Research Articles Qué sigue después de las metas de Aichi: el futuro de la biodiversidad mundial
El Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) ha sido la piedra angular de los esfuerzos mundiales para conservar la biodiversidad. Ahora que nos preparamos para otra crucial Conferencia de las Partes (COP), debemos reflexionar sobre el camino recorrido hasta ahora, las lecciones aprendidas y el rumbo a seguir.
Una perspectiva histórica
Antes del CDB, diversos acuerdos internacionales pretendían proteger especies o ecosistemas concretos: convenciones sobre humedales (Ramsar), especies amenazadas (CITES) y migratorias (CMS), y patrimonio mundial (WHC); sin embargo, faltaba un marco integral. Reconociendo esta brecha, en 1992 se creó el CDB, que proporciona una plataforma mundial para la conservación de la biodiversidad.
Desde entonces, se han celebrado 15 conferencias de las partes del convenio (COP), las cuales han tenido lugar cada dos años, con el fin de seguir desarrollando un plan global común para proteger la biodiversidad de todo el mundo. Las Metas de Biodiversidad de Aichi – propuestas en la COP10 celebrada en Aichi (Japón) en 2010, y apoyadas por las 196 partes del Convenio – deberían haberse alcanzado para 2020. Sin embargo, un balance reveló que, de los 20 objetivos, ni uno solo se había alcanzado en su totalidad, y solo seis se habían cumplido parcialmente.
Hay muchas preguntas que plantearse, como por qué los avances han sido tan limitados y, lo que es más importante, qué podemos hacer para acelerar el cambio. Mirando hacia atrás para aprender del pasado, ahora sabemos que la falta de métricas de progreso claramente definidas dificultó la aplicación de las Metas de Aichi. Ahora, una prioridad clave es llegar a acuerdos sólidos de seguimiento, planificación, elaboración de informes y revisión.
Otra pieza importante de este rompecabezas es la falta de conciencia pública sobre la importancia de la biodiversidad para sustentar la vida en la tierra. Debido a esto, el programa de Comunicación, Educación y Conciencia Pública (CEPA) del CDB tiene como objetivo concientizar sobre la importancia de la biodiversidad para el bienestar humano, dando así una mayor prioridad política a la biodiversidad; esto también es fundamental para mejorar la asimilación del Marco Global de Biodiversidad (GBF, por sus siglas en inglés) de Kunming-Monreal, adoptado en la COP15 de Montreal, Canadá.
El papel de la comunicación para impulsar el cambio
- Conciencia pública: el programa de Comunicación, Educación y Conciencia Pública (CEPA) del CDB ha puesto de relieve el papel fundamental de la conciencia pública. Sin un público bien informado, es difícil conseguir apoyo para la conservación de la biodiversidad.
- Reducir la brecha entre conocimiento y acción: aunque los conocimientos científicos se han ampliado, traducir estos conocimientos en políticas y prácticas viables sigue siendo un reto, pero una comunicación eficaz puede salvar esta brecha.
- Promover el cambio de comportamiento: las comunicaciones pueden desempeñar un papel clave en la promoción del cambio de comportamiento para apoyar la conservación de la biodiversidad.
Un viaje de esfuerzos conjuntos
La conexión entre biodiversidad y cambio climático es innegable. Los miembros y observadores del CDB reconocen cada vez más esta conexión y subrayan la necesidad de adoptar enfoques integrados en torno a este nexo. El Marco Global de la Biodiversidad (GBF, por sus siglas en inglés) es un testimonio de este cambio, y tiene como objetivo abordar estos retos de forma holística, trabajando junto con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). En este contexto, los sistemas alimentarios son una vía clave para apoyar una transformación sostenible de la biodiversidad, especialmente porque los paisajes agrícolas son el mayor ecosistema de la tierra. En este contexto, y en un momento crítico para la implementación de las Estrategias Nacionales de Biodiversidad y Planes de Acción por parte de los países miembros (NBSAP, por sus siglas en inglés), la Iniciativa NEXUS Gains de CGIAR tiene como objetivo acelerar el progreso en materia de agua, energía, alimentos y ecosistemas naturales, integrando la biodiversidad, los sistemas alimentarios y el cambio climático.
Reconociendo la importancia de los enfoques integrados, el de NEXUS aborda la interconexión entre estos temas críticos, aunando esfuerzos para evitar que se aborden de forma desarticulada y, por lo tanto, entendiendo qué está funcionando y qué no. Por ejemplo, con el respaldo científico y técnico de CGIAR y otros socios, por primera vez el GBF ha incluido el papel de los enfoques agroecológicos para el uso sostenible de la biodiversidad en la agricultura (Objetivo 10), al igual que medios para supervisar el progreso desde una perspectiva NEXUS, como el Índice de Agrobiodiversidad, que recopila datos sobre biodiversidad en nutrición, agricultura y recursos genéticos, midiendo el estado de la agrobiodiversidad e identificando acciones, riesgos y oportunidades para aumentar el uso y la conservación de la biodiversidad. Con datos e indicadores más precisos y respaldados por la investigación, estamos informando a los responsables políticos para que establezcan objetivos y planes de acción más alcanzables.
Teniendo en cuenta la importancia de las comunicaciones y el trabajo en asociación, la Alianza está colaborando con socios locales en Colombia: la Alcaldía de Cali, el periódico El País, y la Universidad Autónoma de Occidente, con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente y la Asociación Colombiana de Periodismo Científico y Comunicación. Juntos organizaron una serie de webinars para fortalecer las capacidades de los periodistas latinoamericanos, proporcionándoles herramientas y conocimientos para informar eficazmente sobre la próxima COP16 de biodiversidad que se celebrará en Cali, Colombia, en octubre de 2024. Más de 100 periodistas y comunicadores participaron en las cuatro sesiones de septiembre. En representación de la Alianza, Carolina Navarrete-Frías (asesora sénior de Política Ambiental y Biodiversidad) y Marcela Quintero (Directora General Asociada) compartieron sus presentaciones sobre estos temas de discusión.
El GBF y más allá
El GBF representa una nueva era en la conservación de la biodiversidad mundial. El nuevo marco pretende establecer objetivos más ambiciosos, y un sistema de seguimiento sólido y esencial para monitorear los avances; de igual forma, destaca los derechos y funciones de los Pueblos Indígenas y las Comunidades Locales (IPLC, por sus siglas en inglés), que son fundamentales para lograr el GBF. Las universidades y los institutos de investigación tienen un papel fundamental, reforzando la capacidad científica y técnica de los países en desarrollo, llevando a cabo investigaciones que sirvan de base para las políticas y las prácticas, y comunicando conceptos científicos complejos a un público más amplio.
El camino hacia la conservación de la biodiversidad es largo y complejo. Aunque sigue habiendo retos, también hay muchas razones para ser optimistas. Aprendiendo del pasado, reforzando la cooperación internacional e invirtiendo en una comunicación eficaz, podemos construir un futuro más sostenible tanto para las personas como para el planeta.
Escrito por José Luis Urrea-Benítez, especialista en Comunicación Científica, con aportes de Carolina Navarrete-Frías, Asesora Sénior de Políticas de la Alianza. Crédito de la foto: Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB).
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