidades de su llegada y la constante imagen de lo que serían sus devastadores efectos.

Preguntas frecuentes sobre El Niño

1. ¿Qué es El Niño? 

El Niño es un fenómeno climático natural en el que una parte del océano Pacífico ecuatorial se calienta de manera inusual. Este calentamiento, combinado con vientos alisios más débiles de lo normal, altera los patrones climáticos habituales en todo el mundo, lo que provoca sequías en algunas regiones y lluvias intensas o inundaciones en otras. Es uno de los tres estados posibles de la interacción océano-atmósfera, junto con una fase neutra y su contraparte fría, La Niña. 

2. ¿Qué significa «El Niño» y de dónde viene el nombre? 

El nombre «El Niño» viene de «el Niño Jesús». Los pescadores de las costas de Perú y Ecuador le dieron este nombre hace siglos porque notaron que la corriente oceánica cálida solía llegar alrededor de la época navideña. El nombre se quedó como término para referirse al fenómeno climático en general, y se usa en inglés exactamente como se escribe en español; no existe una traducción específica al inglés para este término.

3. ¿Qué causa El Niño? 

El Niño es causado por una combinación de dos fenómenos que ocurren al mismo tiempo: el calentamiento por encima de lo normal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial y el debilitamiento o la inversión de los vientos alisios que, por lo general, empujan el agua cálida hacia el oeste. Cuando estos vientos se debilitan, el agua cálida que normalmente permanecería en el Pacífico occidental se extiende hacia el este, lo que eleva las temperaturas del océano y del aire y altera los patrones de lluvia a nivel mundial.

4. ¿Cómo se forma realmente El Niño? 

El Niño se desarrolla gradualmente a medida que aumentan las temperaturas oceánicas y desciende la presión atmosférica en todo el Pacífico ecuatorial. A medida que los vientos alisios se debilitan, dejan de empujar el agua cálida de la superficie hacia Asia, por lo que esta se acumula a lo largo de las costas de las Américas. Este cambio en la ubicación del agua cálida altera los patrones de precipitación y presión en todo el mundo, por lo que los efectos de El Niño se manifiestan como sequías en algunos lugares e inundaciones en otros, aproximadamente entre nueve y doce meses después de que se desarrollen las condiciones, aunque el inicio y la intensidad varían en cada ocasión.

5. ¿Qué es exactamente el «fenómeno de El Niño»? 

Es el término científico para este patrón específico de interacción entre el océano y la atmósfera. No se trata de una sola tormenta o evento, sino de un cambio temporal en la temperatura del océano y el comportamiento de los vientos que altera las condiciones climáticas en todo el planeta durante meses. Por lo general, ocurre cada dos a siete años, lo que lo convierte en un patrón climático recurrente pero irregular (cíclico, no periódico) en lugar de un evento estacional predecible. 

6. ¿Qué efectos tiene El Niño? 

Los efectos de El Niño varían según la región: algunas zonas sufren sequías, olas de calor e incendios forestales, mientras que otras experimentan lluvias excesivas, inundaciones y deslizamientos de tierra. Además del clima, afecta a la agricultura (pérdidas de cosechas y rendimientos más bajos), al suministro de energía (la energía hidroeléctrica disminuye cuando baja el caudal de los ríos) y a la salud pública (aumentan las tasas de enfermedades transmitidas por mosquitos y por el agua a medida que cambian las temperaturas y los patrones de lluvia).

7. ¿Cuánto tiempo dura El Niño y con qué frecuencia ocurre? 

Un episodio típico de El Niño dura entre 9 y 12 meses, aunque sus efectos suelen acumularse gradualmente y pueden seguir sintiéndose después de que el fenómeno en sí haya terminado técnicamente. No sigue un calendario fijo: los episodios se repiten aproximadamente cada 2 a 7 años, lo que convierte a El Niño en un patrón cíclico en lugar de uno con una frecuencia predecible y espaciada de manera uniforme.

8. ¿Está El Niño relacionado con el cambio climático? 

El Niño es un fenómeno natural, no algo causado por el cambio climático; ha ocurrido durante siglos independientemente de la actividad humana. Sin embargo, hay evidencia de que el cambio climático está intensificando los episodios de El Niño. A medida que la temperatura de referencia del planeta aumenta debido al cambio climático, cada nuevo episodio de El Niño se desarrolla a partir de un punto de partida ya más cálido, lo que puede llevar sus impactos a niveles más extremos que en el pasado.

9. ¿A quiénes afecta El Niño y qué sectores se ven más afectados? 

Dado que El Niño altera los patrones climáticos de manera generalizada, afecta a casi todo el mundo, directa o indirectamente; sin embargo, la agricultura, la energía y la salud suelen ser los sectores más afectados. Los agricultores se enfrentan a daños en sus cultivos por sequías o inundaciones y a un mayor riesgo de enfermedades debido a los cambios bruscos de temperatura, lo que a menudo provoca escasez de alimentos y un aumento de los precios. Los países que dependen de la energía hidroeléctrica pueden sufrir escasez de energía cuando disminuye el caudal de los ríos, y los sistemas de salud registran un aumento de las enfermedades transmitidas por mosquitos, por el agua y de tipo respiratorio.

10. ¿Qué se puede hacer para reducir el impacto de El Niño, especialmente en la agricultura? 

Los agricultores y los gobiernos pueden reducir el impacto de El Niño utilizando herramientas de pronóstico agroclimático para planificar la siembra y la cosecha en función de las condiciones previstas, y adoptando prácticas agrícolas adaptadas al clima, como la captación de agua, la diversificación de cultivos y el uso de variedades de cultivos resistentes a la sequía. Organizaciones como la Alianza de Bioversity International y el CIAT desarrollan y comparten estas herramientas y prácticas con las comunidades agrícolas de América Latina, África y Asia para ayudar a desarrollar una resiliencia a largo plazo frente a los episodios recurrentes de El Niño. 

Con la confirmación de la llegada de El Niño, vale la pena entender qué es el fenómeno y sus implicaciones. La explicación e implicaciones del fenómeno del Niño la haremos respondiendo a cinco preguntas y luego se plantearán algunas opciones para mitigar los efectos de este fenómeno principalmente en el sector agropecuario.

¿Qué es el fenómeno de El Niño? El Niño es un fenómeno natural que se da por la combinación del aumento de la temperatura del Océano Pacífico Ecuatorial (variable oceánica) [2], la baja presión atmosférica y el debilitamiento de los vientos que se encargan de “dispersar” esas aguas calientes en el Pacífico (variable atmosférica). La combinación de estas variables ocasiona el aumento temporal de la temperatura del planeta, generando a su vez importantes variaciones climáticas alrededor del mundo [3][4], que se traducen o materializan en sequías, inundaciones, huracanes, incendios, deslizamientos, entre otros. Este fenómeno puede durar entre 9 y 12 meses y repetirse cada cierto tiempo (entre 2 y 7 años), situación que lo hace cíclico, pero no periódico [5].  
 

Diagramas esquemáticos las condiciones de El Niño, Normal y La Niña. Fuente: PMEL – NOAA [6].

El gráfico muestra que la interacción entre variables oceánicas y atmosféricas puede resultar en una de tres fases: El Niño cuando el océano es inusualmente caliente; una fase neutra cuando las condiciones están relativamente normales, con un balance entre las aguas cálidas y frías; y una fase fría, La Niña, cuando el Océano Pacífico Ecuatorial es inusualmente frío.  
 

¿Cómo se relaciona El Niño con el cambio climático? Antes de responder y para poder hacerlo, necesitamos poner sobre la mesa dos definiciones: la de variabilidad y cambio climático. La variabilidad climática denota los cambio y variaciones que tiene el clima en escalas de tiempo muy específicas (pueden ser entre días, semanas, meses, estaciones o años), variaciones cuyas causas pueden ser de origen natural o provocadas por la actividad humana [7]. Por su parte, el cambio climático es el conjunto de variaciones del estado del clima medibles y que persisten en una escala de tiempo más amplia (más de 10 años), que también pueden ser a causa de procesos internos naturales, pero cuya intensidad en la variación es atribuible a las actividades humanas [7]. 

Ejemplificación de la diferencia entre variabilidad y cambio climático. Fuente: Baigún, C. [8]. 

Como se muestra en el gráfico, la variabilidad climática indica los cambios que sufre el clima durante un periodo específico, mientras que el cambio climático es la acumulación de las variaciones que, debido a la influencia de la actividad humana, ocasiona un crecimiento gradual de la temperatura del planeta (aunque no se muestra explícitamente en el gráfico, el promedio de la temperatura planetaria podría ilustrarse con la línea punteada color rojo).  
 

Con estas definiciones en mente, ahora sí, ¿cuál es la relación entre el fenómeno del Niño y el cambio climático? El Niño es un fenómeno natural, que por sus características genera episodios de variabilidad climática, pues altera los patrones climáticos durante un tiempo determinado, pero cuya causa no es el cambio climático (por el hecho de ser un fenómeno natural). No obstante, hay razones para sugerir que la intensidad de El Niño sí se incrementa a razón del cambio climático [9][4]. Para ilustrar esta relación, pensemos en que la temperatura del planeta viene aumentando gradualmente por el cambio climático y que cuando ocurre El Niño la temperatura del planeta también aumenta, pero de forma temporal; entonces, debido al cambio climático la “línea base” de temperatura planetaria antes de iniciar El Niño es cada vez más alta, lo que da como resultado episodios cada vez más intensos.  

¿Cuáles son los efectos que podemos esperar del fenómeno de El Niño en 2023? Al tratarse de un fenómeno que altera los patrones climáticos alrededor del mundo, la respuesta dependerá del lugar desde donde se pregunte. En el siguiente gráfico se muestran los impactos típicos que podría tener El Niño sobre las precipitaciones: a pesar de que es común asociar a El Niño con calor y tiempo seco (sequías, incendios, disminución de lluvias, etc.), hay partes del mundo donde ocurre el efecto contrario (exceso de lluvias, inundaciones, deslizamientos de tierra, etc.). 
 

Precipitaciones típicas durante El Niño. Fuente: Columbia Climate School [10]. 

El gráfico muestra la distribución típica o promedio de las lluvias durante un episodio de El Niño, (no es una predicción del fenómeno actual), ilustrando como confluyen y coexisten las altas y bajas precipitaciones. Para tener información más precisa y acorde a la zona geográfica sobre los efectos que se esperan, se recomienda consultar los pronósticos de las autoridades meteorológicas locales y/o nacionales.  
 

En Colombia, los modelos del IDEAM con respecto a la precipitación prevén que para el periodo entre octubre y diciembre de 2023, se pueden esperar:  

“disminuciones entre 10% y cercanos al 40% en La Guajira, norte de Magdalena, norte y centro de Cesar, centro de Bolívar, Norte de Santander, piedemonte de Arauca y Casanare, piedemonte Cundiboyacense, nororiente de Caldas, norte de Antioquia, Chocó, oriente del Valle, sur del Tolima y centro del Cauca; no obstante, para Nariño se prevén precipitaciones por encima de los valores históricos entre un 20% y 40% y entre un 10% y 20% para el sur del Putumayo y trapecio amazónico. En el resto de país, se esperan registros de lluvia cercanos a los promedios climatológicos” [11]. 

Muchos se preguntarán: ¿El Niño me va a afectar? Muy seguramente sí, a todos, pues los sectores más afectados son el agropecuario, el energético y la salud, sectores que directa o indirectamente impactan sobre todas las personas. Para el caso del sector agropecuario, al ser altamente dependiente y vulnerable a las variaciones climáticas, se pueden afectar los ciclos de siembra y cosecha, el nivel de precipitaciones puede inundar o secar los cultivos y los cambios de temperatura pueden causarle enfermedades y plagas a los mismos. Lo anterior sumado a los bajos rendimientos o la pérdida de cosechas, generan desabastecimientos y encarecimiento de precios, amenazando la seguridad alimentaria de los territorios. 

En el caso del sector energético, muchos países generan más de la mitad de su energía a partir de fuerza de los ríos (hidroeléctricas), por lo que, en un escenario intenso de pocas lluvias y altas temperaturas, es probable que el caudal de los ríos disminuya y las hidroeléctricas no estén en capacidad de producir los niveles de energía requeridos. Esto se traduce en posibles racionamientos del servicio eléctrico y/o el incremento de su tarifa por tener que recurrir a otras fuentes más costosas.

Por otro lado, El Niño también impacta sobre la salud, pues los cambios de temperaturas provocan aumentos en las enfermedades transmisibles por mosquitos (dengue, malaria, fiebre amarilla, chikunguña, etc.) y por calidad del agua (diarreas, leptospirosis, cólera, etc.). De igual manera, aumentan las enfermedades respiratorias por las condiciones del aire (infecciones respiratorias agudas), y nutricionales a causa del bajo nivel de abastecimiento de alimentos y los nutrientes disponibles en los mismos (malnutrición) [12]. 

¿Cuándo se empezarían a sentir los efectos de El Niño con más fuerza? En algunos territorios se podría decir que ya se están empezando a sentir; sin embargo, lo cierto es que se trata de un fenómeno gradual, que irá intensificándose con el pasar de los meses que le restan al 2023. Es un proceso gradual porque, para los casos donde los efectos son periodos secos, por ejemplo, se inicia con la disminución de las lluvias, que a medida que escasean y aumenta la temperatura, empiezan a configurarse las sequías que más tarde podrían dar lugar a incendios y con ellos a la pérdida de cultivos, de ganado, de biodiversidad y otras pérdidas económicas. Los modelos aún no brindan con exactitud una posible duración o intensidad durante el 2024, pero sí se espera que sea un fenómeno “al menos moderado”, cuyos picos de intensidad pueden variar en el tiempo según la ubicación geográfica.

Si bien el fenómeno de El Niño traerá muchos retos a los diversos sectores económicos, también hay herramientas que se puede utilizar y medidas que se pueden tomar para disminuir los efectos negativos. En el caso del sector agropecuario, contamos con información sobre medidas que pueden implementarse para reducir en parte las afectaciones por este fenómeno.

Algunas de estas medidas para adaptarse a fenómenos climáticos, y en general para la gestión del desarrollo rural sostenible, han sido consolidadas por la Alianza Bioversity-CIAT a partir de la investigación y el trabajo en campo desde donde se han codesarrollado, probado y validado prácticas y tecnologías en varios países de América Latina y el Caribe. En general, se recomienda para el sector agropecuario: 

•    Hacer uso de la información agroclimática: Los expertos hacen un llamado   a identificar los servicios agroclimáticos que se prestan o que aplican para cada territorio (en el Anexo 1 encontrarán enlaces a los boletines de las principales autoridades meteorológicas de la región); de esta manera, a través de información precisa y oportuna en conjunto con recomendaciones de valor, permite a los productores agropecuarios planificar medidas y tomar mejores decisiones sobre la gestión de sus predios y cultivos [2][13].

Las Mesas Técnicas Agroclimáticas – MTA2 y sus boletines son un ejemplo de herramientas de gran valor, pues no solo ofrecen pronósticos climáticos, sino que estos son traducidos y transformados a recomendaciones específicas para cada contexto, es decir, tanto para cultivos como para territorios específicos. Actualmente, en América Latina y el Caribe hay más de 60 MTA en funcionamiento, empoderando a más de 420 instituciones y beneficiando a más de 500.000 agricultores de maíz, fríjol, arroz, café, vegetales, frutales y ganadería. En los territorios donde aún no hay MTA establecidas, se recomienda consultar con la autoridad local la disponibilidad de este servicio.

•    Implementación de Prácticas de Agricultura Sostenible Adaptada al Clima – ASAC: La segunda recomendación es a consultar Manual de Implementación de Prácticas ASAC [14]. Este manual3 recoge y compila los resultados de la implementación de los Territorios Sostenibles Adaptados al Clima (TeSAC), poniendo a disposición del lector todo un portafolio de medidas, una guía completa para la implementación de prácticas diseñadas y probadas para el territorio centroamericano, que incluye costos, paso a paso y lista de beneficios. Estas prácticas están diseñadas para implementarse tanto en los sistemas productivos (con biopreparados, variedades mejoradas o manejo de sombras), como dentro (estufas ahorradoras de leña), sobre (cosecha de agua en techos) y fuera de las viviendas (reservorios de agua o huertas con techo).

Los TeSAC son un enfoque impulsado desde el 2016 por el Programa de Investigación de CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS), y que fue promovido en Olopa (Guatemala)4 y Santa Rita (Honduras)5, municipios localizados en el Corredor Seco Centroamericano6. De una forma resumida, los TeSAC son territorios donde se aprovecha al máximo la información agroclimática para mejorar la adaptación de los cultivos, aumentar la mitigación, la productividad y la seguridad alimentaria de las familias y comunidades que integran estos procesos. Para ello se utiliza el enfoque de los “Servicios Integrados Participativos de Clima para la Agricultura” o PICSA7 (por sus siglas en inglés), una metodología participativa que busca que los agricultores tomen mejores decisiones a partir del entendimiento y uso de la información climática y meteorológica específica para su ubicación y tipo de cultivo.      

Algunas otras herramientas disponibles son, por ejemplo: 

•    Aplicativo aCLIMAtar8, que proporciona datos climáticos e información sobre aptitud, gradiente y prácticas recomendadas en cacao y café para Honduras, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y República Dominicana.  
•    Aplicativo Aclimate9, que ofrece pronósticos climáticos y agroclimáticos para cultivos de maíz y arroz en diferentes localidades de 10 departamentos de Colombia.  
•    Melisa chatbot10 (software que simula una conversación), que a través de redes sociales como Whatsapp, Facebook y Telegram, responde preguntas agroclimáticas y ofrece recomendaciones para cultivos de maíz y arroz basada en los datos proporcionados por el aplicativo Aclimate.   

La efectividad del uso de estas herramientas y de la implementación de las prácticas ASAC dependerá de diversos factores, incluidos principalmente el tipo de cultivo y las condiciones geográficas. A pesar de que muchas de las prácticas listadas en el Manual de Prácticas ASAC son prácticas sencillas y generales (pero de gran impacto) que se pueden implementar en diversidad de fincas independientemente del tipo de cultivo, para el manejo específico de cada cultivo se sugiere siempre consultar las recomendaciones propias de cada uno. El trabajo de investigación de la Alianza Bioversity-CIAT se ha centrado en los cultivos de frijol11, yuca, arroz y forrajes tropicales, y de la mano de socios claves se abordan el maíz, el café y las musáceas, por ejemplo.  

En conclusión, hay diferentes opciones basadas en la ciencia para hacerle frente al fenómeno y minimizar sus impactos sobre el sector agropecuario. Los pronósticos agroclimáticos, por ejemplo, son prueba de ello al configurarse como herramientas altamente provechosas cuando se utiliza la información para identificar oportunidades e implementar medidas previas y preventivas, como el aprovechamiento de las aguas lluvias antes de que inicie el periodo seco.  

Anexo 1

Pronósticos y boletines oficiales sobre El Niño 

Fuentes Internacionales:  


•    Organización Meteorológica Mundial (OMM):  
Página oficial: https://public.wmo.int/es/el-ni%C3%B1ola-ni%C3%B1a-hoy  
Compilación de boletines: https://ciifen.org/el-nino-la-nina-omm/  
•    Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN): https://ciifen.org/el-nino-la-nina-ciifen/  
•    International Research Institute for Climate and Society (IRI): IRI – International Research Institute for Climate and Society | June 2023 Quick Look (columbia.edu)
•    National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA): https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/precip/CWlink/MJO/enso.shtml  
•    Centro Clima – portal regional del Sistemas de la Integración Centroamericana – SICA: https://centroclima.org/
 
Algunos pronósticos y boletines Nacionales:  

•    México – Servicio Meteorológico Nacional (SMN): https://smn.conagua.gob.mx/es/climatologia/diagnostico-climatico/estatus-del-nino  
•    Guatemala – Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH):  https://insivumeh.gob.gt/?page_id=32  
•    El Salvador – Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET): https://www.snet.gob.sv/ver/meteorologia/pronostico/boletin+enos+el+nino/  
•    Honduras – Comité Permanente de Contingencias (COPECO): https://copeco.gob.hn/  
•    Nicaragua – Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER): https://www.ineter.gob.ni/index.html  
•    Costa Rica – Instituto Meteorológico Nacional de Costa Rica (IMN): https://www.imn.ac.cr/pronostico-climatico  
•    Panamá – Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA): https://www.imhpa.gob.pa/es/el-nino-oscilacion-del-sur-enos  
•    Colombia - Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM): http://www.ideam.gov.co/web/tiempo-y-clima/clima/fenomenos-el-nino-y-la-nina  
•    Ecuador – Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI): https://www.inamhi.gob.ec/Front_productos/productos_pronosticos.html
•    Perú – Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI): https://www.senamhi.gob.pe/?&p=fenomeno-el-nino  

Referencias 

[1] Organización Meteorológica Mundial. (2023). La Organización Meteorológica Mundial anuncia la prevalencia de unas condiciones que pueden indicar el inicio de un episodio de El Niño. [Comunicado de prensa]. Disponible en: https://public.wmo.int/es/media/comunicados-de-prensa/la-organizaci%C3%B3n-meteorol%C3%B3gica-mundial-anuncia-la-prevalencia-de-unas (Consultado: 04 de julio de 2023).  
[2] Organización Meteorológica Mundial. (2023). El Niño/La Niña Hoy – Boletín abril de 2023. Disponible en: https://filecloud.wmo.int/share/s/jTVN8TemRveiPDHshNC1Uw (Consultado: 05 junio 2023). 
[3] CIIFEN. (No date). El Niño Oscilación del Sur. Disponible en: https://ciifen.org/el-nino-oscilacion-del-sur/  (Consultado: 05 junio 2023). 
[4] Johnson, N. A boost in big El Niño. Nature Climate Change 4, 90–91 (2014). https://doi.org/10.1038/nclimate2108  
[5] Guevara Díaz, J. M. (2008). El ABC de los índices usados en la identificación y definición cuantitativa de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO). Terra Nueva Etapa, vol. XXIV, núm. 35, enero-junio, 2008, pp. 85-140. Universidad Central de Venezuela. Caracas, Venezuela. Disponible en: http://www.catedras-bogota.unal.edu.co/catedras/gaitan/2016-II/gaitan_2016_II/docs/lecturas/s02/ABCIndicesENSO.pdf  
[6] Pacific Marine Environmental Laboratory – PMEL – NOAA. (sf). Schematic diagrams of El Niño, Normal and La Niña conditions. Disponible en: https://www.pmel.noaa.gov/elnino/schematic-diagrams (Consultado: 04 de julio de 2023). 
[7] IPCC. (2018). Anexo I: Glosario [Matthews J.B.R. (ed.)]. En: Calentamiento global de 1,5 °C, Informe especial del IPCC sobre los impactos del calentamiento global de 1,5 ºC con respecto a los niveles preindustriales y las trayectorias correspondientes que deberían seguir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, en el contexto del reforzamiento de la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, el desarrollo sostenible y los esfuerzos por erradicar la pobreza [Masson-Delmotte V., P. Zhai, H.-O. Pörtner, D. Roberts, J. Skea, P.R. Shukla, A. Pirani, W. Moufouma-Okia, C. Péan, R. Pidcock, S. Connors, J.B.R. Matthews, Y. Chen, X. Zhou, M.I. Gomis, E. Lonnoy, T. Maycock, M. Tignor y T. Waterfield (eds.)]. Disponible en: https://www.ipcc.ch/site/assets/uploads/sites/2/2019/10/SR15_Glossary_spanish.pdf (Consultado: 30 junio de 2023).  
[8] Baigún, C. R. M. (2016). Lineamientos y conceptos para la adaptación de las pesquerías fluviales de la Cuenca del Plata al cambio climático. Fundación Humedales / Wetlands International. Buenos Aires, Argentina. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/301553611_Lineamientos_y_conceptos_para_la_adaptacion_de_ las_pesquerias_fluviales_de_la_Cuenca_del_Plata_al_cambio_climatico (Consultado: 04 julio de 2023). 
[9] Organización Meteorológica Mundial. (2014). El Niño/Oscilación del Sur. OMM - No. 1145 Disponible en: https://library.wmo.int/?lvl=notice_display&id=16749 (Consultado: 05 junio 2023). 
[10] Columbia Climate School. (2023). El Niño and rainfall. ENSO Resources, International Research Institute for Climate and Society, Columbia University. Disponible en: https://iri.columbia.edu/wp-content/uploads/2023/05/ELNINO-RAINFALL-2023.pdf (Consultado: 04 de Julio de 2023).  
[11] IDEAM (junio, 2023). Informe de Predicción Climática a corto, mediano y largo plazo en Colombia. Grupo de Modelamiento de Tiempo y Clima, Subdirección de Meteorología – IDEAM. Disponible en: http://bart.ideam.gov.co/wrfideam/new_modelo/CPT/informe/Informe.pdf (Consultado: 05 julio de 2023). 
[12] Organización Panamericana de la Salud. (2000). Fenómeno El Niño, 1997-1998. Serie Crónicas de Desastres, 8. Washington, D.C. 294 pp. Disponible en: https://iris.paho.org/handle/10665.2/46050 (Consultado: 04 de julio de 2023).  
[13] CRRH-SICA. (2023). Perspectiva climática y agricultura en la región SICA - Mesa especializada de Agricultura y Café- LXXI Foro de Aplicación de los Pronósticos Climáticos a la Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) – Mayo, junio y julio de 2023. Disponible en: https://www.cac.int/sites/default/files/documentosdedescarga/Infograf%C3%ADa%20Mayo%202023.pdf (Consultado: 05 junio 2023). 
[14] López, C. Álvarez O., Martínez-Salgado, J.D., Guevara, M., Ortíz, L. & Martínez Barón, D. 2021. Manual de implementación de prácticas de Agricultura Sostenible Adaptada al Clima (ASAC). Experiencias de los TeSAC de Guatemala y Honduras Versión 2. 2022. Programa de Investigación de CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS). Disponible en: https://repositorio.iica.int/handle/11324/21060