Press and News Empoderando a mujeres y jóvenes para la igualdad de género y la inclusión social en los sistemas agroalimentarios
En el Diálogo Estratégico de CGIAR, celebrado durante la Semana de la Ciencia, los expertos destacaron la urgente necesidad de la igualdad de género, el empoderamiento de los jóvenes y la inclusión para construir sistemas agroalimentarios resilientes y equitativos en todo el mundo.
En la Semana de la Ciencia 2025 de CGIAR, se desarrolló un diálogo en torno a la crucial intersección de la igualdad de género, la juventud y la inclusión social en los sistemas agroalimentarios. Esta conversación, organizada durante el Diálogo Estratégico de CGIAR, reunió a líderes apasionados e innovadores para reflexionar sobre cómo estos temas están dando forma al futuro de los sistemas alimentarios.
El diálogo comenzó con un recordatorio urgente de la Dra. Ismahane Elouafi, que llamó la atención sobre el desafío crítico de alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible 5: la igualdad de género.
"Estamos a solo cinco años de la fecha límite de 2030 y, sin embargo, la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres siguen estando fuera de nuestro alcance", afirmó.
Sus palabras atravesaron la sala, subrayando la gravedad de la situación y la brecha que debe cerrarse si queremos construir sistemas agrícolas verdaderamente resilientes e inclusivos.
Ismahane Elouafi
CGIAR Executive Managing DirectorLa desigualdad de género está profundamente arraigada, especialmente en países de bajos ingresos, donde las mujeres suelen enfrentarse a importantes barreras, que van desde el acceso limitado a la tierra y la financiación hasta la exclusión de los procesos de toma de decisiones.
"Cuando se excluye a las mujeres y a los grupos marginados, disminuye la productividad, se debilita la resiliencia y los sistemas alimentarios se vuelven más vulnerables", explicó Ismahane.
Sin embargo, este reto ofrece una oportunidad única para transformar el sistema.
"No se trata de arreglar a las agricultoras, sino de cambiar todo el paisaje que las rodea", añadió, señalando la importancia no solo de abordar los problemas de las mujeres, sino de transformar el contexto más amplio de los sistemas agroalimentarios para que sean más inclusivos para todos.
El Acelerador de Igualdad de Género e Inclusión de CGIAR está liderando esfuerzos para abordar estos desafíos sistémicos, mediante la priorización de enfoques transformadores de género.
"Nos centramos en garantizar que todos los agricultores, independientemente de su género, tengan el mismo acceso a los recursos que necesitan para mejorar los sistemas alimentarios y alimentar al mundo", afirmó Ismahane, reforzando el objetivo del acelerador de crear igualdad de condiciones para todos.
Esta iniciativa es más que un llamado a la equidad, se trata de crear un cambio en todo el sistema agrícola para apoyar la inclusividad.
Eileen Bogweh Nchanji
Gender and Social Inclusion ExpertAunque la tecnología desempeña un papel fundamental a la hora de abordar estos problemas, Eileen Nchanji hizo hincapié en la necesidad de un enfoque más holístico de la innovación; un enfoque que integre la dimensión social, a menudo pasada por alto en la adopción tradicional de la tecnología.
"Las tecnologías por sí solas no conducirán a un cambio generalizado a menos que nos aseguremos de que existen sistemas para acceder a la financiación y a las oportunidades de creación de capacidades", remarcó Eileen.
En su opinión, la innovación social es el eslabón que falta para cerrar la brecha entre los avances tecnológicos y su adopción a gran escala, especialmente para las mujeres agricultoras que a menudo carecen de garantías o recursos financieros para aplicar nuevas innovaciones que podrían mejorar sus medios de vida.
A través de su trabajo en Kenia, Etiopía e India, Eileen ha visto de primera mano el impacto de combinar innovaciones sociales y técnicas. Al reunir a agricultores, gobiernos, agentes del sector privado y líderes comunitarios, CGIAR fomenta la colaboración entre múltiples partes interesadas para crear soluciones que tengan en cuenta las cuestiones de género y sean resilientes al clima. Estas innovaciones combinadas (formación en cuestiones de género, agricultura sostenible adaptada al clima y educación nutricional) están teniendo efectos tangibles en la vida de los agricultores.
"Observamos un aumento en el empoderamiento de las mujeres, mejoras en los medios de vida, y un fortalecimiento de las capacidades de adaptación", explicó, aunque se apresuró a señalar que el contexto es determinante.
Lo que funciona en una región puede no aplicarse en otra, resaltando la importancia de las intervenciones adaptadas a cada lugar. La colaboración sigue siendo la clave para escalar estas soluciones.
"Necesitamos socios que nos ayuden a escalar estas innovaciones y llevarlas a más comunidades", subrayó Eileen, destacando la importancia de la acción colectiva para impulsar el cambio sistémico.
La sesión concluyó con las poderosas palabras de la Dra. Sandra Milach, quien reflexionó sobre el papel fundamental de la evidencia y el liderazgo para avanzar en la agenda de la igualdad de género.
"Necesitamos pruebas que demuestren el impacto de las intervenciones con perspectiva de género en los sistemas alimentarios", afirmó.
Pero las pruebas por sí solas no moverán la aguja. Resaltó la importancia del liderazgo, no solo de las mujeres, sino también de los hombres.
"Necesitamos líderes comprometidos con esta agenda", afirmó. "Se trata de crear alianzas con los responsables de la toma de decisiones a todos los niveles para garantizar que la igualdad de género no sea una idea tardía, sino una parte central de la solución".
La Dra. Sandra también destacó la importancia de las políticas y los incentivos para impulsar el cambio.
"Las políticas y los incentivos son esenciales para impulsar el cambio", afirmó, señalando que sin las estructuras de apoyo adecuadas, incluso las mejores ideas tendrán dificultades para consolidarse.
La sesión fue un recordatorio del trabajo que aún queda por hacer para garantizar que la igualdad de género, la capacitación de los jóvenes y la inclusión social se integren en el tejido mismo de los sistemas alimentarios a escala mundial. También resaltó la importancia crucial de las alianzas para impulsar esta agenda. A medida que nos acercamos a la fecha límite de 2030, el trabajo realizado por CGIAR y sus socios para fomentar sistemas alimentarios inclusivos, sostenibles y resilientes ofrece un camino a seguir.
Como concluyó la Dra. Sandra: "Todo lo que queremos es que las mujeres puedan elegir los sistemas alimentarios que quieren ver. Tienen derecho a tomar esas decisiones".