Blog Más y mejor información sobre la deforestación en Colombia: ¿Cómo la podemos aprovechar?

El pasado mes de agosto en Bogotá, el sector público, la investigación, la empresa privada y el sector financiero se reunieron en el conversatorio "Evidencia del MRV para la gestión de la deforestación en Colombia" a debatir sobre cómo pasar de inferir el riesgo de deforestación a confirmarlo con certeza en el país.

Un conversatorio para pensar el futuro del monitoreo 

¿Cómo pasar de inferir el riesgo de deforestación a saber, con certeza, dónde ocurrió? Esa fue la pregunta que reunió distintos actores del sector público, la investigación, la empresa privada y el financiamiento agropecuario en el conversatorio “Evidencia del MRV para la gestión de la deforestación en Colombia”, realizado el pasado mes de agosto en la ciudad de Bogotá.

El Protocolo MRV Cero Deforestación, financiado por el programa UK PACT (Partnering for Accelerated Climate Transitions).  El proyecto impulsa la implementación del Sistema de Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV) para apoyar la trazabilidad ambiental de las cadenas agroalimentarias colombianas y facilitar la transición hacia sistemas productivos libres de deforestación, a través de herramientas técnicas, datos geoespaciales y un trabajo articulado con empresas, técnicos y productores.

El espacio, moderado por Oscar Eduardo Díaz, asociado senior de investigación de la Alianza Bioversity y el CIAT, contó con la participación de Cristhian Paez, especialista en Sistemas de Información Geográfica de la Alianza; Edersson Cabrera del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM); Jeimmy Cáceres de la Oficina de Negocios Verdes y Sostenibles del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS); Leidy Arteaga de Colácteos; y Carlos Mario Betancur del Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro).

Una jornada que combinó la evidencia técnica del monitoreo satelital con el enfoque de quienes deben aplicarla: reguladores, financiadores, empresas y productores.

De la evidencia técnica a la toma de decisiones

El conversatorio fue la oportunidad de poner sobre la mesa un hallazgo que aporta a hacer más eficiente y preciso el monitoreo satelital: no es lo mismo estimar riesgo de deforestación por cercanía que confirmarlo predio por predio.

Durante años, una manera común de estimar ese riesgo ha sido mirar qué tan cerca está un predio de zonas deforestadas: un análisis buffer, o zona de amortiguación. Al comparar ese método con un análisis de alertas directas a nivel predial, la diferencia fue clara: el buffer tiende a sobredimensionar tanto el área analizada como la deforestación que se le atribuye a un predio.

”Un buffer no puede tomarse más allá de un análisis de vecindad, pues no puede asumirse su resultado como un valor definitivo que pueda tomarse a nivel de finca.” Explicó Cristhian Páez en el bloque técnico del conversatorio.

Aunque este resultado es un indicio, escalar ese enfoque más preciso a otras cadenas y regiones del país, depende sobre todo de una  cosa: que el sector público, el privado y la ciencia se articulen para sumar recursos técnicos, económicos y personal calificado, con objetivos de país que orienten el esfuerzo.

Cuatro voces, un mismo llamado

El panel que siguió al bloque técnico reunió miradas complementarias sobre lo que hace falta para escalar el MRV.

Edersson Cabrera, del Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono, del IDEAM, puso un ejemplo que ilustra bien el reto de calidad de datos: buena parte de la información disponible sobre predios ganaderos no señala dónde ocurre la deforestación, sino dónde se vacuna al ganado.

“Si no logramos llegar a esa información, realmente nunca vamos a saber el impacto que tiene una actividad productiva como la ganadería (…) en términos de deforestación. El mismo vacío existe en cacao, mientras que en café y palma ya cuentan con una base predial más consolidada”.

Cabrera fue claro en que escalar no significa partir de cero: ya hay experiencias de articulación entre datos oficiales y datos de sociedad civil que funcionan, “Toda la información es útil y toda la información aporta al proceso”, dijo.

Desde la visión de la política pública, Jeimmy Cáceres, de la oficina de Negocios Verdes y Sostenibles del MADS, subrayó que un sistema robusto no aporta significativamente si el sector productivo no lo conoce ni sabe qué gana con el. Por ello insistió en dos frentes: más personas capacitadas para levantar información espacial predial, y más divulgación hacia los productores, que si bien acceden a incentivos financieros, falta más sensibilización sobre el valor de la evidencia de no deforestación. 

Por otro lado, Leidy Arteaga de la Cooperativa de Productos Lácteos de Nariño -  Colácteos habló desde la experiencia con los productores lácteos de Nariño como actores estrategicos dentro de la cadena al conformar al red de proveeduría de la cooperativa: Contar con información predial de riesgo no solo mejora la trazabilidad, también cambia la conversación con quien está en el campo. Su apuesta es fortalecer las capacidades técnicas y la asistencia al productor, porque “todos actuamos bajo incentivos” y para proteger el bosque, el productor necesita saber qué beneficio podría obtener a cambio. 

Finalizando el bloque de panelistas, Carlos Mario Betancur, director de Sostenibilidad de Finagro, señalo una tensión que atraviesa todo el sistema financiero: hoy solo se puede tomar decisiones con base en fuentes oficiales, lo que complica responder a las exigencias del financiamiento combinado, donde los fondos de inversión internacionales piden monitoreo durante todo el proyecto, no solo al momento de dar el crédito. Con un MRV confiable, dijo, el sector financiero podría hacer algo más que prevenir: podría premiar al que cumple, restaura o hace la transición hacia prácticas de menor impacto ambiental.

Pasos hacia el futuro del MRV

El conversatorio dejó tres conclusiones centrales:

La escala del análisis determina la calidad de la decisión: Un análisis buffer y un análisis predial arrojan resultados distintos, y solo el segundo ofrece la precisión necesaria para fortalecer la toma de decisiones con resultados reales como el otorgamiento de créditos, certificaciones o sanciones.

La información de base es tan determinante como la tecnología: Un monitoreo satelital robusto pierde valor si los datos que lo alimentan (como las coordenadas de vacunación bovina, en lugar de las de producción) no corresponden a la realidad del territorio.

Escalar el MRV depende de la articulación entre los actores del sistema: Ciencia, gobierno, empresa y sector financiero coincidieron en que el reto no radica únicamente en mejorar la medición, sino en superar la fragmentación con la que cada sector aborda el problema de manera independiente.

Betancur lo resumió así:

“Al sector financiero siempre lo invitan para pagar la cuenta, de último. Si nos sentamos todos desde el principio, podríamos tener unos resultados en más corto tiempo.”

Este espacio recuerda que la evidencia técnica del MRV ya está lista para hablar con precisión sobre lo que ocurre en el territorio. El reto ahora es construir, entre todos, las condiciones para que esa evidencia deje de ocurrir en los pilotos y se convierta en la base oficial sobre la que Colombia verifica, financia y reconoce cadenas agroalimentarias libres de deforestación.

 

Material fotográfico: Maria Juanita Cajigas