Blog El movimiento de una madre: Convertir una lucha en nutrición para todos
El empeño de una madre por salvar a su hijo alérgico desencadenó una revolución alimentaria en Bukavu (RDC). Véronique convirtió sus ensayos culinarios en ADOR NUTRI: una próspera empresa que produce papillas nutritivas a base de fríjoles; así combate la malnutrición y empodera a las mujeres.
Todo empezó en una modesta cocina de Bukavu, una vibrante ciudad del este de la República Democrática del Congo (RDC). Allí, Babunga Véronique Bienfaite empezó a experimentar en silencio, movilizada por el amor de una madre, con mezclas de harinas. La salud de su hijo pequeño se resentía y, tras meses de preocupación y búsqueda de ayuda, descubrió la desgarradora verdad: era alérgico a algunos ingredientes de las papillas tradicionales, un alimento básico con el que había crecido y en el que confiaba.
Ese momento no solo echó por tierra sus suposiciones, sino que también encendió una feroz determinación de reimaginar la harina de avena que siempre había conocido. Véronique volvió a su cocina con un propósito renovado, experimentando incansablemente con cereales alternativos e ingredientes locales. Lo que empezó como una búsqueda personal pronto se convirtió en una misión para crear papillas nutritivas y sin alérgenos, no solo para su hijo, sino para innumerables personas de su comunidad que se enfrentaban a problemas similares.
"Yo sólo era una madre en una cocina, intentándolo todo para ayudar a mi hijo a sobrevivir", recuerda. "Fracasé muchas veces. Pero cada fracaso sólo me empujaba a seguir adelante".
Un sueño aplazado, luego reimaginado
Véronique con sus productos
Véronique nunca se propuso ser una empresaria de alimentos con harina. De joven soñaba con tener una refinería de aceite de palma. La vida tenía otros planes. Después de trabajar como contadora en una compañía minera, quedó sin empleo cuando la empresa cerró. Para llegar a fin de mes, empezó a producir en casa zumos y harina para papillas.
Su pasión por la formulación de harinas se acentuó cuando la alergia de su hijo la obligó a replantearse todo lo que sabía sobre nutrición. Empezó a experimentar, en silencio y con perseverancia, con nuevas mezclas.
En 2022, durante una visita rutinaria al hospital, la determinación de Véronique se intensificó. La visión de tantos niños desnutridos la conmocionó profundamente.
"Si puedo encontrar la forma de alimentar a mi hijo", juró, "encontraré la forma de alimentar a los demás también".
De los ensayos en la cocina a la transformación comunitaria
Los primeros experimentos de Veronique fueron humildes. Mezclaba maíz, arroz y soya; incluso probó con polvo de oruga, con cualquier cosa que pudiera aportar valor nutritivo. Pero sin formación ni orientación formal, los progresos eran lentos y los contratiempos frecuentes. Aun así, siguió adelante, impulsada por su instinto maternal y por un profundo sentido de su misión.
En 2024, Véronique alcanzó un punto de inflexión cuando se unió al programa de incubación de ORHEOL, un centro empresarial con sede en Bukavu que apoya a jóvenes innovadores desde la idea hasta su lanzamiento. Allí aprendió a afinar su enfoque y optimizar sus esfuerzos, concentrándose en un único producto insignia: una harina nutritiva para papilla. Sin embargo, el abastecimiento de insectos, un componente clave de proteína, seguía siendo un desafío costoso y poco fiable. Entonces llegó un gran avance.
Fríjoles: Los héroes anónimos de su receta
(Izquierda) Véronique con Justice Munthali, nutricionista de la Alianza; (Derecha) mezclas de harinas producidas por sus marcas, ADOR y NUTRI
Una formación impartida por la Pan-Africa Bean Research Alliance (PABRA) de la Alianza de Bioversity International y el CIAT, en colaboración con la Universidad Evangélica de África y la Universidad Católica de Bukavu, le permitió a Véronique descubrir el increíble potencial de los fríjoles. Repletos de proteína, hierro y fibra, los fríjoles eran algo más que asequibles; eran poderosos aliados en la lucha contra el "hambre oculta": la que atrofia el crecimiento sin ser siempre visible.
Con el apoyo de los proyectos B4WE y PICAGL, Véronique aprendió a transformar los fríjoles en harina, a enriquecerlos con maíz y otros ingredientes y a aplicar rigurosas normas de higiene y seguridad alimentaria. También aprendió sobre marcas, empaquetado y marketing, lo que cambió las reglas del juego para alguien que antes vendía sus papillas envueltas en simple papel kaki. Una semana después de la formación, consiguió desarrollar un nuevo prototipo de harina enriquecida con fríjol. No sólo era buena, sino también eficaz, asequible y, lo que es más importante, aceptada por las madres locales.
Ampliar el impacto
Cuando lanzó plenamente su producto en 2023, Véronique producía 80 kilos de harina al mes. Pero, tras recibir formación especializada en junio de 2024, casi cuadruplicó su producción hasta 300 kilos al mes incorporando fríjoles a su fórmula. En 2025, la producción se había duplicado de nuevo hasta los 600 kilos mensuales, ahora con un empaque y una marca mejorados. Sorprendentemente, el 75% se vende en el mismo mes, lo que refleja el notable crecimiento que ha logrado en dos años.
Hoy, su marca ADOR NUTRI es un faro de esperanza. Sus productos, compuestos por harina de fríjol, maní, ajonjolí y chocolate, se venden en cinco grandes supermercados de Bukavu: Amigo, La Beauté, City Market, Le Top y Le Mikado, en más de diez tiendas de barrio e incluso en una farmacia. Su equipo, formado en su mayoría por mujeres, incluye embajadoras que promocionan los productos puerta a puerta y en plataformas como WhatsApp y Facebook.
El empaque ahora utiliza papel kraft con logotipos profesionales e información nutricional. Esto no es solo papilla; es propósito en cada paquete.
Véronique está actualmente en fase de pruebas, recogiendo opiniones de los clientes, optimizando los costos de producción y buscando la certificación nacional de la Office Congolais de Contrôle, un paso hacia una mayor confianza y expansión en el mercado.
Un toque de magia: la mezcla de harina de fríjol transformó el camino de Véronique
Crecer con determinación
ADOR NUTRI emplea a 10 personas, ocho de las cuales son mujeres. Sus ingredientes se obtienen a través de una sólida cadena de suministro dirigida por mujeres en los mercados locales de Goma y Bukavu. La producción mensual aumenta y las ventas también. Sin embargo, Véronique sueña con algo más grande: pasar de la producción manual a la semiindustrial, con el objetivo de satisfacer no sólo la demanda local, sino también la internacional.
Ya piensa de forma sostenible. Los subproductos comestibles se utilizan para hacer galletas y los no comestibles se convierten en alimento para ganado. No se desperdicia nada. Cada parte del proceso tiene un propósito: económico, nutricional y medioambiental.
Las papillas de hoy, la esperanza de mañana
Harina llena de respuestas: Véronique y su equipo tamizan la harina en su preparación para el empacado
Para Véronique, esto no es sólo un negocio, es algo personal. Cada paquete de papillas es un alegato contra la desnutrición. Cada cucharada es la promesa silenciosa de una madre: no dejaré que otro niño pase hambre como casi le pasó al mío.
Ella cree que su éxito no es sólo suyo. Con el apoyo continuado de programas como PABRA en el marco de la Alianza, y al dotar a las mujeres de habilidades y redes de apoyo, imagina un Kivu del Sur en el que los niños crezcan fuertes, las madres tengan confianza en sí mismas y las comunidades prosperen.
"Con la formación y el apoyo adecuados, encontré la fuerza para convertir mi lucha en una solución para mi comunidad. Los fríjoles pueden ser muy beneficiosos para la dieta de un bebé, incluso en forma de papilla, si se preparan bien, en las proporciones recomendadas y se procesan con las normas de higiene adecuadas, tal y como hacemos en ADOR Nutri", añadió.
Véronique no se propuso convertirse en una innovadora en el ámbito alimentario. Simplemente se negó a que la lucha definiera su historia. Y al hacerlo, ha convertido su cocina en un laboratorio, su harina en medicina y su sueño en un movimiento.
El equipo
Jean Claude Rubyogo
Leader, Global Bean Program, and Director, Pan Africa Bean Research Alliance (PABRA)
Eliud Abucheli Birachi
Project Leader, Country Representative for Rwanda