Research Articles Restaurar el suelo, asegurar el futuro: una apuesta por la agricultura sostenible
En el corazón del campus de la Alianza de Bioversity International y el CIAT, en Palmira (Colombia), se está gestando una oportunidad única: transformar un desafío crítico en un modelo replicable de sostenibilidad agrícola para el mundo.
En los últimos años, se han identificado señales de alerta en la fertilidad de los suelos, particularmente en cultivos clave como arroz y frijol. Este recurso natural, fundamental para la seguridad alimentaria, ha comenzado a mostrar síntomas de degradación: aumento del pH, pérdida de materia orgánica y acumulación de minerales que limitan la disponibilidad de nutrientes.
Lejos de ser un problema aislado, este escenario refleja una realidad global: los suelos agrícolas están perdiendo su capacidad productiva. Sin embargo, este reto se ha convertido en una oportunidad estratégica para liderar soluciones innovadoras.
En respuesta a este desafío, y en el marco del proyecto Green Campus, iniciativa creada para impulsar la sostenibilidad del campus, se conformaron diversas áreas temáticas y comités, entre ellos el de la Agricultura Regenerativa. Su propósito es claro: restaurar la salud del suelo, asegurar la sostenibilidad de los sistemas productivos y generar conocimiento con potencial de aplicación a escala global.
El primer paso ha sido entender el problema con rigor científico. En 2024 se realizó un muestreo químico detallado en más de 180 hectáreas, generando una línea base sin precedentes sobre el estado de los suelos del campus.
Los resultados no solo evidenciaron la degradación química en algunos lotes —con pH cercanos a 8.4 y bajos niveles de materia orgánica—, sino que también evidenciaron una alta variabilidad espacial, lo que abre la puerta a intervenciones más precisas y eficientes.
Este conocimiento representa un activo estratégico: permite diseñar soluciones basadas en evidencia y medir su impacto en el tiempo.
A partir de estos hallazgos, la Alianza ha comenzado a implementar prácticas de agricultura regenerativa, un enfoque que no solo busca mitigar el daño, sino restaurar activamente la funcionalidad del suelo.
Entre las acciones en marcha se destacan:
- Rotación de cultivos con especies como crotalaria, que mejoran la estructura y fertilidad del suelo
- Aplicación de compost y promoción de economía circular
- Mejoras en drenaje, para reducir el impacto del nivel freático y facilitar el lavado de sales
- Optimización del uso del agua, incluyendo soluciones innovadoras como reservorios para mejorar su calidad
- Labranza vertical y labranza reducida para favorecer la conservación del suelo
Estas prácticas ya cuentan con aproximadamente dos años de implementación, mostrando señales iniciales de mejora. Sin embargo, la restauración del suelo es un proceso de largo plazo que requiere continuidad, monitoreo y escalamiento.
Una apuesta por la ciencia y la innovación
El siguiente paso es clave: convertir esta intervención en un modelo científico robusto.
Actualmente, la información generada está siendo consolidada y será analizada por un estudiante de maestría o doctorado, bajo la dirección de expertos internacionales. Este proceso permitirá:
- Generar mapas de alta resolución del estado del suelo
- Validar hipótesis sobre las causas de degradación
- Definir indicadores de salud del suelo
- Diseñar un plan maestro de restauración
Adicionalmente, se están estableciendo parcelas experimentales donde se evalúan prácticas regenerativas en condiciones reales, lo que permite identificar soluciones efectivas y escalables.
Esta iniciativa posiciona al campus de Palmira como un laboratorio vivo de agricultura sostenible, donde la investigación, la innovación y la práctica se integran para generar soluciones reales.
El impacto potencial es significativo:
- Restauración de suelos degradados en sistemas tropicales
- Reducción de la dependencia de insumos químicos
- Mejora en la productividad y resiliencia de cultivos clave
- Generación de conocimiento replicable en otros países y contextos
En un mundo donde más del 30% de los suelos están degradados, este tipo de iniciativas no solo son relevantes: son urgentes.
Una oportunidad para generar impacto real
Para consolidar y escalar este proceso, se requiere inversión estratégica en:
- Investigación y monitoreo (sensores, análisis, modelación)
- Implementación de prácticas regenerativas a mayor escala
- Formación de talento (estudiantes, técnicos y agricultores)
- Infraestructura para manejo de agua y suelos
El apoyo de aliados permitirá acelerar esta transición, transformar el campus en un referente global y generar soluciones que beneficien a miles de agricultores en el mundo.
El suelo es un recurso finito, pero también una de las soluciones más poderosas frente al cambio climático, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad. Hoy, el campus de Palmira tiene la oportunidad de liderar esta transformación.
Equipo
María Fernanda Álvarez
Directora de Cultivos para la Nutrición y la Salud, y líder del Programa de Arroz