Press and News Nuevo estudio revela que el cacao nativo de fino aroma alcanza rendimientos comparables a los de variedades comerciales
- El cacao Blanco de Piura, una variedad nativa de fino aroma reconocida por sus granos blancos y su alta calidad sensorial, alcanzó rendimientos de 1.500 kg de grano seco por hectárea, similares a los de variedades comerciales de alto rendimiento.
- La renovación de árboles mediante injertos con materiales nativos seleccionados incrementó la producción en un 59 % en apenas tres años.
- Los resultados demuestran que es posible aumentar la productividad y los ingresos de los productores mientras se conserva la diversidad genética del cacao nativo.
Un estudio realizado en fincas de pequeños productores del norte de Perú demuestra que el cacao Blanco de Piura, una variedad nativa de fino aroma, puede alcanzar niveles de productividad comparables a las variedades comerciales ampliamente cultivadas en América Latina.
La investigación liderada por la Alianza de Bioversity International y el CIAT y la Universidad de Göttingen en conjunto con la Cooperativa Agraria Norandino, demuestra que el cacao Blanco de Piura, reconocido por sus excepcionales características de sabor y aroma, puede alcanzar una producción promedio de entre 1.200 y 1.500 kilogramos de grano seco por hectárea. Sin embargo, alcanzar tan alta productividad depende de un buen manejo de los árboles.
Bajo condiciones de cultivo de pequeños agricultores, estos rendimientos igualan e incluso superan los de clones comerciales ampliamente cultivados en América Latina, como CCN-51, que durante años han dominado el mercado por su reputación de alta productividad.
Aunque representa cerca del 12% del mercado mundial, el 90% de cacao fino de aroma se produce en América Latina. Los compradores pagan precios superiores debido a sus atributos sensoriales, pero el cacao fino nativo tenía la reputación de tener baja productividad. Los resultados del estudio demuestran que no es siempre así.
Por décadas, los agricultores han enfrentado la presión de reemplazar sus variedades nativas por híbridos comerciales debido a la creencia de que los cacaos nativos eran poco productivos. El hallazgo de este proyecto es especialmente relevante, pues demuestra que, con la selección de materiales altamente productivos presentes en los campos de los productores, se puede llegar a rendimientos económicamente viables para el productor, conservando así la agrobiodiversidad de la zona.
Otros hallazgos clave del estudio
La investigación se desarrolló durante tres años en 12 fincas cacaoteras de la región de Piura, todas pertenecientes a socios de la Cooperativa Agraria Norandino, donde los investigadores evaluaron diferentes clones, arreglos de siembra y niveles de manejo agronómico para determinar su impacto sobre la productividad del cultivo.
El estudio mostró que renovar las copas de árboles adultos mediante injertos con materiales nativos seleccionados aumentó la producción en un 59% en apenas tres años, independientemente del arreglo clonal, logrando mejorar la producción más rápido que con una nueva siembra. Además, el mayor impacto provino de las buenas prácticas agronómicas: las fincas que realizaron dos podas al año y un manejo más frecuente del cultivo alcanzaron rendimientos 118 % superiores a los de las fincas con menor nivel de manejo.
“Confirmamos que ciertos genotipos del cacao Blanco de Piura pueden polinizarse a sí mismos, lo que facilita su siembra y garantiza la producción en la parcela, contrario a lo que se pensaba anteriormente”, señala la investigadora Carolina Ocampo Ariza, una de las autoras del estudio.
También se encontró que, en las fincas con menor intensidad de manejo, los diseños policlonales funcionaron como una especie de "seguro" que compensa la falta de poda, mientras que los diseños con un solo clon o genotipo alcanzan su mayor potencial productivo cuando se acompañan de un manejo agronómico intensivo.
“Los hallazgos demuestran que los agricultores no tienen que elegir entre conservar la agrobiodiversidad o mejorar sus ingresos. Cuando se utilizan materiales nativos seleccionados y buenas prácticas de manejo, ambas metas pueden alcanzarse de manera simultánea, convirtiéndose en una estrategia económica viable", asegura Evert Thomas, también autor del estudio.
Evert Thomas
Senior Scientist
Al alcanzar estos niveles de producción, el agricultor peruano obtiene una ventaja competitiva doble: el alto volumen necesario para ser rentable y los mayores precios que el mercado internacional paga por la calidad sensorial única del cacao Blanco de Piura.
“Estos resultados representan un gran respaldo para el trabajo que venimos realizando en la Cooperativa Norandino para mejorar las condiciones de vida de nuestros productores a través del aumento de la productividad. Actualmente estamos en el proceso de escalar el uso de los clones de cacao Blanco de Piura implementándolos en las fincas de los productores. Hoy muchos de ellos obtienen alrededor de 500 kilos por hectárea, pero el estudio demuestra que, con una plantación bien manejada y el uso de estos materiales, es posible aumentar significativamente esos rendimientos, incluso hasta 2000 kilos por hectárea. Este es un paso muy importante para seguir fortaleciendo un cacao que ya es reconocido internacionalmente por su calidad sensorial y que ahora también demuestra su enorme potencial productivo”, dijo Eduardo Espinoza, responsable de la cadena de valor de cacao de la Cooperativa Agraria Norandino.
El avance científico es fundamental para proteger el patrimonio del Perú, país con una alta diversidad de cacao, y evitar que sus recursos locales sean reemplazados por híbridos, asegurando así que esta diversidad no se pierda para las generaciones futuras.
Este esfuerzo es el resultado de años de selección genética iniciada en 2007 por la Cooperativa Agraria Norandino y la Asociación Peruana de Productores de Cacao (APPCACAO), y ha sido financiado por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ) a través de la GIZ.
Sobre el cacao Blanco de Piura
Perú alberga una extraordinaria diversidad de cacaos nativos, muchos de ellos conservados gracias al trabajo de productores, cooperativas e instituciones de investigación. El cacao Blanco de Piura es un grupo genético de cacao nativo específico del norte de Perú, reconocido por sus características sensoriales superiores y el color pálido o blanco inusual de sus granos. Se clasifica como un cacao de "fino aroma", lo que le permite obtener mayores precios en mercados de especialidad.
Los autores del estudio señalan que identificar, seleccionar y promover materiales locales de alto potencial productivo será fundamental para fortalecer mercados diferenciados y evitar la pérdida de recursos genéticos valiosos.