Research Articles ¿Puede la agroecología alimentar al mundo? El debate se está intensificando... ¡y queremos que te sumes a la conversación!

Can agroecology feed the world? The debate is heating up… and we want you to join the conversation!

La agricultura industrial impulsa el calentamiento global, la pérdida de biodiversidad y la desigualdad: el mundo produce alimentos suficientes para todos, pero el sistema alimentario mundial dejó a 670 millones de personas con hambre en 2024. ¿Es la agroecología una solución? El debate se intensifica. 

 

¿Puede la agroecología alimentar al mundo? Es una pregunta que surge cada vez más en salas de conferencias, asambleas comunitarias, campos de agricultores y debates políticos sobre el futuro de la alimentación. Incluso las grandes empresas agroalimentarias parecen debatir más la cuestión.

Pero, ¿cuál es el fondo del debate? ¿Qué diferencia hay entre los defensores de la agroecología y los que no le ven futuro? ¿Y quién se sitúa en el término medio, proponiendo unir lo mejor de ambos sistemas?

Para responder a estas preguntas, una reciente publicación revisó unos 1.000 artículos de revistas relacionados con las narrativas de la agroecología. La investigación se publicó en julio en Agroecology and Sustainable Food Systems y sus autores son investigadores de la Alianza de Bioversity y el CIAT, la Universidad Hohenheim de Alemania y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

¿Qué es la agroecología?

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), "la agroecología es un enfoque holístico e integrado que aplica simultáneamente conceptos y principios ecológicos y sociales al diseño y la gestión de sistemas agrícolas y alimentarios sostenibles. Trata de optimizar las interacciones entre plantas, animales, seres humanos y medio ambiente, al tiempo que aborda la necesidad de sistemas alimentarios socialmente equitativos en los que las personas puedan elegir lo que comen y cómo y dónde se produce". Aunque la aplicación de los principios agroecológicos no es nueva, los gobiernos nacionales, las agencias de desarrollo, las comunidades locales e incluso las grandes empresas agroalimentarias apoyan cada vez más la agroecología. También hay varias cuestiones abiertas, brechas en la investigación y debates entre las partes interesadas.

El debate reciente

La nueva investigación de la Alianza sigue a un amistoso intercambio entre científicos en una revista publicada por la prestigiosa Royal Society, una academia científica independiente con sede en el Reino Unido. Comenzó con la publicación de investigaciones que abogaban por una agricultura sostenible de alto rendimiento como esencial para "doblar la curva" de la pérdida de biodiversidad.

Los científicos de la Alianza y sus colegas respondieron argumentando que décadas de "agricultura centrada en el rendimiento, divorciada de las preocupaciones ecológicas y sociales, han demostrado ser inadecuadas" para frenar los estragos de la agricultura en la biodiversidad y en la salud humana. En su opinión, una mayor expansión de la producción agroecológica y regenerativa, con sus beneficios integrados para la biodiversidad, debería ser la piedra angular de la transformación del sistema alimentario.

El autor respondió explicando que el trabajo del equipo de investigadores respalda los argumentos centrales basados en la evidencia y que "no abogan por una continuación de la agricultura de alto rendimiento como hasta ahora". Si bien siguen defendiendo el aumento de los rendimientos —en parte para reducir la presión de convertir paisajes naturales en tierras agrícolas—, señalan que “estamos completamente de acuerdo en que la biodiversidad debe conservarse en todos los biomas.”

Pero, ¿qué dice una mirada más amplia a la literatura sobre agroecología?

Las tres visiones de la agroecología: optimista, pragmática y pesimista

En el nuevo artículo, los investigadores no toman partido. Su objetivo es entender lo que la literatura científica dice sobre quiénes se sitúan en cada lado del debate sobre la agroecología, y por qué esto es relevante para los agricultores, los consumidores, las agencias de desarrollo y los gobiernos que apoyan cada vez más la agroecología.

"Basándonos en nuestras percepciones, necesitamos conocer y comprender estos diferentes puntos de vista", dijo Jonathan Mockshell, investigador de la Alianza y autor principal. "Integrando los diferentes puntos de vista en los procesos y acciones políticas, es posible superar los obstáculos a los que se enfrenta la aplicación de la agroecología."

La investigación no profundiza en los cambios en las percepciones hacia la agroecología, pero Mockshell, quien ha investigado este tema y otros relacionados durante los últimos diez años, afirma que las opiniones están cambiando gradualmente a favor de la agroecología.

"Vemos que algunos escépticos de la agroecología evolucionan hacia un enfoque más pragmático, que es esencialmente un término medio", dijo Francisco Hidalgo, investigador y coautor de la Alianza.

"En general, creemos que ahora hay menos escépticos. Muchos solían considerarla una forma 'retrógrada' de producir alimentos. Pero hay más ciencia que respalda los beneficios de la agroecología, lo que creo que está ayudando a que la gente se abra a debatir – y aplicar – los principios agroecológicos", afirmó Marcela Quintero, Directora General Asociada de la Alianza y coautora.

Pero repasemos los resultados de la investigación. ¿Cuáles son las tres formas dominantes de "ver" la agroecología? ¿Quién está en cada posición? Y ¿cuáles son los seis temas, a menudo polémicos, que dominan los debates?

Detrás de estas preguntas hay algo más que preocupaciones sobre rendimientos, beneficios y calorías. La agricultura tiene que ver con el poder, los medios de vida, la tierra, la equidad, la identidad y la cultura, y nos invita a preguntarnos qué tipo de futuro estamos sembrando para los sistemas alimentarios del mañana.

Tres formas de ver la agroecología

Según los investigadores, existen tres narrativas dominantes en torno a las transiciones agroecológicas

  • La narrativa de apoyo considera la agroecología como el camino para regenerar el planeta y mejorar los medios de vida rurales. Se trata de un enfoque holístico y sistémico que combina el conocimiento, la ecología, la equidad y la soberanía alimentaria.
  • La narrativa escéptica advierte de que la agroecología, con sus menores insumos y a menudo menores rendimientos a corto plazo, no puede satisfacer la demanda mundial de alimentos. Considera necesaria la intensificación de las "prácticas habituales" para evitar una mayor expansión y degradación del uso de la tierra.
  • La narrativa pragmática se sitúa en un punto intermedio: reconoce la promesa de la agroecología pero insiste en que su éxito depende del acceso a la tierra, el crédito, el apoyo político y los sistemas de conocimiento adaptados a los contextos locales.

¿Quién impulsa las tres narrativas?

La practicidad de la agroecología no es solo un debate académico. Las narrativas cuentan con defensores bien identificados en toda la sociedad.

  • Los partidarios tienden a incluir a agricultores, organizaciones de base, grupos indígenas y estudiosos de las ciencias sociales.
  • Los escépticos suelen ser empresas agroalimentarias, gobiernos, y algunos científicos naturales centrados en el rendimiento y la eficiencia.
  • Entre los pragmáticos se encuentran las ONG, agencias de desarrollo y algunos sectores académicos que buscan modelos agrícolas escalables y viables.

Imagen: CIAT / Isabella Muñoz.

Profundizando: Seis áreas clave

Más allá de las narrativas generales, la revisión descubre seis temas polémicos que dan forma al debate agroecológico. Cada uno de ellos es una lente para comprender mejor lo que está en juego y los obstáculos a los que se enfrenta la adopción generalizada de la agroecología.

1. Costos iniciales de la transición
Todo el mundo está de acuerdo en que las transiciones son duras. Pero mientras los partidarios ven en la diversificación una red de seguridad y una vía para obtener beneficios a largo plazo, los escépticos se centran en la vulnerabilidad económica de los agricultores. Los pragmáticos afirman que, en determinadas condiciones (acceso a créditos, incentivos, apoyo político e institucional), los costos de producción pueden compensar los obstáculos iniciales.

2. Insumos y suministro
Los partidarios de la justicia ecológica estiman menos insumos sintéticos (fertilizantes, control de plagas) y más autonomía para el agricultor. Los escépticos sostienen que algunos suelos (como los del África subsahariana) están demasiado agotados para prosperar sin nutrientes externos. Los pragmáticos reclaman un replanteamiento de las cadenas de suministro, inversiones compartidas, innovaciones responsables y un equilibrio entre insumos sintéticos y orgánicos.

3. Potencial de rendimiento
Aquí se encuentra el núcleo de la preocupación por la seguridad alimentaria. Los escépticos se preocupan por la disminución del rendimiento. Los partidarios señalan estudios de caso que muestran rendimientos estables o incluso mayores. Los pragmáticos afirman: depende del punto de partida y de cómo se define el éxito. 

4. Mano de obra
¿Se necesita más mano de obra en la agroecología? Los partidarios dicen que sí – y que es algo bueno, ya que crea puestos de trabajo rurales y apoya la autonomía alimentaria de las comunidades. Los escépticos se preocupan por la escasez de mano de obra. Los pragmáticos abogan por una tecnología y unas políticas que permitan gestionar la mano de obra sin comprometer los medios de vida.

5. Escalabilidad
¿Puede la agroecología escalar? Los partidarios dicen: sí, si está arraigada en el conocimiento local y los movimientos sociales. Los escépticos dudan de su potencial frente a los modelos económicos dominantes. Los pragmáticos abogan por estrategias híbridas, la creación de coaliciones y estructuras de gobierno que le permitan crecer de forma significativa.

6. Mercados
Los partidarios favorecen las economías solidarias, los mercados territoriales y el empoderamiento local. Los escépticos advierten que los mercados alternativos pueden no absorber la oferta agroecológica. Los pragmáticos hacen hincapié en la necesidad de respaldo institucional, alineación de políticas, incentivos de mercado y vínculos más fuertes entre productores y mercados de consumo.

El poder de crear nuevos conocimientos en colaboración

Un hilo conductor de toda la investigación es la necesidad de cocreación de conocimiento. La agroecología no es solo un conjunto de prácticas y principios, sino una forma holística de pensar y aprender. Requiere diálogo entre múltiples partes interesadas, innovación local y ciencia participativa.

Pero esto solo funciona si se abordan las dinámicas de poder. Sin equidad e inclusión, incluso el proceso más participativo puede ser más simbólico que significativo. La verdadera transformación comienza cuando los diversos actores diseñan objetivos juntos, no solo intercambian información.

Agradecimientos
Agradecemos la financiación de los programas de ciencia Paisajes Multifuncionales e Innovaciones en Políticas de CGIAR.

Los autores de la reseña nos dejan una conclusión que invita a la reflexión: algunos dicen que la agroecología no puede alimentar al mundo. Otros dicen que es la única forma en que conseguiremos alimentar al mundo. La verdad puede estar en la riqueza del diálogo entre ambos puntos de vista.

Más que elegir un lado, necesitamos mejores herramientas para navegar por la complejidad. Necesitamos preguntarnos no solo "¿puede alimentar al mundo?", sino también "¿qué tipo de mundo queremos alimentar y con qué alimentos?" Un mundo en el que los ecosistemas prosperen, los agricultores estén capacitados, los mercados sean inclusivos y el conocimiento se construya conjuntamente.

Ahora queremos conocer tu opinión. ¿Crees que la agroecología puede alimentar al mundo? ¿Qué narrativa resuena con tu experiencia? ¿Eres partidario, escéptico o pragmático?

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