Se consolidan modelos de negocio cero deforestación en cacao y palma aceitera en Perú

El proyecto Sustainable Amazon Business (SAB), liderado por la Alianza Bioversity International y el CIAT, finaliza sus actividades en la región Ucayali contribuyendo a la reducción de la deforestación en la Amazonía peruana 

La región Ucayali en Perú representa un reto grande para la conservación de los bosques tropicales por las tasas de deforestación registradas entre el 2001- 2021, donde acumula 506 423 hectáreas de pérdida de bosque según datos oficiales. Sin embargo, la región cuenta con oportunidades importantes para recuperar los ecosistemas degradados por la deforestación, a la vez de mejorar los medios de vida de los pequeños productores. Desde la escala nacional y regional confluyen acciones para aportar hacia los compromisos país a fin de enfrentar los efectos del cambio climático. El proyecto SAB diseñó e implementó dos modelos de negocio cero deforestación en las cadenas de cacao y palma aceitera de la región Ucayali para contribuir a detener la pérdida de bosques amazónicos en el país. De esta manera, el proyecto abordó las problemáticas vinculadas a la pérdida de bosques tropicales y adecuar los negocios a las actuales regulaciones comerciales internacionales. 

El pasado septiembre se presentaron los resultados del proyecto SAB en Lima frente a una audiencia del sector público, financiero, y de la sociedad civil. Durante el evento, el Comité Central para el Desarrollo de Curimaná, que produce y comercializa cacao certificado a mercados internacionales, compartió los principales impactos por la implementación del modelo de negocio cero deforestación. Carlos Pérez, gerente de la organización, indicó “hemos logrado identificar los compromisos que asumen los productores, como es tener una actividad productiva sin presión sobre los bosques y que ayuden a su economía familiar. Es en ese contexto que se definió junto los socios productores ¿Qué es un cacao cero deforestación? A la par se trabajó en la microzonificación de las parcelas y en propuestas de zonas de conservación contando con socios sensibilizados y comprometidos”. 

Por su parte, el presidente del Comité Central de Palmicultores de Ucayali, Oscar Neyra, compartió que por medio del proyecto SAB se ha demostrado que sí es posible conservar el bosque y cada asociación se encuentra comprometida en reportar sus áreas de conservación. Un grupo productores de palma aceitera vinculados a la empresa extractora Oleaginosas Amazónicas S.A. implementó prácticas para reducir sus emisiones GEI a la par de establecer áreas de conservación de bosques en sus predios. La empresa ha fortalecido su área de sostenibilidad enfocándose en monitorear al productor para verificar que la instalación de nuevas áreas no afecte los bosques tropicales.

Con el objetivo de contar con un sistema que permita verificar los impactos del modelo de negocio cero deforestación, se diseñó un sistema de Monitoreo, Reporte y Verificación de indicadores socioambientales para ambos modelos de negocio piloto. El sistema busca proveer de información al sector comercial y financiero que busque inversiones sostenibles en cadenas agrícolas; además de aportar con información verificable para reportar en el cumplimiento de las metas de reducción de GEI. 

Un tema central en las cadenas de cacao y palma ha sido el consenso sobre su futuro. Los múltiples actores de ambas cadenas coinciden en buscar el crecimiento y fortalecimiento de sus sectores evitando el perjuicio de los bosques amazónicos. Entre las estrategias para alcanzar esta visión se han demostrado resultados a corto plazo de la implementación de modelos de negocio cero deforestación, donde se integran prácticas productivas bajas en emisiones, sistemas de monitoreo y el fortalecimiento de la gobernanza para la sostenibilidad ambiental en el sector privado. Asimismo, se ha demostrado la necesidad de trabajar junto al sector público dado que se requieren condiciones habilitantes para impulsar cadenas de valor y territorios libres de deforestación. 

El sentido de urgencia por las nuevas condiciones del mercado, pero en especial por la emergencia climática ha despertado la voluntad de los actores de las cadenas para asumir compromisos y comprometer recursos para hacerle frente a este problema. En palabras de Yovita Ivanova, coordinadora del proyecto SAB, “es un problema complejo que no se puede solucionar desde un solo nivel, se requieren de acciones concretas desde el mercado, el sector financiero, la investigación aplicada, los productores y consumidores para incentivar el consumo y producción libre de deforestación”. 

Para más información sobre los resultados, impactos y publicaciones desarrolladas en el marceo del proyecto SAB pueden ingresar a este enlace.