Research Articles ¿Puede la agroecología alimentar al mundo? Una historia de narrativas, matices y el camino a seguir

Can agroecology feed the world - A story of narratives, nuance, and the path forward

Una revisión sistemática reciente de la literatura explora las diferentes narrativas en torno a este debate en curso. En lugar de ofrecer una única respuesta, la investigación nos invita a entablar una conversación más profunda, informada y basada en evidencia.

Es una pregunta que sigue apareciendo en salas de conferencias, asambleas comunitarias y mesas de política pública sobre el futuro de la alimentación: ¿puede la agroecología alimentar al mundo?

Detrás de esta pregunta hay algo más que una simple preocupación por el rendimiento y las calorías. Tiene que ver con el poder, los medios de vida, la tierra, la identidad, la cultura y el tipo de futuro que estamos sembrando.

Una reciente revisión sistemática de 46 estudios filtrados entre unos 1.000 artículos de revistas, realizada por investigadores de la Alianza de Bioversity International y el CIAT, la Universidad de Hohenheim de Alemania y la FAO, explora diferentes narrativas sobre este debate en curso. No intenta tomar partido; más bien busca dar sentido a las distintas posturas que existen, por qué son importantes y qué podemos aprender de cada una de ellas. En lugar de ofrecer una única respuesta, la investigación nos invita a una conversación más profunda, mejor informada y basada en evidencia.

Recorrámosla paso a paso.

Tres formas de ver la agroecología

De acuerdo con los investigadores, existen tres narrativas dominantes en torno a las transiciones agroecológicas.

  • La narrativa de apoyo considera la agroecología como el camino para regenerar el planeta y mejorar los medios de vida rurales. Es un enfoque sistémico que combina conocimiento, ecología, equidad y soberanía alimentaria.
  • La narrativa escéptica advierte que la agroecología, con menores insumos y, a menudo, rendimientos más bajos en el corto plazo, no puede satisfacer la demanda mundial de alimentos. Considera que la intensificación es necesaria para evitar un mayor cambio en el uso de la tierra y la degradación.
  • La narrativa pragmática se sitúa en un punto intermedio: reconoce la promesa de la agroecología pero insiste en que su éxito depende del acceso a la tierra, el crédito, el apoyo de las políticas y los sistemas de conocimiento adaptados a cada contexto local.

Y no se trata solo de un debate académico. Estas narrativas tienen defensores en el mundo real:

  • Entre los defensores suelen figurar agricultores, organizaciones de base, grupos indígenas y estudiantes de ciencias sociales.
  • Los escépticos suelen ser empresas agroalimentarias, gobiernos y científicos naturales centrados en el rendimiento y la eficiencia.
  • Los pragmáticos son ONG, agencias de desarrollo y algunos sectores académicos que buscan modelos escalables y viables.
Can agroecology feed the world - A story of narratives, nuance, and the path forward

Imagen: CIAT / Isabella Muñoz.

Profundizar: seis áreas clave

Más allá de las narrativas generales, la revisión identifica seis temas controvertidos que dan forma al debate sobre la agroecología. Cada uno de ellos es una lente para comprender mejor lo que está en juego y hacia dónde podemos avanzar.

 

  • Costos de transición iniciales

    Todo el mundo está de acuerdo: las transiciones son duras. Pero mientras los partidarios ven en la diversificación una red de seguridad y una vía para obtener beneficios a largo plazo, los escépticos se centran en la vulnerabilidad económica de los agricultores. Los pragmáticos afirman que, en determinadas condiciones (es decir, acceso a créditos, apoyo institucional), los costos de producción pueden compensar los obstáculos iniciales.

  • Insumos y suministro

    Los partidarios ven justicia ecológica: menos insumos sintéticos, más autonomía del agricultor. Los escépticos sostienen que algunos suelos (como los del África subsahariana) están demasiado agotados para prosperar sin nutrientes externos. Los pragmáticos abogan por replantear las cadenas de suministro y compartir la inversión.

  • Potencial de rendimiento

    Aquí se encuentra el núcleo de la preocupación sobre la seguridad alimentaria. A los escépticos les preocupa el descenso del rendimiento. Los partidarios señalan estudios de casos que muestran rendimientos estables o incluso mayores. Los pragmáticos dicen que depende de por dónde se empiece y de cómo sea el éxito. Por lo tanto, una única solución no sirve para todo, y varía según el contexto.

  1. Mano de obra
    ¿Más mano de obra en la agroecología? Los partidarios dicen que sí – y eso es algo bueno, la creación de puestos de trabajo rurales y la restauración de la dignidad de la comunidad. Los escépticos se preocupan por la escasez de mano de obra. Los pragmáticos apuestan por la tecnología y las políticas que permitan gestionar la mano de obra sin comprometer los medios de vida.

  2. Escalabilidad
    ¿Puede la agroecología escalar? Los partidarios dicen que sí, siempre que esté arraigada en el conocimiento local y los movimientos sociales. Los escépticos dudan de su potencial frente a los modelos económicos dominantes. Los pragmáticos abogan por estrategias híbridas, creando coaliciones y estructuras de gobierno que permitan que la agroecología crezca de manera significativa.

  3. Mercados
    Los partidarios favorecen las economías solidarias y el empoderamiento local. Los escépticos advierten de que los mercados alternativos pueden no absorber la oferta agroecológica. Los pragmáticos subrayan la necesidad de respaldo institucional, alineación política y redes sólidas de productores y consumidores.

El poder de la cocreación del conocimiento

Un hilo conductor de toda la investigación es la necesidad de cocreación de conocimiento. La agroecología no es solo un conjunto de prácticas, sino una forma de pensar y aprender. Requiere diálogo entre múltiples partes interesadas, innovación local y ciencia participativa.

Pero esto solo funciona si se abordan las dinámicas de poder. Sin equidad e inclusión, incluso el proceso más participativo puede ser más simbólico que significativo. La verdadera transformación comienza cuando diversos actores forman objetivos juntos, no solo intercambian información.

Los autores de la revisión nos dejan una conclusión que invita a la reflexión: algunos dicen que la agroecología no puede alimentar al mundo; otros dicen que es la única forma en que lo lograremos. La verdad puede estar en la riqueza del diálogo entre ambos puntos de vista.

Más que elegir un campo, necesitamos mejores herramientas para navegar  la complejidad. Debemos preguntarnos no solo si la agroecología puede alimentar al mundo, sino también qué tipo de mundo queremos alimentar y con qué alimentos. Un mundo en el que los ecosistemas prosperen, los agricultores estén capacitados, los mercados sean inclusivos y el conocimiento se construya conjuntamente.

Ahora queremos conocer tu opinión. ¿Crees que la agroecología puede alimentar al mundo?, ¿qué narrativa resuena con tu experiencia?, ¿apoyo, escepticismo o pragmatismo?

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El equipo

Lea el artículo completo publicado en Agroecology and Sustainable Food Systems


Imagen de portada: Vides de camote cosechadas en el pueblo de Nungwe, distrito de Geita, región de Geita, Tanzania. Crédito de la foto: CGIAR/CIP.