From the Field Colaboración internacional busca frenar la expansión de la escoba de bruja de la yuca en las Américas

Del 15 al 19 de diciembre, la investigadora de la Alianza Bioversity-CIAT, Alejandra Gil-Ordóñez, del equipo de virología de yuca, realizó una visita a Brasil con el objetivo de desarrollar actividades de investigación en campo y laboratorio sobre la enfermedad conocida como escoba de bruja de la yuca, causada por el hongo Ceratobasidium theobromae, recientemente identificada en la región Norte del país.

La visita se realizó en el marco del trabajo conjunto con Embrapa, con el apoyo del fitopatólogo Saulo Oliveira, investigador de la institución y líder de las investigaciones sobre la enfermedad en Brasil. Como parte de esta colaboración, se llevaron a cabo actividades de intercambio de conocimientos en Cruz das Almas (Estado de Bahía), en las que la Alianza aportó su experiencia previa en la identificación y el manejo de la enfermedad en Asia.

“Este trabajo conjunto busca hacer frente a la emergencia fitosanitaria en Brasil. La idea es transferir conocimientos para tratar de comprender la enfermedad, cómo se manifiesta aquí y cómo contener su propagación lo más rápido posible”, explicó Alejandra Gil. “Toda emergencia fitosanitaria es un tema urgente. Necesitamos dar a conocer el problema, porque mucha gente no lo conoce, y mientras tanto puede llegar a otros lugares donde la gente no está familiarizada con los síntomas”, añadió.

Durante la semana de trabajo en laboratorio, se prepararon muestras recolectadas en Amapá de 2023 a 2025, con el fin de compararlas genéticamente con muestras provenientes de Guayana Francesa - lugar donde la enfermedad fue identificada por primera vez en las Américas - y Asia.

“El enfoque fue la secuenciación con marcadores microsatélites (SSR) para comprender la estructura poblacional del hongo, su diversidad genética y las similitudes y diferencias con las poblaciones asiáticas del patógeno”, explicó Saulo Oliveira, investigador de Embrapa.

Trabajo en campo para monitorear la escoba de bruja

Durante la semana previa a las actividades de laboratorio, la investigadora de la Alianza, junto a investigadores y al equipo técnico de Embrapa, visitó zonas afectadas por la enfermedad en la región de Oiapoque, en la frontera con la Guayana Francesa. Como parte de la misión, se instaló una trampa de esporas destinada al monitoreo de la presencia del patógeno en campo.

“La trampa fue instalada inicialmente para pruebas y, próximamente, será utilizada de forma permanente en áreas donde se realizará el monitoreo continuo”, señalaron investigadores de Embrapa.

En paralelo, equipos de Embrapa establecieron ensayos experimentales con más de 200 genotipos de yuca, que permitirán evaluar características morfológicas de los cultivares y una posible relación de resistencia al hongo. Estos ensayos corresponden a experimentos científicos con diseño técnico, orientados a generar evidencia sólida para comprender mejor la enfermedad y apoyar su manejo.

Las actividades de investigación y trabajo de campo permitieron identificar diferencias relevantes en el comportamiento de la escoba de bruja de la yuca entre Asia y la región amazónica, donde las condiciones climáticas podrían favorecer una mayor velocidad de propagación del patógeno. Asimismo, se evidenció el riesgo de impactos más severos a corto plazo en América Latina, una región donde la yuca cumple un papel estratégico para la seguridad alimentaria y la identidad cultural de numerosas comunidades, en particular las indígenas.

Estos hallazgos refuerzan la importancia de fortalecer la articulación entre instituciones científicas y autoridades públicas para prevenir la expansión de la enfermedad y mitigar sus impactos en los sistemas productivos y en las comunidades más vulnerables.