Chen y la Fábrica de Chocolate

Chen Mei-Feng is a cocoa farmer from Pingtung County, Taiwan. She is also one of 50 winners of the 2019 Cacao de Excelencia (CoEx) 2019 Award, a competition led by the Alliance of Bioversity International and CIAT to promote diverse, fine flavour cocoa worldwide. 

El terreno montañoso del condado de Pingtung experimenta un clima cálido y húmedo, mientras que el cercano monte Dawu brinda protección contra el viento. Este es el sitio donde se encuentra la finca de Chen. “Esta maravillosa parcela de tierra ofrece las condiciones perfectas para el cultivo del cacao. Sembramos nuestro primer árbol de cacao en 2014 con alegría”, dice Chen.

La producción de cacao es una industria en crecimiento en Taiwán, con un aumento en el área de tierra cultivada para plantaciones que pasó de cero a 300 hectáreas en apenas la última década.

"Como entusiasta y diligente cultivadora de cacao, produzco diversas variedades de granos de cacao”, comenta.

Desde un toque de avellana y miel hasta guayaba, lichi y flores, los granos taiwaneses ofrecen muchos sabores. La diversidad del cacao no solo es esencial para el sabor, sino también para la producción, ya que proporciona resistencia a plagas y enfermedades, así como resiliencia a las condiciones climáticas en continuo cambio.

La actual pandemia del COVID-19 se suma a los desafíos que enfrentan los productores de cacao, ejerciendo más presión sobre sus medios de vida. El confinamiento ha reducido la demanda mundial de chocolate, desestabilizando el mercado y amenazando aún más los ingresos de los agricultores.

Chen Mei-Feng cuidando sus árboles de cacao en su plantación en el condado de Pingtung de Taiwán. El grano de Taiwán ofrece una multitud de sabores. La diversidad de cacao es importante también para la producción, ya que brinda resiliencia frente al cambio climático.

A nivel mundial, la producción de cacao representa la principal fuente de ingresos para 50 millones de hogares en América Latina, África y Asia. La mayoría de ellos son pequeños productores. Adicionalmente, además de apoyar a los hogares de los agricultores, las ganancias provenientes del café y el cacao también contribuyen a la infraestructura comunitaria, como las escuelas. En este contexto, es fundamental ofrecer incentivos para salvaguardar y producir de forma sostenible muchas variedades diversificadas de cacao , tanto por razones ambientales como económicas.

Un buen ejemplo es el Programa CoEx, que vincula a los productores de cacao con compradores, fabricantes de chocolate y consumidores. A lo largo de los años, CoEx ha demostrado que una plataforma multiactoral puede mejorar las condiciones de vida de los agricultores a través de oportunidades diferenciadas de mercado que reconozcan el cacao de calidad superior y preserven los sabores resultantes de la diversidad genética y los saberes de los agricultores.

“Ser parte de Cacao de Excelencia ha sido un objetivo desde el principio para promover el chocolate taiwanés en el escenario mundial”, dice Chen. “Espero que más amantes del chocolate puedan probar los sabores únicos del chocolate de Taiwán”.


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