From the Field Expandir para transformar: el poder colectivo en América Latina para un futuro sostenible

En el mundo de la investigación agrícola y los sistemas alimentarios existe un reto que va más allá de la generación de nuevas tecnologías: ¿cómo podemos garantizar que las innovaciones lleguen realmente a las personas que las necesitan y transformen sus vidas de una manera justa, inclusiva y sostenible?

Ese es el propósito del programa de CGIAR Scaling for Impact (S4I), una iniciativa global que busca que las soluciones desarrolladas por sus centros y aliados no se queden en pilotos o casos aislados, sino que se amplíen de forma responsable, considerando no sólo la viabilidad técnica sino también los factores sociales, económicos, institucionales y ambientales que determinan su éxito a largo plazo.

Los días 18 y 19 de agosto, en el Centro Internacional de la Papa (CIP) en Lima, Perú, este desafío tomó la forma de diálogo, aprendizaje y co-creación. Cerca de 20 participantes de la Alianza de Bioversity y el CIAT, el CIP y el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) se reunieron para responder a una pregunta tan simple como transformadora: ¿por qué y cómo debemos escalar en América Latina?

 

¿Por qué América Latina necesita su propio enfoque para ampliar las innovaciones?

América Latina y el Caribe es una región tan diversa como compleja. Aunque goza de una inmensa riqueza cultural, social y medioambiental, también se enfrenta a retos urgentes y cuantificables relacionados con la pobreza, la vulnerabilidad climática y la migración. Por ejemplo, una de cada tres personas vive en la pobreza (32,3%) y más de una de cada diez (11,5%) vive en la pobreza extrema (CEPAL, 2024). Climáticamente, la región se encuentra entre las más expuestas del mundo: países como Honduras, Guatemala y Haití figuran entre los más vulnerables a los desastres extremos (Germanwatch, 2025; ND-GAIN, 2023), mientras que, a escala mundial, las tendencias actuales de las emisiones apuntan a un aumento de la temperatura de entre 2,6 °C y 3,1 °C para finales de siglo (PNUMA, 2024). Al mismo tiempo, la migración internacional desde la región supera los 45 millones de personas (OIM, 2024). En este contexto, aplicar modelos de escala diseñados para otras latitudes —especialmente del Norte Global— rara vez funciona.

Las soluciones deben nacer del territorio o adaptarse a él, teniendo en cuenta factores como la geografía, la cultura, las estructuras sociales, los procesos comunitarios de toma de decisiones y los conocimientos transmitidos de generación en generación. Muchos llaman a esto "tropicalizar": traducir las ideas y los métodos para que se ajusten a la realidad de la población local.

En este contexto, escalar no significa simplemente replicar las tecnologías en más lugares. Significa crear todo un ecosistema que las sustente:

  • Alianzas sólidas que conectan a investigadores, gobiernos, empresas, comunidades y otros actores clave en la expansión.
  • Confianza mutua entre todas las partes interesadas, porque sin relaciones respetuosas, no hay cambio duradero.
  • Inclusión activa de mujeres y jóvenes para que el desarrollo sea verdaderamente equitativo.
  • Compromiso con la sostenibilidad medioambiental, protegiendo los recursos que aseguran nuestro futuro.

En otras palabras, en América Latina expandirse no se trata sólo de crecer en número, se trata de crecer con un propósito, enraizado en las realidades locales y enfocado en el bienestar de las generaciones presentes y futuras. Con este entendimiento, y con el objetivo de identificar los próximos pasos más estratégicos para llevar las innovaciones contextualizadas a más personas y territorios, este encuentro se convirtió en un espacio clave para compartir experiencias, aprender colectivamente y trazar hojas de ruta que aborden los desafíos y las oportunidades específicas de la región.

Día 1. De la teoría a la práctica

El primer día comenzó con un viaje a los orígenes del "scaling" en CGIAR, dirigido por Deissy Martínez-Barón (Alianza Bioversity & CIAT - Colombia). Recordó claramente a los participantes por qué se creó el programa S4I: para alejarse de la visión lineal de "diseminar tecnologías" y adoptar un enfoque más sistémico, en el que "la ampliación a escala no consiste sólo en difundir tecnología, sino en garantizar que las soluciones lleguen a las personas y mejoren sus vidas".

A continuación, Katharina Schiller (CIMMYT - México) reflexionó sobre los modelos tradicionales y presentó el Scaling Scan, una herramienta sencilla pero potente para identificar cuellos de botella y decidir los siguientes pasos en cada contexto.

Por la tarde, Willy Pradel (CIP - Perú) y Andrea Castellanos (Alianza Bioversity & CIAT - Colombia) presentaron el enfoque Scaling Readiness, que mide la madurez y el uso de una innovación. Para llevar la teoría a la práctica, Gabriela Burgos y Jorge Andrade-Piedra (CIP - Perú) aplicaron estos conceptos a las papas biofortificadas, un ejemplo concreto de cómo un alimento cotidiano puede ayudar a combatir la anemia y mejorar la nutrición en comunidades vulnerables.

Día 2: Inspiración y colaboración regional

El segundo día comenzó con un trabajo en equipo para diseñar hojas de ruta de ampliación, pensando en cómo llevar las innovaciones más allá de la fase piloto para lograr un impacto real.


Carolina Rodríguez (CIP-Perú) destacó cómo CGIAR ha evolucionado hacia un escalamiento responsable e inclusivo, capaz de anticipar riesgos sociales y ambientales. A continuación, Trent Blare (CIP-Ecuador) compartió una experiencia de integración de mujeres indígenas en cadenas de valor agroecológicas, demostrando que el escalamiento es también una herramienta de inclusión y empoderamiento. En la sesión "Colaboración regional para la ampliación de escala - América Latina en el punto de mira" se expusieron valiosas experiencias de toda la región:

  • La Alianza de Bioversity & CIAT y los Comités Técnicos Agroclimáticos Locales, que convierten los datos en decisiones accionables para las comunidades rurales en 11 países.
  • La FAO y sus escuelas de campo para agricultores, donde aprender juntos transforma la agricultura.
  • El GIZ y el Proyecto Puna Resiliente, que combina conocimientos ancestrales, gobernanza multinivel y financiación innovadora para hacer frente al cambio climático en los Andes, junto con el trabajo de Valeria Biffi sobre la integración de enfoques de género en las NDC.
  • La WHH y sus Plataformas Multiactor, que impulsan el cambio de políticas y fortalecen la seguridad alimentaria en Perú y Bolivia.
  • El CIMMYT y sus Centros de Innovación, espacios donde agricultores, científicos y empresas cocrean soluciones sostenibles.
  • El CIP, que nos recuerda que cuando una papa se diseña para nutrir, puede mejorar la salud de millones de personas.

Las sesiones se cerraron con un "Café del mundo", rotando entre las mesas y escuchando diferentes perspectivas. Fue el momento en el que los aprendizajes se entrelazaron, dejando claro que la ampliación no es solo un ejercicio técnico, es, sobre todo, un proceso humano construido colectivamente.

Un compromiso colectivo

Al cerrarse las puertas del auditorio, quedó claro que esta reunión había dejado mucho más que hojas de ruta o notas técnicas: dejó una profunda convicción. América Latina necesita trazar sus propios caminos de escalamiento: flexibles, inclusivos, sostenibles y en sintonía con la diversidad de contextos que la conforman.

La ampliación responsable no es sólo una metodología; es un compromiso con las personas, el planeta y la equidad. Las innovaciones cobran vida cuando conectan con las historias, los conocimientos y los sueños de quienes las impulsan. La región tiene el talento, la experiencia y la creatividad necesarios para hacerlo realidad, siempre que haya colaboración.

Próxima parada: Semana del escalamiento en América Latina y el Caribe

Este taller fue solo el comienzo. La conversación y el aprendizaje continuarán durante la Semana del escalamiento en América Latina y el Caribe (29 de septiembre - 3 de octubre de 2025), organizada por la Alianza de Bioversity International y el CIAT, el Programa de Escalamiento para el Impacto de CGIAR, el CIP y el CIMMYT. Será un espacio virtual para fortalecer capacidades y compartir herramientas que fomenten un escalamiento inclusivo, sostenible y adaptado al clima.

La invitación está abierta: uniendo esfuerzos, las innovaciones pueden transformar los sistemas agroalimentarios de la región y del mundo, sin dejar a nadie atrás.