Comités técnicos agroclimáticos locales

Programa de Investigación de CGIAR sobre Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria.

Localización: Honduras, Colombia, Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Panamá, Paraguay, México, Ecuador y Chile

 

La agricultura es una actividad de riesgo. Mercados volátiles, cosechas impredecibles, calamidades políticas, sociales o económicas de gran alcance —como la pandemia de COVID-19—, así como el cambio climático, son solo algunas de las cosas que un agricultor debe tener en cuenta antes de invertir en un ciclo de producción.

Sin embargo, a menudo los agricultores carecen de acceso a la información necesaria para tomar las decisiones más acertadas y gestionar estos riesgos. En cuanto a la variable crítica del clima, los agricultores suelen tener un acceso limitado a la información meteorológica y climática. Cuando lo tienen, a menudo son incapaces de comprenderla y utilizarla para tomar mejores decisiones en sus fincas.

Los agricultores, sin embargo, a menudo carecen de acceso a la información necesaria para tomar las mejores decisiones y gestionar estos riesgos.

Para hacer frente a esta brecha en el acceso a la información utilizable, el Programa de Investigación de CGIAR sobre Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS, sus siglas en inglés), dirigido por la Alianza, creó los Comités Técnicos Locales Agroclimáticos (LTAC, sus siglas en inglés).

Inspirado en un intercambio entre agricultores colombianos y senegaleses, el núcleo de la innovación de los LTAC consiste en fusionar la predicción climática más avanzada con el conocimiento local. La participación de los agricultores permite a los LTAC elaborar recomendaciones adaptadas a los climas y contextos locales, vinculando la oferta de información sobre el clima con la demanda de los agricultores.

En la actualidad, 35 LTAC de 10 países proporcionan información agroclimática a unos 500.000 agricultores. Aunque encabezados por el CIAT y el CCAFS, unos 300 socios, incluidos los gobiernos, apoyan el funcionamiento continuo y el crecimiento de estos comités.

En Colombia —donde los productores de arroz evitaron pérdidas estimadas en 3,6 millones de dólares estadounidenses en una temporada gracias a los LTAC—, los comités forman parte del compromiso del país con la reducción de emisiones en el marco del Acuerdo de París y existen políticas para establecer 15 LTAC para 2030. En Honduras, los LTAC forman parte de una ley nacional sobre gestión de riesgos climáticos. Otras naciones están siguiendo su ejemplo.

Si bien la ciencia de vanguardia es clave para los LTAC, la razón de su éxito está ligada a la participación de los productores locales, los profesionales sobre el terreno, las universidades, los sectores privados y los gobiernos que se han comprometido a mantener los LTAC. Este enfoque innovador de colaboración para reducir el riesgo climático ha mejorado la seguridad alimentaria y económica de cientos de miles de personas. Gracias a esta innovación, la agricultura en tiempos de incertidumbre es demostrablemente menos arriesgada que antes.