El talento colombiano detrás del banco Semillas del Futuro

Ubicado en las instalaciones de la Alianza de Bioversity International y el CIAT, en Palmira, Valle del Cauca, este nuevo edificio albergará las colecciones globales de fríjol, yuca y forrajes tropicales, que incluye más de 65.000 variedades y parientes silvestres. Se trabaja para convertirlo en el primer banco de germoplasma construido con certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental) de nivel platino, y Building Challenge, gracias a la creatividad de arquitectos, ingenieros y científicos colombianos.

En la foto, algunos de los profesionales que participaron en el diseño y construcción de Semillas del Futuro:

Guillermo Valencia, AEV Arquitectos; Alejandro Echeverri, AEV Arquitectos; Luis Carlos Pérez, Green Loop; Lina Gil, Alianza; Luis Fernando Gutiérrez, DIMEL Ingeniería SAS; Mauricio Muñoz, Alianza; Joe Tohme, Alianza; Juan Gonzalo Botero, Vice Ministro de Asuntos Agropecuarios del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia; Jesús Quintana, Alianza; Mónica Ibarguen, Grivan Ingeniería; Camilo Ujueta; Alianza; Fernando Grisales, Grivan Ingeniería; Juliana Restrepo, Parque Explora; Leonardo Prieto, Alianza; Andrés Roldán, Parque Explora; Esteban Martínez, Green Loop.

En el nuevo banco de semillas de la Alianza de Bioversity International y el CIAT jamás hace calor, así afuera la temperatura supere los 30 grados centígrados. La estructura del edificio fue diseñada pensando en un enorme bosque. El techo, alto, amarillo e imponente, es semiabierto para permitir la entrada de los rayos solares, pero solo los necesarios para que la temperatura no se eleve demasiado, como sucede en el bosque.

El agua que necesita el edificio para funcionar proviene de la lluvia, y es devuelta a la tierra tratada, y además cuenta con paneles solares que le suministran la energía que se requiere para conservar lo que hay en las heladas bóvedas de las colecciones de fríjol y forrajes tropicales y en el laboratorio de yuca in vitro, consideradas las colecciones más grandes del mundo, con 65.000 materiales distintos. 
Con el diseño y la construcción de este moderno edificio se pretende insistir en un mensaje: son tiempos en los que la sostenibilidad es crucial en cualquier nivel: la investigación, la producción, pero también la construcción.
 
El nuevo edificio, llamado Semillas del Futuro, inaugurado por el presidente de Colombia, Iván Duque, está ubicado en las instalaciones de la Alianza en Palmira, Valle del Cauca, y se trabaja para convertirlo en el primer banco de germoplasma construido con certificación LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental) de nivel platino, y Building Challenge, gracias a la creatividad de arquitectos, ingenieros y científicos colombianos.

Precisamente, apoyando la búsqueda de esa certificación, está la empresa colombiana Green Loop, dedicada al desarrollo de proyectos sostenibles y procesos de certificación de sostenibilidad tanto a nivel nacional como internacional. El ingeniero y arquitecto Esteban Martínez explica que la certificación LEED evalúa el diseño, construcción y operación de las edificaciones en términos de eficiencia energética y desempeño ambiental, mientras que la certificación Building Challenge determina que la construcción tenga un diseño regenerativo, “es decir que los espacios devuelvan al ambiente más de lo que toman”. 
 

De otro lado, el diseño del edificio estuvo a cargo de la empresa colombiana AEV Arquitectos, de los arquitectos Alejandro Echeverry y Guillermo Valencia, reconocidos por ser las mentes brillantes de otros íconos en la arquitectura del país como Parque Explora, el Museo Interactivo de Ciencias de Medellín, actualmente uno de los principales atractivos turísticos de la capital de Antioquia. 

“Uno de los grandes desafíos para la construcción de Semillas del Futuro fue mezclar de manera armónica un diseño que nos permitiera obtener certificaciones ambientales, con los materiales que ello exige, y garantizar también la funcionalidad especializada del banco de germoplasma”, explicaron los arquitectos.  

De otro lado, las obras civiles y eléctricas estuvieron a cargo de la empresa colombiana Dimel, justamente la compañía que fabricó el techo semi abierto que requería el banco de semillas, con materiales que debieron ser importados. Unos de los mayores desafíos que afrontó Dimel en esta obra fue precisamente la construcción del canopi, según el ingeniero Luis Fernando Gutiérrez, Gerente General.

El reto de garantizar que las bóvedas donde se conservan las semillas permanezcan a las temperaturas adecuadas, a menos 20 grados centígrados algunas, fue asumido por la compañía Grivan Ingeniería, otra empresa nacional, con 27 años de experiencia en el diseño, fabricación, montaje y mantenimiento de cuartos fríos, sistemas de refrigeración industrial y comercial. “En las bóvedas se requieren temperaturas extremas que cambian radicalmente en espacios muy cortos, pero gracias a la tecnología y el talento con el que se cuenta en Colombia lo logramos”, comentó el gerente de la empresa, el ingeniero Fernando Grisales. 
 

Cada visita, una experiencia

Uno de los objetivos de Semillas del Futuro es la educación y socialización de la labor del banco de germoplasma a través de las personas que no hacen parte del centro y los estudiantes. Por ello, Parque Explora, con Juliana Restrepo y Andrés Roldán a la cabeza, está implementado un proyecto para hacer de cada visita al banco una experiencia de aprendizaje, de sensibilización frente a los recursos genéticos de nuestros alimentos. 

El equipo de la Alianza Bioversity - CIAT también fue fundamental en la construcción del nuevo banco de semillas. El ingeniero Camilo Ujueta fue el mánager del proyecto, quien se encargó de dirigir a todo el equipo de soporte en las obras. Camilo sigue al frente del mantenimiento de Semillas del Futuro, mientras que los arquitectos Lina Gil y Leonardo Prieto, también de la Alianza, apoyaron la implementación del diseño y las obras civiles eléctricas de una estructura donde actualmente trabajan 80 científicos colombianos expertos en recursos genéticos. 

Este banco de última tecnología, diseñado y puesto al servicio por talento local, seguirá con la misión de conservar y distribuir colecciones de cultivos vitales como fríjol, yuca y forrajes e identificar en ellos cualidades únicas relacionadas con la resistencia al clima y la nutrición, desde Colombia para el mundo.