AR21 Global

El año 2021 fue transcendental para las colaboraciones globales en sistemas alimentarios, cambio climático y biodiversidad. Aplicamos la experticia de la Alianza y CGIAR al aportar información a legisladores, el sector privado y otros actores que responden a llamados urgentes a la acción.  

La Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de la ONU (UNFSS) reunió a diversos actores interesados para identificar cinco diferentes vías de acción que buscan transformar nuestros alimentos desde el campo hasta el plato. En la Precumbre en Roma, la Alianza organizó una sesión que centró la atención en la biodiversidad agrícola como piedra angular de la tercera vía de acción: producción favorable a la naturaleza.  

Pusimos énfasis en el vínculo entre la diversidad de cultivos y alimentos más sanos y sostenibles, primero en la reunión del Convenio sobre la Diversidad Biológica de la ONU en octubre, en Kunming, China (COP15), donde abogamos por la inclusión de los alimentos al momento de establecer metas ambiciosas de conservación en el ámbito global.   

Luego, después de meses de planificación, la Alianza convocó al II Congreso Internacional de Agrobiodiversidad, reuniendo a una gama más amplia de mentes superiores de todo el mundo para intercambiar investigaciones, ideas y mejores prácticas para Comer, crecer y salvar la agrobiodiversidad.  

También dirigimos la atención al rol de la agricultura durante las discusiones de la COP26 en Glasgow, haciendo hincapié en que la producción de alimentos y el uso del suelo pueden ser una causa importante del cambio climático, pero también una oportunidad para la mitigación y adaptación. 

De nuestras 325 publicaciones en revistas científicas en 2021, un tema recurrente fue que la solución de la crisis climática y la transformación de los sistemas alimentarios se deben dar de manera simultánea. 

Nuestros académicos argumentaron que se necesita un monitoreo más riguroso que oriente la transformación de los sistemas alimentarios, así como detallar vías de desarrollo para sistemas alimentarios saludables, favorables a la naturaleza e inclusivos y recordaron a los encargados de la formulación de políticas que el Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas no debe olvidar a las personas que viven en los territorios, especialmente a las mujeres.  

A través de reuniones (presenciales o virtuales) y comunicación constante con grupos de actores interesados y socios en todo el mundo, seguimos colaborando satisfactoriamente durante un año más de la pandemia, que intensificó los obstáculos preexistentes que enfrentan los grupos marginados al hacer escuchar su voz.  

Con esto en mente, ayudamos a organizar una conferencia de la Plataforma de Género de CGIAR, Cultivando Igualdad, para analizar la forma en que la investigación puede abordar los elementos socioeconómicos interrelacionados que influyen en la exclusión social. También publicamos un libro conjuntamente con la FAO que presenta estudios de caso que contienen percepciones sobre sistemas alimentarios y lecciones de pueblos indígenas para lograr una relación equilibrada con la naturaleza.

La Alianza sigue profundamente involucrada en la transición hacia Un CGIAR. Uno de los ejemplos más destacados de esto es nuestra participación en el nuevo Portafolio de CGIAR, una colección de iniciativas importantes de investigación entre Centros y socios.  

Y durante un verano excepcionalmente caluroso, celebramos la apertura de nuestras nuevas Oficinas Centrales en el Monte Aventino, en Roma, que también hospeda a personal del Sistema CGIAR y de otras organizaciones de investigación. Vea uno de nuestros primeros eventos aquí.  

En general, el año 2021 fue testigo de cómo los sistemas alimentarios – un aspecto importante de nuestra investigación desde hace décadas – pasaron a primer plano en muchas conversaciones públicas y de alto nivel. Pero no todo fue pura conversación. Nuestra investigación fue teniendo un impacto tangible en nuestras regiones, en la medida en que fortalecimos alianzas, colaboramos con diversos sectores, trabajamos con comunidades e implementamos proyectos en campo.  

El informe anual de este año nos ofrece un recorrido por docenas de países donde trabajamos por transformar sosteniblemente los sistemas alimentarios, conservar la biodiversidad y ayudar a los agricultores a adaptarse y mitigar el cambio climático. Si bien nos sentimos orgullosos de nuestra función de liderazgo en el escenario global, nuestra prioridad principal sigue siendo el trabajo en terreno que mejora vidas en Asia, África y las Américas