From the Field Del conocimiento a la acción: cómo los AKIS y la ciencia del escalamiento fortalecen la transformación de los sistemas agroalimentarios
Existen tecnologías, prácticas y soluciones con el potencial de mejorar la agricultura. Sin embargo, para que ese potencial se traduzca en un impacto real, las innovaciones tecnológicas y sociales deben responder a las necesidades de los territorios, adaptarse a diferentes contextos y mantenerse en el tiempo. Esto plantea una pregunta clave: ¿cómo impulsar las innovaciones para responder a las necesidades de las personas y los territorios?
Esta pregunta cobra aún más relevancia ante desafíos como el cambio climático, la degradación ambiental y la pérdida de biodiversidad, que hacen cada vez más urgente avanzar hacia sistemas agroalimentarios más resilientes, sostenibles e inclusivos. En este escenario, desarrollar nuevas tecnologías es fundamental, pero también lo es lograr que las innovaciones lleguen a sus usuarios de manera más ágil y respondan a sus necesidades, para que puedan generar impactos reales en el corto plazo. Para avanzar en esta dirección, resulta clave fortalecer la manera en que generamos, compartimos y utilizamos el conocimiento.
Es precisamente en este punto donde los Sistemas de Conocimiento e Innovación Agropecuaria (AKIS, por sus siglas en inglés) adquieren una relevancia estratégica.
Hacia una innovación más colaborativa
Durante muchos años, la innovación agropecuaria se apoyó principalmente en un modelo en el que la investigación desarrollaba nuevas tecnologías y los servicios de extensión facilitaban su difusión hacia los productores. Este enfoque impulsó importantes avances científicos y productivos que contribuyeron al desarrollo del sector agropecuario.
Hoy, los desafíos y las diversas realidades territoriales ponen de manifiesto la importancia de que las soluciones se adapten continuamente a las necesidades de quienes las implementan. Si bien este modelo permitió importantes avances, este contexto también resalta la necesidad de incorporar de manera más activa el conocimiento, la experiencia y las capacidades de los productores, así como de los demás actores de los AKIS, en los procesos de co-innovación, reconociéndolos como participantes estratégicos en la construcción de soluciones.
Esto representa un cambio en la manera de entender la innovación: el conocimiento deja de fluir en una sola dirección y pasa a generarse y compartirse entre los distintos actores, convirtiendo la innovación en un proceso más colaborativo, basado en el aprendizaje mutuo y la construcción conjunta de soluciones.
AKIS: una red donde el conocimiento genera innovación
Este nuevo modelo parte del enfoque AKIS (por sus siglas en inglés, en español Sistemas de innovación y conocimiento agrícola), el cual propone precisamente esa transformación. Más que una estructura institucional o un programa específico, un AKIS es la red de actores, no jerárquica, donde productores, investigadores, extensionistas, universidades, empresas, organizaciones de la sociedad civil y entidades públicas colaboran para generar, intercambiar y aplicar conocimiento, construyendo soluciones adaptadas a las necesidades y particularidades de cada territorio.
En un AKIS, la innovación deja de entenderse como el resultado exclusivo de la investigación científica y se convierte en un proceso continuo de aprendizaje y co-creación, en el que el conocimiento científico y los saberes locales se complementan para responder a desafíos comunes. Así, las mejores soluciones no surgen de un solo actor, sino de la interacción entre muchos.
La fortaleza de un AKIS no radica únicamente en conectar actores, su verdadero valor está en transformar la manera en que se identifican las demandas y se construyen las soluciones.
En un AKIS fortalecido:
- Las necesidades de los usuarios orientan los procesos de innovación.
- El conocimiento científico dialoga con los saberes locales.
- Las soluciones se adaptan a las características de cada territorio.
- Mujeres, jóvenes y otros grupos tradicionalmente menos representados participan activamente en la construcción de innovaciones.
- El aprendizaje ocurre de manera continua entre todos los actores.
- La colaboración reemplaza el trabajo aislado y fortalece la capacidad colectiva para enfrentar desafíos comunes.
Esta forma de innovar permite construir soluciones más pertinentes y sostenibles, adaptadas a las necesidades y características de cada territorio.
Del conocimiento al impacto: la complementariedad entre los AKIS y la ciencia del escalamiento
Generar una buena innovación es el primer paso. El verdadero desafío consiste en lograr que responda a las necesidades de las personas y los territorios, que sea útil y utilizada en distintos contextos y que su uso se sostenga en el tiempo. A esto se suma el desafío de lograr que llegue cada vez a más usuarios, para generar impactos significativos y duraderos.
Es aquí donde el enfoque AKIs y la ciencia del escalamiento se complementan, mientras los AKIS fortalecen la articulación entre actores y permiten orientar las innovaciones desde las necesidades y demandas de los usuarios, mientras la ciencia del escalamiento aporta evidencia y herramientas para comprender qué innovaciones tiene sentido escalar, para quiénes, cómo y bajo qué condiciones. Esta complementariedad contribuye a que las innovaciones trasciendan los espacios de investigación, llegue oportunamente a los usuarios finales, sean útiles y utilizadas, y generen impactos sostenibles en los territorios.
Esta articulación representa un cambio frente a los enfoques centrados únicamente en la difusión de tecnologías, pues más allá de ampliar el alcance de una innovación o solución, el escalamiento responsable requiere considerar y fortalecer las condiciones que favorecen su adopción, adaptación, y uso sostenido, reconociendo que cada territorio presenta capacidades, instituciones y contextos diferentes. Esto implica promover el aprendizaje continuo, la articulación entre actores y la toma de decisiones basada en evidencia.
Del concepto a la acción: fortaleciendo los AKIS en América Latina y el Caribe
En América Latina y el Caribe, el enfoque AKIS ha comenzado a utilizarse como un punto de partida para fortalecer la innovación agropecuaria y promover sistemas más articulados, inclusivos y orientados a las necesidades de los territorios.
En este contexto, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) junto con La Alianza Bioversity & CIAT han promovido la aplicación de metodologías para diagnosticar y fortalecer los Sistemas de Conocimiento e Innovación Agropecuaria, ayudando a los países a identificar las necesidades de los actores, los desafíos de coordinación y los principales cuellos de botella institucionales para orientar prioridades de investigación, políticas públicas e inversión y de esta forma transitar hacia el enfoque AKIS.
También, el programa Scaling for Impact de CGIAR está empleando este enfoque para informar e identificar la demanda de innovación y escalamiento. Inicialmente, el enfoque está siendo implementado en Bangladesh, Nigeria y Colombia, fortaleciendo los sistemas de innovación agroalimentaria mediante diagnósticos armonizados, evidencia inclusiva y herramientas participativas para orientar prioridades de investigación, políticas y estrategias de escalamiento responsable en el marco del enfoque AKIS.
En Colombia, el enfoque AKIS en el contexto de escalamiento responsable utiliza estos diagnósticos para construir, junto con los actores del sistema, hojas de ruta orientadas por la demanda que fortalecen la coordinación, alinean las prioridades nacionales con el portafolio de CGIAR Scaling for Impact y favorecen la planificación adaptativa, la movilización de recursos y el escalamiento de innovaciones inclusivas y adaptadas a cada contexto.
AKIS para transformar los sistemas agroalimentarios
Fortalecer un AKIS significa crear las condiciones para que la innovación responda a las necesidades de las personas y los territorios y, al mismo tiempo, contribuya a fortalecer la capacidad de los sistemas agroalimentarios para enfrentar los desafíos presentes y futuros.
En este proceso, la manera en que se construye y comparte el conocimiento es fundamental. Cuando esto ocurre de forma colaborativa, las innovaciones pueden responder mejor a cada contexto y contribuir a sistemas agroalimentarios más resilientes, sostenibles e inclusivos. Es aquí donde los AKIs y la ciencia del escalamiento se complementan, fortaleciendo la manera en que las innovaciones se generan, se adaptan, superan barreras y amplían su impacto.
Transformar los sistemas agroalimentarios no depende únicamente de desarrollar más y mejores innovaciones o soluciones, también, requiere fortalecer los sistemas que permiten convertir el conocimiento en soluciones capaces de responder a las necesidades de los territorios y contribuir a un futuro más resiliente, sostenible e inclusivo.
Contenido relacionado
