Ventajas, obstáculos y oportunidades para la adopción de sistemas silvopastoriles en Caquetá, Colombia

Por: Valentina Yomayuza

La ganadería ocupa más del 30% de la superficie del planeta, un poco más de la extensión del continente asiático, y es un sector de rápido aumento dentro de la economía agrícola. Factores como el crecimiento demográfico, el incremento en los ingresos de algunos países, la urbanización y cambios en las preferencias alimentarias, incrementará la demanda de productos de origen animal, de acuerdo con Antonio Solarte, coordinador del Área de Servicios Ambientales del Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria (CIPAV).

América Latina es un gran proveedor de carne para los mercados europeos y asiáticos, y las exportaciones desde Colombia van en aumento. Los modelos predominantes de ganadería extensiva se basan en el cambio de cobertura del suelo desde bosques hacia pasturas por la deforestación que simplifica los ecosistemas y derivan en paisajes con poca diversidad de especies y cambios en los servicios ecosistémicos de soporte, provisión y regulación.

El departamento de Caquetá en Colombia es un territorio ganadero por excelencia, que provee carne y quesos a nivel nacional para los mercados de las principales ciudades. En esta región el crecimiento del inventario ganadero y la deforestación se han hecho notables en la última década. Para la región se hace necesaria la implementación de una estrategia de producción ganadera sostenible que garantice un bajo impacto en la biodiversidad, en la degradación de los suelos y que mitigue la generación de los gases de efecto invernadero. Una de las alternativas más promovidas en los últimos años son los sistemas silvopastoriles.

En el reporte técnico “Factores que influyen en la adopción de sistemas silvopastoriles en el piedemonte Andino-Amazónico del Departamento del Caquetá, Colombia”*, investigadores de la Alianza de Bioversity International y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), CIPAV y Patrimonio Natural - Fondo para la Biodiversidad y las Áreas Protegidas, identificaron factores que facilitan la transición de los sistemas convencionales ganaderos a los Sistemas Silvopastoriles (SSP) por parte de los productores y reconocieron las barreras que limitan la adopción.

Ejemplo de un sistema silvopastoril en Caquetá. Foto: CIAT.

Los SSP son una combinación intencional de árboles, arbustos para ramoneo, gramíneas y leguminosas en sistemas de producción ganadera. En este caso, se consideraron como prácticas asociadas a SSP: la división de potreros, pasturas mejoradas, árboles en regeneración asistida, árboles sembrados, cercas vivas, árboles en franjas, banco de forrajes, y la inclusión del acueducto ganadero para facilitar el manejo de pasturas en un sistema de rotación. En el suroccidente del departamento de Caquetá estos sistemas han sido promovidos e implementados desde hace algunos años por proyectos de cooperación que han estado a cargo de ONG nacionales e internacionales, la Universidad de la Amazonía (Uniamazonía), la Alianza Bioversity-CIAT, el CIPAV, Patrimonio Natural, entre otros.

Dentro del estudio, los autores determinaron tres niveles de adopción, según el número de prácticas SSP implementadas e identificaron las características productivas, económicas y sociales de cada uno de estos niveles. Es así, como se detallaron las particularidades que determinan la adopción. Danny Sandoval, investigador de la Alianza Bioversity-CIAT explica: “encontramos que aquellos productores que implementaban algunas de estas prácticas antes mencionadas tenían en promedio unos ingresos más altos (...) además contaban con una mayor capacidad de carga, es decir, animales por hectárea”. De acuerdo con el reporte técnico, estas ventajas productivas y económicas son más significativas entre los adoptantes avanzados, que son aquellos que cuentan con una mayor cantidad de prácticas implementadas, han recibido mayor capacitación, liberado áreas para conservación y participado en proyectos de cooperación.

Por otra parte, en el reporte se logró conocer la percepción de los productores ante los obstáculos y oportunidades que traen consigo los SSP según sus experiencias y su nivel de adopción. La mayor barrera que reconocieron es la financiación, pues el costo para realizar la transición de sistemas es alto. También se identificó que hay deficiencia en el conocimiento de los productores al momento de establecer las prácticas de SSP. Muchos ganaderos han iniciado sus experiencias de implementación de SSP como parte de proyectos de cooperación, donde se han incluido actividades de capacitación o asistencia técnica, y recursos para la implementación de los SSP y la firma de acuerdos de conservación de bosques y/o humedales.

Encuentros entre los productores. Foto tomada del reporte técnico.

Lo anterior, resalta la importancia de la capacitación y asistencia técnica para lograr estos cambios de modelos productivos, estrategias que han sido diseñadas e implementadas durante el desarrollo del Proyecto SLUS, por sus siglas en inglés, “Implementando sistemas productivos sostenibles agrícolas y pecuarios para simultáneamente alcanzar conservación de los bosques para la mitigación del cambio climático (REDD+) y la construcción de la paz en Colombia” con el fin de sobrepasar las barreras en la adopción a través de plataformas de diálogo con los diferentes actores de la cadena de valor láctea del departamento. Finalmente, Sandoval, en línea con las conclusiones del estudio, indica que “los SSP se perfilan como una de las iniciativas más importantes para frenar la expansión de la frontera agrícola y lograr la protección de áreas no intervenidas”, además de contribuir al desarrollo de modelos de ganadería más sostenibles.


*Este documento fue apoyado por el proyecto SLUS que forma parte de la Iniciativa Climática Internacional (IKI). El Ministerio Federal Alemán de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) apoya esta iniciativa sobre la base de una decisión adoptada por el Bundestag alemán.