Blog Treinta años de PABRA: el legado de Rubén Echeverría para la investigación agrícola en África
Con motivo del 30º aniversario de PABRA, el exdirector general del CIAT, Rubén Echeverría, reflexiona sobre las decisiones estratégicas que reforzaron la investigación sobre el frijol en África y contribuyeron a posicionar a PABRA como una plataforma líder en innovación y colaboración agrícola.
Mientras la Alianza Panafricana para la Investigación en Frijol (PABRA) celebra su 30.º aniversario, cobra especial relevancia el legado de quienes contribuyeron a dar forma y fortalecer esta alianza. Uno de ellos es Rubén Echeverría, quien se desempeñó como director general del CIAT, hoy parte de la Alianza de Bioversity International y el CIAT, entre 2009 y 2019. Durante su gestión, impulsó decisiones estratégicas que reafirmaron el compromiso de la institución con África, posicionaron al continente en el centro del programa de frijol y fortalecieron a PABRA como una plataforma de investigación, innovación y colaboración orientada a responder a los desafíos de los sistemas alimentarios africanos.
Para Steve Beebe, Científico Emérito de la Alianza y exlíder del programa de frijol, reconocido internacionalmente por sus contribuciones al mejoramiento genético del frijol, y para Joe Tohme, Científico Emérito de la Alianza, quien brindó un sólido respaldo como exdirector del área de investigación Cultivos para la Nutrición y la Salud, el liderazgo de Echeverría marcó un punto de inflexión en la historia de PABRA. Ambos coinciden en que una de sus decisiones más trascendentales fue trasladar el liderazgo estratégico del programa de frijol a África, en un momento en que las actividades en América Latina y África avanzaban de manera paralela.
Para ambos investigadores, esta decisión representó mucho más que una reorganización administrativa. Fue un compromiso por acercar la investigación a las necesidades de los países africanos, fortalecer la colaboración con los socios nacionales y consolidar el papel de PABRA como una plataforma regional para la innovación, la cooperación científica y el desarrollo.
Ese liderazgo también fue fundamental para generar confianza entre los donantes y los socios estratégicos. Según Tohme y Beebe, Echeverría dedicó una parte importante de su tiempo y esfuerzo a promover la visión de PABRA entre las organizaciones financiadoras y los aliados internacionales, participando activamente en la movilización de recursos y respaldando a la alianza durante momentos clave de su crecimiento. Su apoyo contribuyó a fortalecer la posición de PABRA dentro del entonces CIAT y a garantizar las condiciones necesarias para ampliar su alcance e impacto en todo el continente africano.
Bajo su orientación, PABRA pasó de ser una iniciativa regional a convertirse en una fuerza de alcance continental, impulsada por un sólido liderazgo —primero bajo Robin Buruchara y posteriormente con Jean Claude Rubyogo—, alianzas estratégicas y un firme compromiso con el impacto. Sus contribuciones sentaron las bases de la alianza resiliente e influyente que PABRA representa hoy.
Jean Claude Rubyogo
Leader, Global Bean Program, and Director, Pan Africa Bean Research Alliance (PABRA)
Su apoyo a PABRA estuvo acompañado de una visión más amplia sobre el papel de la investigación agrícola internacional. Durante su gestión promovió la expansión de las actividades del CIAT en África y Asia, fomentó una mayor integración entre los programas científicos y fortaleció las alianzas como un mecanismo para acelerar la innovación y aumentar el impacto de la investigación. Este enfoque también contribuyó a la creación de la Alianza de Bioversity International y el CIAT en 2019, una integración concebida para responder de manera más eficaz a los desafíos globales relacionados con la agricultura, la biodiversidad y los sistemas alimentarios.
Tras su paso por el CIAT, Rubén Echeverría continuó impulsando el desarrollo agrícola internacional desde la Fundación Gates. Su experiencia, construida a lo largo de más de cuatro décadas de trabajo con el CGIAR, le permitió ampliar su perspectiva sobre la evolución de la agricultura africana y sobre la importancia de fortalecer la investigación, las alianzas y la inversión para enfrentar los desafíos del continente.
Desde su perspectiva, África ha experimentado transformaciones significativas durante las últimas décadas, aunque persisten desafíos relacionados con la infraestructura, las políticas públicas, la capacidad institucional y el cambio climático. Considera que las oportunidades para acelerar el desarrollo agrícola son hoy mayores que nunca. Destaca el fortalecimiento de las organizaciones nacionales de investigación agrícola, la presencia de todos los centros del CGIAR en el continente, el creciente papel del sector privado, una población joven interesada en participar en las cadenas de valor agrícolas y la diversificación de las fuentes de financiamiento para el desarrollo. Sin embargo, sostiene que el mayor desafío ya no es exclusivamente técnico, sino institucional.
Ruben G. Echeverria
Former Director General, CIAT, and Senior Advisor, Agricultural Development, Gates Foundation"La mayor oportunidad radica en consolidar las redes de investigación, las plataformas y las instituciones relacionadas para ampliar la escala de prácticas que ya han demostrado ser efectivas en todo el continente", afirma Echeverría.
A lo largo de su trayectoria, Echeverría también ha enfatizado que las iniciativas más exitosas son aquellas que combinan la innovación técnica con cambios institucionales e inversiones en infraestructura, crédito, comercio y acceso a mercados. Desde su perspectiva, los proyectos de corto plazo solo generan resultados duraderos cuando forman parte de una estrategia más amplia, con una visión de largo plazo y con sistemas nacionales de investigación fortalecidos y capaces de liderar procesos de transformación.
De cara al futuro, considera que una de las prioridades para acelerar la transformación de los sistemas alimentarios africanos es fortalecer los sistemas nacionales y regionales de investigación agrícola. En su opinión, pocos países han logrado una transformación sostenible sin invertir de manera constante en ciencia e innovación. Asimismo, subraya la importancia de reforzar redes regionales como PABRA, capaces de conectar el conocimiento científico con las decisiones de política pública, la inversión y las necesidades de los agricultores.
Treinta años después de su creación, PABRA continúa consolidándose como una de las alianzas de investigación en frijol más importantes del continente africano. Su historia refleja el esfuerzo colectivo de investigadores, instituciones nacionales, socios regionales, donantes y líderes que comprendieron que la colaboración es esencial para afrontar los desafíos de la agricultura. El legado de Rubén Echeverría forma parte de esa historia. Su visión estratégica, su compromiso con las alianzas y su convicción de que la investigación debe traducirse en impacto han contribuido a fortalecer una red que, tres décadas después, continúa impulsando soluciones científicas para construir sistemas alimentarios más resilientes, sostenibles e inclusivos en África.
Mientras PABRA mira hacia el futuro, mantener y ampliar su impacto requerirá el compromiso continuo de los sectores público y privado, los donantes, los centros del CGIAR, las organizaciones nacionales de investigación y todos aquellos que han contribuido a su éxito durante los últimos 30 años. Basándose en un legado que ha mejorado la nutrición de las personas y la salud de los suelos, fortalecido la inclusión de género, incrementado la resiliencia climática, aumentado los ingresos de los agricultores y promovido la innovación mediante la colaboración, PABRA demuestra el poder de las redes de investigación orientadas a generar resultados concretos. La inversión continua en PABRA, así como en la creación y el fortalecimiento de redes colaborativas de investigación similares, será fundamental para afrontar los desafíos de los sistemas alimentarios del futuro y garantizar un impacto duradero en África.