Planes de transición agroecológica y modelos de negocio inclusivos en Cumbal (Nariño) y Sibundoy (Putumayo)
Este informe presenta los resultados del proceso de acompañamiento y planificación participativa realizado con cuatro fincas en los municipios de Cumbal (Nariño) y Sibundoy (Putumayo), en el marco del proyecto Biodiversidad para Ecosistemas Resilientes en Paisajes Agrícolas (B-REAL) del Programa Científico de Paisajes Multifuncionales del CGIAR. El objetivo del trabajo fue co-desarrollar planes de transición agroecológica y explorar modelos de negocio inclusivos, adaptados a las condiciones productivas, culturales y territoriales de cada caso.
El proceso se desarrolló mediante la aplicación de dos herramientas complementarias: el Instrumento de Planificación Predial para la Transición Agroecológica (IPPTA), utilizado para el diagnóstico participativo y la formulación de planes de acción predial, y la Metodología LINK 2.0, empleada para analizar oportunidades de modelos de negocio inclusivos que articulen la producción agroecológica con el acceso a mercados. En total, se trabajó con cuatro productores y productoras de contextos de agricultura familiar indígena y campesina, así como de sistemas productivos con orientación comercial.
Los diagnósticos participativos muestran que las fincas se encuentran en trayectorias de transición agroecológica diferenciadas, pero comparten patrones comunes. En todos los casos se identificó una base de prácticas agroecológicas ya existentes, como diversificación productiva, manejo de suelos, custodia de semillas y aprovechamiento de residuos, que constituye un punto de partida sólido. Al mismo tiempo, se evidencian brechas recurrentes relacionadas con el acceso y manejo del agua, la limitada autonomía en la producción de insumos, la dependencia de insumos externos y, en algunos casos, la baja conectividad ecológica del paisaje. Las diferencias entre los casos responden principalmente a la escala productiva, la orientación al mercado y el contexto cultural y organizativo.
A partir del diagnóstico, los planes de transición agroecológica priorizaron entre tres y cinco líneas de acción por predio, orientadas a resolver cuellos de botella habilitantes y fortalecer capacidades existentes. Entre las prioridades más frecuentes se encuentran: la mejora de sistemas de acceso y uso eficiente del agua; la producción de abonos orgánicos y bioinsumos; la diversificación productiva para fortalecer la seguridad alimentaria y los ingresos; y el fortalecimiento de la conectividad ecológica mediante cercas vivas, viveros y conservación de vegetación nativa.
El análisis de modelos de negocio, con énfasis en el maíz nativo como eje articulador entre producción, cultura y mercado, permitió explorar cómo la transición agroecológica puede integrarse tanto en sistemas orientados al autoconsumo como en sistemas comerciales. En los cuatro casos se identifican oportunidades para fortalecer ofertas de valor diferenciadas, vinculadas a la identidad territorial y la conservación de semillas, siempre que existan relaciones comerciales incluyentes y una respuesta efectiva del mercado.
Finalmente, el estudio confirma que la formulación de planes de transición agroecológica constituye una etapa inicial de un proceso más amplio. Si bien el proyecto no contempló la implementación de las acciones ni la formalización de relaciones comerciales, el ejercicio permitió orientar estrategias futuras y visibilizar condiciones habilitantes clave, como el acceso a recursos financieros, información y capacidades de gestión. En este sentido, la combinación del IPPTA y la Metodología LINK se presenta como una aproximación complementaria y replicable para acompañar procesos de transición agroecológica con potencial de inclusión económica en contextos rurales.