Blog Conservar la tradición, mejorar los medios de subsistencia: historias de dos agricultores de Rajastán, India
En el corazón del estado indio de Rajastán, dos agricultores —Devaram, de Jeoli (Nechwa), y Hanumana Ram, de Sulkhaniya (Ratangarh)— están abriendo camino en la conservación de variedades tradicionales de mijo perla. Con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Alianza de Bioversity International y el CIAT, y con financiación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, su trabajo ha transformado sus comunidades y generado un efecto dominó en todas las regiones.
El camino de Devaram: un legado de conservación y crecimiento
Devaram, agricultor de la comunidad de Jeoli, comenzó su actividad agrícola a los 15 años, pero su papel como conservador de semillas empezó en 1998, cuando empezó a conservar la variedad local DR1 de mijo perla. En 2002, añadió la DR2 a sus esfuerzos de conservación, continuando una tradición familiar que se remonta a más de 50 años: "Las semillas DR1 las transmitió mi padre, que las clasificaba cuidadosamente. Yo simplemente continúo lo que han hecho mis antepasados", explica Devaram con orgullo.
Devaram comenzó con sólo 100 kilos de semillas DR1 y ahora produce y vende 400 kilos al año, suministrando semillas a agricultores de todo Rajastán —en Nagore, Churu y Sikar—, así como de Gujarat y Madhya Pradesh. Sus ingresos han pasado de 20.000 a 100.000 rupias gracias a la gran demanda de sus semillas, que ofrecen tres veces más forraje que las variedades híbridas.
Además de mijo perla, Devaram cultiva soya verde, fríjol moth, caupí y guar, y cría ganado vacuno, ovino y caprino. Su enfoque agrícola diversificado ha hecho que sus operaciones sean sostenibles y resilientes, incluso en el clima árido y difícil de Rajastán.
Una bendición para los agricultores y la comunidad
Los esfuerzos de conservación de semillas de Devaram no sólo lo han beneficiado a él, sino también a la comunidad agrícola de los alrededores: "Los agricultores ya no tienen que viajar lejos para comprar semillas. Pueden obtenerlas aquí mismo, en el pueblo, ahorrando tiempo y dinero", explica. La alta calidad de las semillas también ha cambiado las reglas del juego. "Los rotis (pan indio) elaborados con estas variedades autóctonas son más sabrosos, se mantienen blandos incluso al día siguiente y contienen hierro, que aumenta los niveles de hemoglobina cuando se comen con jengibre", explica Devaram.
La demanda de sus semillas ha crecido exponencialmente: "Al principio, los agricultores no estaban seguros de la calidad, pero ahora cada uno vuelve con 10 personas más pidiendo semillas", dice Devaram. A pesar de la gran demanda, sigue empeñado en compartir ampliamente sus semillas, y planea duplicar la producción para satisfacer las crecientes necesidades de los agricultores.
Con la inestimable ayuda del proyecto FMAM del PNUMA y de los socios locales —incluidos el Proyecto de Investigación Coordinada de toda la India sobre el mijo perla, la Universidad de Agricultura de Jodhpur y el Instituto de Investigación de la Zona Árida Central—, sus variedades de semillas se han enviado a la Oficina Nacional de Recursos Fitogenéticos (NBPGR) de Delhi para continuar la investigación. Además, ha recibido un número de la Colección Indígena (IC), que le permite comercializar sus semillas con confianza ante un público más amplio.
El legado de Hanumanaram: el sagrado Sulkhaniya Bajra
En la comunidad de Sulkhaniya, en Ratangarh, Hanumanaram lleva adelante un legado único con la Sulkhaniya bajra landrace, una variedad de mijo que se cree que fue otorgada a sus antepasados por un santo y que tiene un profundo significado cultural y agrícola. "Esta variedad no se encuentra en ninguna otra parte", afirma con orgullo. El enfoque agrícola de Hanumanaram está profundamente arraigado en la tradición; evita los fertilizantes químicos y depende exclusivamente del estiércol de vaca para nutrir sus cultivos. Sus semillas son muy demandadas y llegan más allá de Rajastán, a lugares como Tamil Nadu, Maharashtra, Gujarat, Uttarakhand y Haryana.
Al igual que Devaram, Hanumanaram también ha recibido apoyo de los socios locales del proyecto, lo que le ha permitido empacar y comercializar sus semillas con confianza. Tras el registro de su variedad en el marco del proyecto, ha podido vender más semillas a mejor precio, lo que ha reforzado aún más su capacidad para mantener y expandir esta variedad tradicional.
En lugar de vender grandes cantidades a un solo comprador, aunque le ofrezcan el doble de precio, Hanumanaram prioriza compartir sus semillas con la comunidad. Recuerda casos en los que los aldeanos, deseosos de servir en las bodas platos elaborados con el mijo Sulkhaniya, le ofrecían el doble de precio por una cantidad mayor. Sin embargo, él rechaza estas ofertas, explicando que prefiere distribuir pequeñas cantidades a un gran número de agricultores que vender toda la cantidad a una sola persona. Su compromiso con el crecimiento colectivo garantiza que el mayor número posible de agricultores pueda cultivar y preservar este cultivo tradicional, lo que refleja su dedicación a la sostenibilidad por encima del beneficio personal.
Sostenibilidad y salud del suelo: una filosofía común
Tanto Devaram como Hanumanaram se rigen por los principios de la agricultura natural sostenible. Evitan los fertilizantes químicos, como la urea, y optan por el abono orgánico de ovejas y cabras. Esta elección no solo mejora el rendimiento de las cosechas, sino que también mejora significativamente la salud del suelo.
"El estiércol de cabra y oveja sigue siendo eficaz durante tres años, mientras que el de vaca beneficia al suelo durante dos temporadas", explica Devaram. Este enfoque sostenible ha desempeñado un papel fundamental en la recuperación de la fertilidad del suelo, la reducción de los costos de los insumos y, en última instancia, el aumento de la producción.
Una visión de futuro compartida
Las historias de Devaram y Hanumanaram ponen de relieve la importancia de conservar las variedades locales tradicionales, no solo por el bien de la biodiversidad, sino también por los beneficios económicos y nutricionales que aportan a los agricultores y sus comunidades. Su trabajo, apoyado por el proyecto FMAM del PNUMA, los ha capacitado para llevar a cabo legados que han sido transmitidos durante generaciones.
Devaram invita a otros agricultores a ser testigos de primera mano de los beneficios: "Insto a los agricultores a que vengan y lo vean con sus propios ojos; lo sabrán cuando lo vean", afirma. Hanumanaram comparte un mensaje similar: "Quiero que el mayor número posible de agricultores cultiven esta variedad" añade, encarnando el espíritu de comunidad y colaboración que define su trabajo.
Juntos, Devaram y Hanumanaram están demostrando que la conservación de las semillas tradicionales, combinada con prácticas agrícolas sostenibles, puede conducir a un aumento de los medios de subsistencia, a una mejor salud y a un futuro agrícola más resiliente para Rajastán y más allá.
Escucha a Devaram y Hanumanaram compartir sus inspiradoras experiencias en este video:
El proyecto de PNUMA-FMAM "Mainstreaming Agricultural Biodiversity Conservation and Utilization in Agricultural Sector to Ensure Ecosystem Services and Reduce Vulnerability" fue implementado en cuatro regiones agroecológicas de la India por la Alianza de Bioversity International y el CIAT y el Consejo Indio de Investigación Agrícola, en Nueva Delhi.