En este post publicamos el resumen final de los contenidos del Taller “Bases en facilitación de talleres participativos”, en el que se desarrollaron dos tópicos principales: las metodologías a implementar y el diseño de agendas. A continuación, una síntesis del segundo y tercer día del taller en mención:
Día 2: Metodologías para reuniones.
La segunda sesión inició con un recuento de lo sucedido durante el primer día. Una actividad de retroalimentación del día anterior es una buena forma de retomar el taller, medir aprendizajes y aclarar dudas. Para esto, se le planteó al grupo un ejercicio de uso del papelógrafo y de escucha activa donde, divididos por grupos, los participantes contestaron preguntas referidas a las habilidades de un facilitador frente a la planeación de talleres.
Luego, se explicaron tres metodologías claves para un facilitador: la lluvia de ideas, la categorización y la priorización.Mediante un ejercicio con tarjetas se comentaron los momentos propicios para implementar estas prácticas: principalmente cuando se pretende lograr que un grupo de personas comparta sus ideas acerca de un tema o pregunta particular, buscando ayudar a definir una idea, un enfoque o una estrategia. También puede ser usado para ayudar a un grupo a romper paradigmas, patrones de pensamiento que estén bloqueando el desarrollo de nuevas ideas. La categorización posibilita el análisis de las ideas compartidas y la priorización permite seleccionar aquellas a las que se les dará prevalencia, de acuerdo con el tema que se esté tratando.
Adicionalmente, se trabajaron con el grupo las siguientes metodologías:
- La prueba de caja, que sirve para establecer una línea base en conocimientos, actitudes, habilidades y prácticas de usuarios de una actividad de aprendizaje y/o para evaluar cambios de estos usuarios, después de dicha actividad.
- La escala de acuerdos que, de acuerdo con la propuesta deSam Kaner, busca establecer consensos en los grupos, de forma participativa, frente a una determinada propuesta. Hacer uso de esta técnica hace más fácil que los participantes de un taller se expresen de forma honesta, sin temor a que su posición pueda ser interpretada como un veto.
- El semáforo de implementación, ejercicio que permite identificar, frente a una determinada propuesta, limitantes, precondiciones, actores involucrados y acciones a desarrollar.
- El círculo de Samoa, metodología que se realiza sin un líder con el fin de discutir temas controversiales. El facilitador explica la distribución de los asientos, las reglas, los tiempos y el proceso. Las personas que participan de esta metodología se sientan en dos círculos, uno al interior del otro, pero sólo quienes están en el interno tienen permitido hablar, los demás deben permanecer en silencio. El círculo interno debe representar todos los puntos de vista presentes, ya que el proceso sólo ofrece a los otros la oportunidad de hablar si se unen a él.
El segundo día terminó con la realización de una práctica de decisión participativa en el que los participantes ejercieron diferentes roles para encontrar la manera más eficiente y representativa de llegar a un acuerdo.
“El taller fue bastante enriquecedor pues permitió fortalecer nuestras capacidades como facilitadores, aportando herramientas que permiten mejorar el impacto del trabajo que se realiza en cada proyecto de investigación”Miguel Lizarazo, Investigador DAPA
Día 3. Diseño de agenda.
En la tercera jornada los “nuevos facilitadores” pusieron en práctica sus habilidades y las metodologías aprendidas previamente en casos reales. Además, aprendieron a hacer protocolos y agendas basadas en la Teoría de Cambio (TOC por sus siglas en inglés). Esta fue la jornada más académica del taller, pero era necesaria en aras de vincular los términos agenda y protocolo.
- Teoría del cambio (TOC): es una metodología de diseño de proyectos que se utiliza para explicar cómo y por qué las actividades de un proyecto van a dar lugar a los cambios deseados. Proporciona una hoja de ruta para el cambio, basada en una evaluación del entorno en el que está trabajando. La TOC cuestiona las suposiciones acerca de la causalidad subyacente en las relaciones entre los productos, los resultados y el impacto. No existe un método único o forma de presentación acordada para las TOC.
Con esta metodología se quiere que los investigadores y técnicos participantes planifiquen mejor sus talleres, incorporando una visión del cambio que quieren lograr al desarrollar dicha actividad, los objetivos que quieren alcanzar, las sesiones o actividades que deben realizar para lograr estos objetivos y las herramientas que deben usar para llevar a cabo dichas sesiones. Por ello, se realizó el ejercicio con casos reales aportados por los participantes quienes, después de lograr plasmar esto en papel, elaboraron el protocolo de actividades, que es la guía de acción del facilitador.
En este protocolo se consigna el horario y la duración de cada actividad, la sesión con su objetivo, la herramienta a utilizar, los materiales necesarios y el responsable en el caso que sean varios facilitadores. Es importante respetar los tiempos y a los co-facilitadores, es el primer paso hacia la confianza y futuras ofertas para facilitar.
En una plenaria se expusieron la teoría de cambio y los protocolos de los casos reales, así como las dificultades e inquietudes referentes a este ejercicio. Para finalizar, se hizo énfasis en la importancia de evaluar el taller o reunión. Para esto existen muchas metodologías, desde pasar una encuesta en papel, hasta marcar una calificación en una cartelera. La que se utilizó en este taller se denomina ‘crowdsourcing’, que consiste en que los participantes escriben en una cartulina o papel lo que piensan que el taller debe mejorar, después – en 5 rondas – se van rotando los papeles. Cada vez que una persona recibe una de estas tarjetas le pone una calificación de 1 a 5 (1 siendo lo más bajo y 5 lo más alto) según su consideración de la idea expresada en el papel. Una vez finalizado el intercambio, con la quinta tarjeta en la mano, suman la puntuación y se acomodan de mayor a menor puntaje, lo que permite conocer mejor lo que opina la audiencia.
Asimismo, durante los 3 días se les reiteró a los asistentes acerca de la importancia de documentar, tanto con instrumentos en línea, como en el salón. Aquí se puede ver el Social Reporting de lo que fue este taller.
Se espera continuar con estas actividades de formación en el futuro y así establecer una red de facilitadores que promuevan la implementación de metodologías participativas, tanto en las actividades del CIAT como de sus principales socios en Colombia.
“De este taller resalto la importancia en cuanto la generación de conocimiento, para la implementación de metodologías que permitan desarrollar capacitaciones y reuniones eficientes, para alcanzar los objetivos propuestos”. Mónica Sierra, Fenalce.
Vea aquí el post anterior a este acerca de Bases de facilitación para enfoques participativos.